DRAMÁTICO

El duro testimonio de un hombre que estalló en llanto frente a la cámara de Crónica: "Me quedé sin trabajo y me alimento en comedores"

Fidel tiene 61 años y contó su triste situación. Ocurrió en la estación de trenes de Constitución, donde la gente opinó del nuevo aumento en el transporte previsto para el lunes y cómo repercutirá en sus bolsillos.

Un hombre de 61 años brindó este miércoles un testimonio desgarrador sobre su situación actual, marcada por el desempleo y la necesidad de tener que buscar alimento en comedores comunitarios, en medio del cual no pudo contener las lágrimas y contó que sólo conseguía changas para subsistir. 

Con un "tupper" vacío en un bolso en una mano, relató su dura realidad, en línea con la de muchos que no logran cubrir las necesidades básicas en el país, cuando se topó con un móvil de Crónica en las inmediaciones de la estación de trenes del barrio porteño de Constitución, que buscaba opiniones sobre el aumento en los boletos del transporte público del AMBA previsto para el lunes próximo.

"Vengo a buscar comida al comedor (de la calle) Pedro Echagüe", dijo el hombre, llamado Fidel, quien contó que llegaba desde el partido bonaerense de Florencio Varela.

Luego, precisó que trabajaba como cocinero en la zona Padre Mujica del barrio porteño de Retiro (ex villa 31), quedó desempleado y en la actualidad tiene un trabajo informal como seguridad en canchas de fútbol. 

"Es la primera vez que me pasa esto en 12 años; no puedo pagar el alquiler", lamentó Fidel, quien aludió a su vivienda, situada en el partido bonaerense de Florencio Varela. 

El hombre de 61 años dijo que se ve forzado a asistir a comedores de iglesias y organizaciones sociales para subsistir y, al recordar su pasado laboral, manifestó: "Yo fui cocinero... y cerraron todo". 

Después, se refirió a su presente, marcado por la informalidad. "Laburo ‘en negro' cuando sale una cancha. En Boca o Independiente me dan 30 o 40 mil pesos por día, pero no es siempre", detalló. 

La solidaridad entre los que menos tienen

El testimonio de Fidel fue más impactante aún cuando mencionó la solidaridad entre los que menos tienen

En ese sentido, aseguró que su prioridad es compartir lo poco que consigue con quienes están en una situación peor que la de él. 

"El pan es sagrado. La gente me pide pan y yo se lo regalo. Me llaman y me dicen: 'Fidel, ¿tenés un pan?'. Y juro por Dios que se lo doy", relató. 

Cerró su testimonio aludiendo a su familia. "Me duele porque soy abuelo, tengo nietos... no quiero estar así", balbuceó antes de alejarse con su "tupper" vacío, a la espera de llenarlo en el comedor comunitario situado en Pedro Echagüe 1265.

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