Enamora con sus paisajes salvajes: una laguna impactante en medio de la cordillera
Este humedal protegido sorprende por su enorme riqueza ambiental, paisajes silenciosos y la presencia de especies únicas que lo convierten en un verdadero tesoro ecológico.
Mendoza guarda rincones naturales que sorprenden mucho más allá de las montañas y los circuitos tradicionales. Entre paisajes áridos, humedales y una biodiversidad única, existe un destino que conquista por su tranquilidad y escenarios poco conocidos.
Dentro de las alternativas menos exploradas, este sistema de lagunas se destaca por su riqueza ambiental, la presencia de aves exóticas y un entorno que combina naturaleza salvaje, historia y conservación ecológica.
El paraíso natural que combina humedales, aves exóticas y escenarios únicos
Las Lagunas de Desaguadero, anteriormente conocidas como Los Azudes, son un sistema de lagunas y bañados encadenados ubicados en el departamento de La Paz, en la provincia de Mendoza.
Este importante humedal forma parte del gran complejo de Lagunas de Guanacache, Desaguadero y del Bebedero, considerado uno de los espacios ecológicos más valiosos del país.
El destino se encuentra a unos 145 kilómetros de la ciudad capital, un recorrido que demanda aproximadamente dos horas en vehículo. Para llegar, la principal vía de acceso es la Ruta Nacional 7, que atraviesa el departamento de La Paz y conecta distintos puntos del este provincial. Desde allí, caminos secundarios permiten acercarse a las zonas de humedales y miradores naturales.
Además de su atractivo propio, Las Lagunas de Desaguadero se encuentran cerca de otros puntos turísticos y localidades de interés como Santa Rosa y la Reserva de Lagunas de Guanacache.
La región también resulta ideal para quienes desean combinar turismo de naturaleza con recorridos por paisajes rurales y caminos históricos de Mendoza.
Uno de los aspectos más impactantes del lugar es su geografía. El paisaje árido del departamento de La Paz, formado a lo largo de millones de años por sedimentos fluviales, lacustres y eólicos, genera un escenario muy particular.
Los suelos arenosos dan lugar a cadenas de médanos, mientras que las superficies arcillosas y salinas aportan tonalidades y texturas únicas que cambian según la luz del día.
Otro de los grandes atractivos del lugar es su biodiversidad. Las Lagunas de Desaguadero albergan más de 50 especies de aves acuáticas y representan un verdadero refugio para la fauna regional.
Entre las especies más destacadas aparecen el flamenco austral y el cardenal amarillo, dos aves muy valoradas por fotógrafos y amantes de la observación de naturaleza.
Debido a su enorme valor ecológico, el sistema fue incorporado a la Lista de Humedales de Importancia Internacional de la Convención Ramsar, reconocimiento que posicionó al área entre los ecosistemas protegidos más importantes del planeta.
Elegir Las Lagunas de Desaguadero como escapada significa descubrir un rincón distinto de Mendoza. La tranquilidad, la riqueza natural, los paisajes áridos y la posibilidad de observar aves en libertad convierten a este humedal en una experiencia ideal para quienes buscan desconectarse y conocer uno de los secretos ecológicos más impactantes del país.

