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Las importaciones del rubro alimentos continúan al alza

Las ventas del agro se primarizan al retroceder en valor agregado. En abril, el superávit comercial cayó a uno de los niveles más bajos desde que asumió Javier Milei.

Las compras de alimentos al exterior que cuentan con producción argentina crecieron más de un 150% en menos de un año. En abril último, el superávit comercial cayó a uno de los niveles más bajos desde que asumió el presidente Javier Milei. Las ventas del agro se primarizan y muestran un retroceso en la agregación de valor, en un fenómeno, se teme, que llegó para quedarse.

El dato que dio a conocer el INDEC durante la última semana volvió a poner sobre la mesa la debilidad estructural en el sector externo argentino. El superávit comercial, que supo ser abultado durante todo el 2024, se redujo al segundo nivel más bajo de esta gestión. El saldo a favor fue de apenas 204 millones de dólares, unos 1.600 millones por debajo de la marca del mismo mes el año anterior.

 

Según publicó el portal de Ámbito Financiero, los analistas coinciden en que el modelo de apreciación cambiaria genera un fuerte incentivo a las importaciones y desincentivo a las exportaciones. Esto ya se refleja hasta en los sectores más competitivos de la economía argentina. Tanto es así que "en el país de las vacas" -como históricamente se califica a la Argentina- se importa asado desde Uruguay y en especial desde Brasil.

Según datos del Instituto para el Desarrollo Agroindustrial de Argentina, la importación de carne vacuna viene creciendo. En lo que va del año 2025 el ingreso de mercadería alcanzó las 1.200 toneladas mensuales. En el caso del sector porcino es aún más relevante: 5.700 toneladas al mes. Además, por la pérdida de competitividad las exportaciones argentinas de carne de vaca cayeron un 30%.

Un relevamiento del consultor agropecuario Javier Preciado Patiño arrojó que las importaciones de alimentos crecieron 152% entre junio de 2024 y abril del 2025. Las estimaciones apuntan a que 2025 marcaría nuevos récords, con importaciones mensuales cercanas a los 500 millones de dólares y un acumulado de 4.200 millones.

La serie histórica muestra que la apreciación cambiaria fue fundamental para impulsar el crecimiento de las importaciones en el sector, pero también jugaron un rol fundamental la desregulación que el gobierno aplicó en el código alimentario y la baja de aranceles que alcanzó a numerosos productos.

 

Ello explicaría que, mientras los envíos al exterior del sector crecieron apenas un 2,3%, hubo una suba del 37,3% de las importaciones, según los datos del INDEC.

Asimismo, dentro del sector agropecuario se registró un retroceso en el valor agregado: los productos primarios crecieron 10,8% pero las manufacturas de origen agropecuario retrocedieron 0,4%. El informe puso de manifiesto contradicciones en los estímulos de la política tributaria: "Con el 9,5% de derechos de exportación cada tonelada de maíz tributa 21 dólares en promedio, mientras que una tonelada de pechugas de pollo congeladas tributa 68 dólares con el 6,75% de retenciones".

Para Preciado Patiño el sector productivo se encuentra a las puertas de una suerte de toma "doble Nelson", con una continua suba de las importaciones y una caída de las exportaciones agroindustriales.

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