Son extranjeros, estudian en universidades de Argentina y piden que los profesores les tengan paciencia por sus dificultades con el idioma
Un grupo de estudiantes universitarios exigen mayores consideraciones de los docentes. Enterate los detalles.
Un grupo importante de estudiantes universitarios en Argentina son extranjeros, representando en algunas carreras específicas un alto porcentaje de la cursada, tras años radicados en el país.
A las complejidades de comenzar una carrera universitaria, que en muchos casos tienen que ser combinadas con trabajo y familia, que las clases se brinden en otro idioma, profundiza la situación.
Universitarios de Brasil lanzaron un desesperado reclamo sobre las maneras de dar clase que tienen los docentes en las universidades nacionales donde hay una población considerable del país limítrofe para tener en cuenta que poseen dificultades con el idioma.
“Yo sé que lo correcto es adaptarnos, pero en el primer año de la facultad hay mucho contenido y se nos complica. Entiendo que es una universidad pública, que hay muchos alumnos y sé que me faltan palabras, pero pedimos a los profesores que tengan un poco más de paciencia con nosotros, que hablen más despacio y tengan en cuenta nuestras dificultades con el idioma”, argumentó un estudiante de Medicina en la Universidad de La Plata.
Además, resaltó que el 25 por ciento de los compañeros que componen las clases a las que asiste son brasileros y que la gran mayoría sufre inconvenientes con el idioma, por lo que las clases suelen hacerse cuesta arriba.
Desde 2019, hubo una importante inscripción de estudiantes extranjeros en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata, cuando de 3992 inscriptos, 1394 no habían nacido en el país, y un 60 por ciento de ellos eran brasileros, dando un total de 840.
Las dificultades de la vida universitariaEl estudiante universitario Reinaldo Franks, quien llegó al país hace dos años, solicitó en una entrevista con TN que los docentes “tengan paciencia en el primer año para poder procesar toda la información” y que sean más empáticos en épocas de examen.
“Ningún alumno exige que sea evaluado en portugués”, argumentó el universitario debido a que considera que son ellos los que deben adaptarse a la cultura de Argentina, pero al mismo tiempo remarcó que ocurre con el correr de los años.
Además, manifestó que no suele pedirle a los docentes que repitan alguna de las frases que no entendió durante la cursada debido a que “no quiere molestar a toda la clase por ser una minoría” aunque reconoció que algunos docentes “le ponen buena onda” cuando algún compatriota consulta.

