Tiene cascadas, miradores y senderos: el rincón ideal para una escapada inolvidable
Con una altitud cercana a los 1.000 metros sobre el nivel del mar, este pueblo del Valle de Punilla ofrece aire puro, un valioso patrimonio natural y propuestas para disfrutar en familia.
Hay lugares que todavía conservan la tranquilidad de otros tiempos y sorprenden con paisajes donde la naturaleza es la gran protagonista. Entre montañas, bosques y cursos de agua, este pequeño destino se presenta como una excelente alternativa para quienes buscan desconectarse de la rutina.
Ubicado en el corazón del Valle de Punilla, reúne una combinación de patrimonio histórico, senderos para recorrer a pie, espacios verdes ideales para pasar el día y puntos panorámicos desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas de las sierras cordobesas.
El pueblito con cascadas, sierras y una reserva natural que parece sacado de un cuento
Huerta Grande es una encantadora localidad serrana ubicada en el corazón del Valle de Punilla, provincia de Córdoba.
Rodeada de montañas, bosques y cursos de agua, se convirtió en uno de los destinos más elegidos por quienes buscan tranquilidad, aire puro y contacto con la naturaleza.
Se encuentra a unos 69 kilómetros de la ciudad capital. Para llegar, es posible utilizar la Ruta Nacional 38 o elegir el pintoresco Camino del Cuadrado, una alternativa panorámica que permite disfrutar de las sierras durante todo el trayecto.
Uno de sus mayores encantos es la geografía serrana. Situada a casi 1.000 metros sobre el nivel del mar, combina montañas, arroyos cristalinos, bosques nativos y grandes formaciones rocosas que crean un paisaje ideal para realizar caminatas, descansar al aire libre y contemplar excelentes vistas panorámicas.
Entre sus espacios naturales sobresale la Reserva Natural Naguan Tica, un predio de unas 40 hectáreas que protege importantes vestigios arqueológicos de los pueblos originarios Comechingones, como morteros y aleros utilizados hace siglos.
El lugar también cuenta con senderos autoguiados donde es posible observar llamativa flora y diversidad de fauna autóctona, entre ella zorros, coipos y numerosas aves serranas.
Para quienes disfrutan del senderismo, la Cascada de Olmos es uno de los rincones menos conocidos y más recomendables. El recorrido comienza a pocas cuadras del cementerio local y atraviesa un entorno natural de baja dificultad que culmina con una hermosa caída de agua rodeada de vegetación.
Otro de los imperdibles es la zona de Piedras Grandes y Las Muyunas, donde enormes bloques rocosos, cavernas naturales y el río conforman un escenario perfecto para pasar el día.
Muy cerca también se encuentra la Cascada del Río Piedra Grande, otro atractivo elegido por quienes buscan combinar caminatas con paisajes serranos.
Las mejores vistas se obtienen desde el Cerro Yapeyú, el Cerro El Dragón y el tradicional Mirador de la Cruz. Este último demanda apenas unos diez minutos de caminata en ascenso y recompensa el esfuerzo con una panorámica privilegiada de Huerta Grande, La Falda y buena parte del Valle de Punilla.
En el centro del pueblo también vale la pena recorrer la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, la plaza principal y la feria de artesanos que funciona los fines de semana.
¿Por qué elegir Huerta Grande para una escapada? Porque reúne naturaleza, tranquilidad y múltiples propuestas en un mismo destino.
Sus cascadas, senderos, cerros, reservas naturales, balnearios y miradores permiten disfrutar tanto de una salida de fin de semana como de unas vacaciones completas.
A eso se suma su cercanía con otros importantes destinos turísticos cordobeses, lo que facilita recorrer buena parte del Valle de Punilla desde un solo lugar.

