El dilema de cómo dejar de fumar

CRÓNICA SALUD A pesar de que este hábito nocivo para la salud disminuyó en el país, sólo un 10% busca ayuda profesional. En Argentina, un 22% de la población tiene esta adicción.

Organización Mundial de la Salud (OMS) y distintas organizaciones internacionales celebraron el pasado 31 de mayo el Día Mundial Sin Tabaco. Esta campaña se repite cada año con el objetivo de concientizar sobre los efectos nocivos y letales del consumo de tabaco y la exposición al humo ajeno, y para disuadir el consumo en cualquiera de sus formas.

¿Qué es el tabaco?

Dicen que fumar es un placer. Sin embargo, los cigarrillos están fundamentalmente por la hoja de tabaco, la que incluye la nicotina, que es sumamente adictiva y afecta al sistema nervioso central.

Además, es la causa principal por la que el consumo produce dependencia. Entre los más de 4.000 productos tóxicos que se originan durante la combustión, se destacan algunos especialmente peligrosos: los alquitranes, que son los responsables de los tipos de cáncer derivados; monóxido de carbono, que favorece las enfermedades cardiovasculares; la nicotina y aquellos que causan irritación (amoníaco y fenoles) y provocan complicaciones respiratorias (bronquitis crónica, enfisema pulmonar, etc.).

Dejar de fumar

Según la Cuarta Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) realizada en 2018, la tasa de fumadores en Argentina descendió de un 25,1% a un 22,2% de  2013 a 2018, dando cuenta de una disminución ininterrumpida del tabaquismo en los últimos 10 años.

Sin embargo, a pesar de las alentadoras cifras, el tabaquismo constituye la primera causa prevenible de muerte en el país y la morbimortalidad vinculada a este factor de riesgo continúa siendo una de las más elevadas de la región.

Uno de los errores más comunes es pensar que existe un momento ideal para dejar de fumar. De hecho, esto funciona como un justificativo para muchos de los fumadores cuando no se animan a intentar dejarlo.

La Asociación Argentina de Tabacología (ASAT), advierte que una estrategia conjunta entre asesoría médica y terapias de reemplazo de nicotina es un método efectivo para abandonar el hábito. No obstante, el índice de consulta en el país es muy bajo. Tan sólo el 10% de los fumadores argentinos recurre al médico para dejar de fumar.

Opinión de entendidos

En este sentido, Raúl Guillermo Espinosa, presidente de la Asociación Argentina de Tabacología (ASAT) explica que, para iniciar un proceso efectivo, es recomendable combinar estrategias conjuntas de consejería profesional de salud y una terapia de reemplazo de nicotina.

“El papel de los médicos es muy importante a la hora de motivar y derivar a los fumadores para abandonar definitivamente el tabaco. Utilizando estas dos estrategias conjuntas, aumenta cerca de un 40% las posibilidades de cesación comparadas con el uso de medicación sola”, advierte.

La terapia de reemplazo de nicotina (TRN) es una forma probada y efectiva en el tratamiento para abandonar el hábito de fumar, que alivia los síntomas de abstinencia durante el período de cesación, sin incorporar los 7.000 compuestos tóxicos de los cigarrillos.

Por su parte, el Dr. Espinosa explica que la TRN permite reemplazar la nicotina faltante, de manera segura desde el punto de vista de la salud, y brindar una sensación de alivio de los síntomas de abstinencia para que la  persona pueda, en primera instancia, desprenderse del cigarrillo y, posteriormente, de la nicotina.

"La mayoría de los pacientes que abandonan el tabaco sin estas estrategias recaen en las primeras semanas, justamente a causa de los síntomas de abstinencia. El uso de sustitutos de nicotina en sus distintos formatos como parches o chicles o el uso de fármacos específicos, duplica o hasta triplica el porcentaje de éxito de cualquier intervención para dejar de fumar. Pero para que esto realmente sea efectivo es necesario el soporte de un equipo médico multidisciplinario con atención y seguimiento sostenido que aborde los problemas de cada fumador desde distintos enfoques", concluyó el especialista.

Al abandonar este hábito nocivo, los efectos positivos son inmediatos y continúan el resto de la vida. Tan sólo en las primeras 24 horas de hacerlo, la presión arterial y la frecuencia cardíaca vuelven a la normalidad y el monóxido de carbono es eliminado del organismo.

Números importantes

- En la Argentina un 22% de la población es fumadora.
14 es el promedio de edad en el que se comienza a fumar.
- Sólo un 10% de los fumadores busca ayuda para combatir la adicción.
- De ese porcentaje solo un 2,5% consulta a un médico especialista.
- En el país hay 378 centros para dejar fumar a los que se puede recurrir para realizar distintos tipos de tratamientos y recibir asesoramiento sobre el uso apropiado de productos de reemplazo de nicotina u otros medicamentos.
268 de estos centros son gratuitos.

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