Por Leo Schwarz
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Se sabe que el universo, según lo expresado por los expertos y estudiosos en astronomía, cuenta con diferentes categorías de agujeros negros. Esos espacios que generan un enorme misterio y que podrían develar potenciales alternativas, inexplicables por el momento.

Una de las categorías es la conocida como "masa estelar", que son aquellos que al colisionar causan las ondas gravitacionales que fueron detectados hasta el momento. Habitualmente cuentan con una masa 100 veces más grande que nuestro sol.

Agujeros negros supermasivos, son los que se ocultan en el centro de las galaxias, que giran en torno a él. Pueden llegar a tener una masa de aproximadamente 100 mil soles como el nuevo; de todas formas este número puede aumentarse a millones o miles de millones. Un claro ejemplo de este tipo de agujero negro es "Sagitario A", el agujero negro supermasivo situado en el centro de la Vía Láctea, y que posee aproximadamente 4 millones de veces la masa del Sol.

Puede existir otro tipo de agujero negro, que se ubicaría entre mil y cien mil masas solares, según la sugerencia de los astrónomos. Pero por el momento este supuesto tipo de agujero negro resultó ser evasivo, y aunque se realizaron detecciones no fueron del todo concluyentes.

Hay que seguir estudiando

Justamente estas pocas certezas permitieron a los especialistas plantearse la hipótesis de que los denominados agujeros negros del "eslabón perdido" serían los precursores de los agujeros negros. Así y todo, un reciente estudio científico realizado por Dacheng Lin, de la Universidad de New Hampshire, obtuvo una mejor evidencia, acerca de los agujeros negros intermedios.

A través del análisis minucioso de datos del telescopio Chandra X-ray Observatory de NASA, el satélite Swift de esa misma agencia aeroespacial y el XMM-Newton de la ESA, los investigadores lograron encontrar un gran estallido de radiación con múltiples longitudes de onda provenientes de una galaxia ubicada a 740 millones de años luz de distancia.

Según Dacheng Lin, que emitió un comunicado, "esto es increíblemente emocionante: este tipo de agujero negro no se ha visto tan claramente antes. Se han encontrado algunos candidatos, pero en general son extremadamente raros y muy buscados. Este es el mejor candidato de agujero negro de masa intermedia observado hasta ahora".

Se muestran esquivos

A pesar de las evidencias obtenidas, los investigadores continúan preguntándose: ¿si estos agujeros negros existen, por qué sólo se ven en escasas oportunidades? Un modelo de formación de agujeros negros podría explicar esto.

Un anterior estudio, publicado hace 14 años, propuso que la gravedad de un grupo denso de estrellas podía causar que las estrellas cayeran hacia el centro del cúmulo, generando una estrella con la masa de miles de soles.

Más tarde, este colosal objeto llegaría a colapsar debido a su propio peso, naciendo de esta forma un agujero negro intermedio o agujero negro de masa intermedia. Un artículo de ese mismo año propuso que la gravedad de un grupo estelar denso podría hacer que las estrellas cayeran hacia el centro del cúmulo, formando una estrella tan grande como miles de soles. Esto luego se colapsaría por su propio peso, formando un agujero negro intermedio.

Impresionante

Los agujeros negros intermedios cuentan con una masa 100 veces mayor a la del sol, lo que da una idea de la fuerza energética que acumulan.

Los misterios se multiplican

Los científicos creen que podrían haber muchos más agujeros negros.

Los científicos creen que podrían existir muchos más agujeros negros intermedios, presentes en los bordes de las galaxias; posiblemente dormidos y sin estrellas para alimentarse; y justamente debido a esto es que no sabemos si realmente están allí. El recientemente observado "J2150- 0551" les otorgó a los investigadores un lugar para buscar más de estos colosales objetos: cúmulos de estrellas.

Otro que decidió afrontar la noticia a través de un comunicado fue Norbert Schartel, de la ESA, quien sentenció: "Nuestros modelos actualmente se asemejan a un escenario en el que una civilización alienígena observa la Tierra y ve a abuelos arrojar a sus nietos al preescolar: pueden suponer que hay algo intermedio que se ajusta a su modelo de vida humana, pero sin observar ese vínculo, no hay forma de saberlo con certeza. Este hallazgo es increíblemente importante y muestra que el método de descubrimiento empleado aquí es bueno para usar” indicó en una nota publicada en la revista Nature Astronomy.