Por Daniel Beylis
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Nibiru sigue obsesionando a los científicos, astrónomos e investigadores, que continúan intentando desentrañar los movimientos de ese misterioso planeta errante que, según consta en mucha bibliogría sobre sus movimientos en el tiempo, está catalogado como un gigante sin demasiado rumbo, pero que en cualquier momento se terminará por estrellar contra nuestro planeta.

Quizá por esa misma cuestión es que son fuertes los rumores que indican que esa ingente masa que efectúa una órbita despareja pero elíptica con respecto al Sol, ya podría haber sido bombardeada con misiles disparados desde algún dispositivo secreto de la Agencia Aeroespacial estadounidense, por todos conocida como la NASA, en un operativo para evitar un potencial apocalípsis que se podría desatar sobre la humanidad, dado que el llamado planeta asesino nos apunta de plano. Y lo más grave, ese peligro aún no ha terminado.

Siempre es misterioso
Desde tiempos inmemoriales, la idea de que Nibiru es un planeta que tiene directas ligazones con la Tierra se repite en diferentes textos antiguos. Y lo más preocupante: su elíptico derrotero alrededor de la estrella solar, cada tanto lo acerca demasiado en su órbita con respecto a la Tierra, e incluso muchos especular que podría impactar directamente contra nosotros.

En ese contexto, algunos científicos que han estudiado el tema aseveraron que la alineación planetaria que se gestó a fines de julio pasado habría desencadenado algunos desastres naturales en todo el mundo, de los que se pueden tomar nota con solo repasar los noticieros televisivos de los últimos dos meses.

Por eso mismo, quienes creen que la última luna de sangre era una señal de la llegada de Nibiru, el planeta errante entraría en curso de colisión hacia la Tierra, y si llegara a producirse el impacto contra nuestro suelo, dadas las dimensiones de ese enigmática masa en movimiento causaría devastaciones masivas en todos los rincones del globo terráqueo. Y lo peor aún estaría por llegar, convirtiéndonos inevitablemente en testigos de excepción del día del juicio final.

¿ Misiles y el apocalipsis?
Con el riesgo siempre latente, la posibilidad de un encontronazo entre nuestro mundo y Nibiru parecía irreversible en los últimos días. O por lo menos esto es lo que se creía, ya que medios canadienses afirman que la NASA cambió la trayectoria del también llamado “Planeta X”. Para eso, la agencia estadounidense habría utilizado poderosos misiles disparados desde la Tierra misma.

Tanto teóricos de la conspiración como creyentes en todo el mundo creían firmemente que Nibiru, conocido como el planeta asesino, iba a impactar contra nuestro planeta el pasado 16 de agosto (Recuérdese que este suplemento alertó deesa probabilidade).

Sin embargo, un informe publicado por el medio canadiense Koz Telegram afirma que la NASA cambió la trayectoria del “Planeta X” utilizando poderosos misiles disparados desde plataformas terrestres. El detallado informe revela que la agencia espacial estadounidense recibió esta información de un importante ufólogo ruso, que quiso permanecer en el anonimato, por temor a represalias de las autoridades rusas de tecnología aeroespacial.

Citando al supuesto especialista en OVNIS, Koz Telegram informó así: “Nibiru amenaza a la Tierra con su destrucción, pero gracias a los esfuerzos de la NASA y sus cohetes, se podría haber logrado cambiar su trayectoria”. Todo muy de ciencia ficción. O no tanto...

Tecnología de avanzada, que bautizaron Hammer
La NASA ha desarrollado avanzada tecnología para defendernos de un asteroide de grandes dimensiones.

Los especialistas de la agencia aeroespacial yanqui han desarrollado una tecnología denominada HAMMER, que esperan que ayude a desviar asteroides peligrosos, como el asteroide Bennu, que tiene la oportunidad de colisionar con la Tierra en 2135. Y si bien no habría sido esa tecnología la que habrían disparado contra Nibiru, sí tendría varias propiedades que se aplicarán a ese sistema.

Aunque es muy poco probable que Bennu golpee a la Tierra cuando vuelva a nuestro lado dentro de un siglo, pero si lo hace, el impacto será 80.000 veces más fuerte que la bomba lanzada sobre Hiroshima. El nuevo estudio sugiere que en caso de amenazas espaciales significativas como Bennu, la tecnología de la NASA no será suficiente para prevenir la catástrofe y puede que tenga que disparar al asteroide algunos misiles con ojivas nucleares.

Los expertos también han advertido que otros asteroides o rocas espaciales peligrosas podrían ser descubiertos demasiado tarde, y la única manera de evitar una colisión sería volar una o más ojivas nucleares. El plan actual para proteger el planeta de los asteroides se basa en el uso de una nave especial que golpeará el objeto para desviarlo de su curso.

Pero, como el estudio ha demostrado, este plan puede no funcionar para los asteroides, que representan una amenaza significativa debido a su envergadura, de igual manera que si fuese el enigmático Nibiru, también llamado planeta X y planeta asesino . Los científicos han descubierto que pueden ser necesarios hasta 50 lanzamientos de misiles para desviar la piedra con seguridad, lo que tampoco garantiza el éxito.

“La probabilidad de una colisión con el asteroide Bennu es ahora pequeña, pero si esto sucede, las consecuencias serán terribles.Este estudio está diseñado para ayudarnos a acortar los tiempos de respuesta cuando vemos una amenaza real y clara, por lo que tenemos más opciones para evitarla. El objetivo final es estar preparados para proteger la vida en la Tierra”, expresó la física Kirsten Hawley.