Ir y volver del colegio sin un adulto mayor a su cargo y aun así estar protegidos, es uno de los mayores desafíos para la sociedad actual, a la hora de dar seguridad a los niños y niñas que desde el pasado lunes comenzaron en la etapa primaria. Por eso mismo, la importancia de los senderos escolares cobra una relevancia destacada, que redunda en un plano mayor de tranquilidad en las familias.

Profesionales en la materia explican cómo encarar esta problemática. Con el comienzo de cada ciclo lectivo muchos chicos empiezan a ir solos al colegio, por primera vez. Este gran paso significa una mayor independencia para ellos, quienes se tienen que enfrentar con la realidad de la calle, pero también genera preocupación para los padres que no están tranquilos hasta ver que sus hijos llegaron “sanos y salvos” a sus casas.

En diálogo con expertos en la materia, argumentaron sobre la relevancia de estos espacios para que los chicos puedan ir al colegio seguros. José García, country manager de Hikvision, compañía líder en videovigilancia, plantea que “en estas rutas puede haber personal policial para proteger a los chicos y además todo un sistema tecnológico, como por ejemplo cámaras de vigilancia o tótems de seguridad que cuentan con un botón antipánico”. De hecho, la inseguridad es una realidad que preocupa a la mayoría de la población. En este marco de abordaje, los corredores seguros, también conocidos como “Senderos Escolares” en la ciudad de Buenos Aires se presentan como una solución.

Planificación

En concreto, se trata de rutas preestablecidas por donde los niños pueden transitar seguros tanto a la ida como a la salida del colegio. Estos senderos comprenden el trayecto que va desde que los chicos se bajan del colectivo hasta que ingresan al colegio y también el recorrido que hacen desde el colegio hasta la parada del colectivo que los lleva a sus casas.

De esta manera, los corredores seguros implican y favorecen la colaboración conjunta entre las autoridades escolares, los comerciantes y los vecinos de la zona, ya que todos pueden contribuir con información y propuestas para identificar, por ejemplo, los cruces peligrosos en su barrio.

Al respecto, Mauro Marmorato, director de Proyectos de Hikvision, destaca que la marca está presente cada vez en más municipios, en donde brinda su sistema de protección a través de tótems de videovigilancia. “Se trata de equipos que están visibles en estos corredores y cuentan con audio, una cámara frontal y están enlazados a un centro de monitoreo. Cuando se produce una emergencia, cualquier chico puede tocar el botón antipánico que está en el tótem, entonces la central de monitoreo toma conocimiento de lo que está sucediendo para poder brindar asistencia, tanto médica como policial”, explica el profesional.