Por Leonardo Schwarz 
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La teoría de la conspiración existe desde la creación misma de la humanidad. Absolutamente todas las cuestiones que no tienen certezas pueden ser maniobradas convenientemente para que el resto de la sociedad se aferre a una hipótesis. En un universo repleto de incertidumbres, los planteos de carácter conspirativo muchas veces ofrecen una respuesta, no demostrada, pero que logra instalarse. Ha sido así desde siempre, implacablemente. Por estos años, con el acelerado avance de la tecnología, la conformación de nuevas formas y estilos, la creación de ciencias inimaginables hace siglos, todas las ideas que aparecen en la órbita de Internet logran un alcance impensado. Algunos pueden aferrarse a un rumor, otros pueden desestimarlo, pero lo concreto es que todo misterio transcurre de una era hacia otra sin poder borrarse fácilmente. Como una firma con tinta indeleble.

Una de las versiones más alocadas, pero que tomó muchísima fuerza durante las últimas décadas entre varios grupos, afirma que el genial creador italiano Leonardo Da Vinci no era humano, al menos completamente, sino que podría haber sido un ser extraterrestre o, más rebuscado aún, que habría sido el hijo de un alienígena y una terrícola, aunque en esta última visión, los géneros podrían trastocarse entre esos padres. ¿Qué puede unir al multifacético florentino con el espacio exterior desconocido? ¿De qué manera pueden llegar a ser útiles sus grandes hallazgos y conocimientos del siglo XV trasladados al XXI? La respuesta es la fuente de inspiración. Medio milenio después de que muriera, los científicos vieron en su forma de estudio una dinámica que poder aplicar en investigaciones actuales sobre la detección de vida en otros planetas. Es que, si bien pocos dudan de que se trata de un genio universal, su capacidad intelectual genera asombro por una simple razón: sus conocimientos de los más diversos campos resultan, como mínimo, inusuales. Es que los genios suelen tener una especialidad. En el caso del italiano, era capaz de abarcar innumerables ramas sin mostrar doblez. Y adelantándose en cientos de años con su mera imaginación.

Suma evidencias

Da Vinci fue tan avanzado en sus conocimientos, que hace muy poco se redescubrió, casi por casualidad, otra genial obra maestra suya: el boceto de una bicicleta. Una “aparato” demasiado parecido a una bici, con pedales, con piñón y cadena en la que, por primera vez en la historia, se suponía que el hombre era capaz de trasladarse montado sobre dos ruedas. Con ello, en pleno siglo XV, había saltado por encima de los estadios intermedios de la draisina y del velocípedo de rueda alta. De igual modo, se saltó siglos enteros al inventar eslabones de cadena semejantes a los de las motocicletas, así como también un vehículo impulsado por dos grupos de resortes. Mientras uno de los resortes trabajaba, el otro se enrollaba, rindiendo de manera continuada y alternante. Es decir, aunque no lo bautizó así, ¡inventó el primer automóvil de la historia!

Anticipación total

En otro de sus experimentos, Leonardo se adelantó casi 300 años a su época. Fue cuando de su increíble mente brotó el trazo dibujado de un émbolo que, impulsado por vapor de agua, se movía en un cilindro. Sí, para aquellos que saben algo de mecánica o de motores, están en lo cierto: se trataba de la primera máquina a vapor. Una que en 1776 perfeccionó el ingeniero mecánico escocés James Watt, que sentaría las bases de lo que se llamaría la revolución industrial. Vale recordar que treinta años antes de que Copérnico diera a conocer su teoría de que la Tierra era redonda, ya Da Vinci lo había sostenido, al igual que logró demostras otras muchas sorprendentes teorías, directamente relacionadas al Sol, la Luna, así como también a otros planetas, incluso más allá del sistema solar Para dar un acabado pantallazo de sus teorías, sobran los ejemplos. En uno de los manuscritos del creativo se puede leer: “II sole non si muove” (El Sol no se mueve). Por estas razones, en su época se consideraba que en su vida todo se salía de la lógica. Prueba de ello es que en uno de sus dia- ¿Mejor demostración de que Leonardo imaginó una bicicleta? rios se encuentra una narración que por cierto es la única que hace referencia a su niñez: “Entre mis primeros recuerdos, cuando casi todavía estaba en la cuna, se me apareció un punto negro que se fue haciendo cada vez más grande y luego se me iba acercando. Era una especie de gigantesca ave que, con las alas extendidas, planeaba sobre mí y me ocultaba el Sol”.

Esa aparición que describió aún genera incertidumbre en la actualidad. ¿Pudo haberse tratado de un ser del más allá? Ese pensamiento tan particular de su niñez, sumado a la increíble creatividad, sus experimentos y todo cuanto pareció surgir de su mente brillante, en campos tan alejados como la ingeniería y la biología, por citar apenas dos de sus ciencias preferidas, dejan abierta la puerta. Es que su inteligencia les hace un guiño a aquellos que creen que Da Vinci no pudo haber sido un simple mortal, nacido en esta Tierra.

 La desaparición de "Salvador Mundi"

Las obras del fenomenal Leonardo no comprenden de tiempos ni de dinero. Por la admiración que generan sus extraordinarios conocimientos en diferentes ramas, sumado a la belleza de sus obras, los más pudientes millonarios del planeta han tratado de quedarse con más de una de sus pinturas. En ese contexto, a fines del 2017 una subasta en Estados Unidos tuvo repercusión mundial, teniendo en cuenta que una persona abonó 450 millones de dólares para adueñarse de “Salvador Mundi” (Cristo como salvador del mundo).

De esta manera, se colocó como la más cara de la historia. Pero además de esa curiosidad, existe otra situación que en la actualidad genera incertidumbre: su paradero, considerando que hace mucho tiempo se subastó es que se desconoce dónde se encuentra. El precio récord que alcanzó la subasta causó asombro, con el agravante de que también sorprendió quién la adquirió: el príncipe Bader bin Abdullah bin Farhan al Saud, miembro hasta entonces poco conocido de una rama lejana de la familia real de Arabia Saudita. Christie’s quiso guardar tan cuidadosamente el secreto que, durante la subasta, creó una cuenta especial para él sólo conocida por un pequeño grupo de ejecutivos de la casa de subastas. Sin historial como coleccionista de arte ni fuente reconocida de riqueza, luego se supo que el príncipe Bader es amigo cercano y confidente del príncipe heredero, Mohammed bin Salman. Posteriormente se aclaró que Bader, actual ministro de Cultura de Arabia Saudita, actuó en nombre de Bin Salman, el verdadero comprador. Poco después de ese evento, el Departamento de Cultura y Turismo de Abu Dabi anunció la adquisición del cuadro para exhibirlo en el Louvre local, y fijó la presentación para el 18 de septiembre de 2018, aunque la exhibición fue cancelada sin que el museo diera explicaciones. Ante esa situación, el Departamento de Cultura del emirato no responde a las requisitorias periodísticas y, según información del diario estadounidense The New York Times, empleados del museo dicen en privado que no saben dónde está la obra. El Louvre de París, que le licencia el nombre al de Abu Dabi, tampoco fue capaz de localizarlo. Esto generó desazón, teniendo en cuenta que se esperaba incluir al cuadro para marcar el 500º aniversario de la muerte del sorprendente artista.

 ¡Qué capacidad de asimilación para aprender de muchas cosas! 

El enigma que gira alrededor de Leonardo Da Vinci continúa haciendo correr ríos de tinta cinco siglos después de su fallecimiento. Es conocido popularmente por una veintena de obras bellas y trascendentes, pero es también el mayor artista multifacético de todos los tiempos, ya que fue ingeniero, arquitecto, ecologista, músico, óptico, botánico, inventor, urbanista, físico, biólogo y poeta. Todos esos cruces artísticos y científicos encuentran eco en el más agitado de los presentes globales. En ese contexto, vale remarcar que muchas de sus obras fueron analizadas desde cientos de perspectivas, especialmente la Mona Lisa, posiblemente la pintura más curiosa y la que dejó más tela para cortar. También conocida como la Gioconda, la mencionada obra está colmada de misterios y mensajes ocultos, tales como el alienígena escondido que fue descubierto recientemente, así como por profecías apocalípticas que sólo pueden ser vistas con lupas y bajo el reflejo de luces especiales ultravioletas y lentes de visión de rayos X.

De hecho el alienígena escondido sólo se pudo ver utilizando esta clase de instrumentos, que captan lo que el ojo humano no es capaz de detectar y todo indica que el mensaje que quiso transmitir el pintor está relacionado con el fin del mundo. Lo que no se puede llegar a comprender es cómo imaginó ese mensaje. El artista italiano dejó muchas claves secretas diseminadas por todo el cuadro de la Mona Lisa, tales como cifras, fechas, animales mitológicos en miniatura, entre otras señales que solamente las pueden captar los entendidos. Sin embargo, cuando los investigadores enfocaron su atención específicamente en los ojos de la modelo, lo que encontraron los dejó anonadados. Cuando se trata del análisis e interpretación de simbología profética y elementos de origen paranormal, los ojos encierran un profundo significado ya que esa parte del cuerpo es la ventana para descubrir el alma, la cual es la parte más interna y significativa del ser. Quien sabe leer la mirada de una persona, sabe interpretar todo: sus pensamientos, carácter, emociones y planificaciones. Tomando como referencia que la Mona Lisa es una enigmática figura, que según diversos testimonios en diferentes ocasiones parece haber cobrado vida y además siempre es muy expresiva con su mirada, los expertos en obras de arte optaron por analizar sus ojos al detalle, poniéndolos bajo el reflejo de reflectores especiales y otros artefactos de alta tecnología, acordes a nuestros tiempos pero inimaginables siglo atrás. En ambos ojos se vislumbraron por primera vez inscripciones que se habían mantenido ocultas por demasiados años y nadie sospechaba de su existencia hasta que fueron descubiertas. Aunque lo más espeluznante lo hallaron en el ojo izquierdo, es decir, el lado siniestro del rostro, que determina el lado oscuro del alma. Es que fue encontrado un alienígena escondido, pero no es cualquier criatura, sino nada menos que un enorme reptiliano con cabeza de dragón, cuerpo de serpiente y manos como de hombre, en su cabeza porta una corona que significa que se trata del rey de los reptiles. Es decir, representa la temible serpiente antigua.