Por Jorge Fernández Gentile
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Todo aquello que desde hace décadas rodea a la enigmática base estadounidense denominada Área 51, que está ubicada en el estratégico desierto del estado de Nevada, ha sido motivo de suposiciones, controversias, conspiraciones y mucho de misterio, habida cuenta de que es uno de los lugares en el que, se presupone, hay actividad relacionada con todo aquello que tiene que ver con el fenómeno extraterrestre.

Son enormes las conjeturas que de ese sitio se han trazado, en un arco que va desde lo político, pasando por el espionaje de algunas potencias extranjeras, que sospechan de lo que allí se produce, hasta todo lo que se relaciona con el fenómeno OVNI, dado que de esa base han salido muchas historias sobre platillos voladores, naves de otros mundos y alienígenas que nos visitan (y vigilan).

Empero, además, son muchas las versiones que indican que allí, en ese infranqueable sitio, hombres y seres de otros mundos trabajan codo a codo, en la fabricación de tecnología que supera los conocimientos terrenales, habida cuenta de que esos alienígenas aportan sus conocimientos, muy superiores a los de los humanos, para la fabricación de naves espaciales y aviones que en nada se parecen a los actuales. Una afirmación que cada vez toma más asidero, por lo que aquellas historias de que allí tenían atrapados a visitantes del espacio parece ratificarse.

Datos concretos

Aunque es célebremente conocida en todo el mundo, muy pocos saben que su nombre es Atomic Energy Commission (AEC) designation Area 51, lo que traducido al castellano significa Comisión de Energía Atómica bajo la designación del Área 51.

Sobre este sitio, en una nota firmada por Emilio Cuevas para la página Misterios TV, se consigna que un empleado que se desempeña en el Área 51 fue testigo de la presencia de alienígenas trabajando con hombres para la construcción de naves interplanetarias y aviones antigravedad.

Lo que no queda muy en claro es si esos extraterrestres son tomados como rehenes para colaborar con ingenieros e investigadores en el desarrollo de tecnologías avanzadas, o si directamente existe una conexión entre nuestro mundo y el suyo, por lo que estaríamos hablando de un plan de cooperación, en el que la raza humana sería la más favorecida.

De confirmarse esa tesis, muchos investigadores en la materia, como el reconocido periodista George Knapp, habrían dado en la tecla. Es que el colega estadounidense afirmó reiteradamente que el Área 51 podría ser una base militar secreta donde trabajan con tecnología alienígena, a partir de que cada raza alienígena es miles de años más avanzada que nosotros.

Desmentir siempre

No hay ocasión en que se conjeture esa posibilidad en que el gobierno estadounidense no salga a contraponer cualquier posibilidad, más allá de reconocer ciertas actividades secretas. En ese contexto, la administración actual ratificó recientemente que “sí” hay una base secreta localizada en el Área 51-S4, y que es una instalación militar secreta, vedada al público.

Cualquiera que se interne en la web sabrá qué es eso, y que desde la década del ’40 hasta la actualidad, con demócratas o republicanos en el poder, se ha repetido lo mismo, aun cuando es fácil presuponer que suceden y hay cosas mucho más misteriosas que descienden a la base del Área 51 de lo que se les ha dicho hasta ahora. Aunque también se han realizado allí estudios sobre soldados japoneses afectados por la radiactividad, desde tiempos de la Segunda Guerra Mundial.

Testimonios

Pocos saben si Bill Uhouse es su verdadero nombre y tampoco se pudo ratificar que es ingeniero, o que trabaja en el Área 51. Aun así, dijo cosas fuertes: “Sí, sabemos que hay extraterrestres que se mantienen allí para estudiar nuevas aeronaves, y los aviones secretos se desarrollan con la ingeniería inversa de la tecnología de naves espaciales extraterrestres. La estructura alberga nuevas naves espaciales construidas gracias a la colaboración de estos extraterrestres, que habitan el sitio”, dijo.

En ese contexto, se sabe que existen más de 60 razas de seres extraterrestres, llegados desde diferentes exoplanetas, muy alejados del sistema solar. Llamados erróneamente extraterrestres grises (cuando estos son una tipología determinada de algunos), los hay altos, de estaturas similares a los hombres y bajos. El empleado asegura que los alienígenas que están en el Área 51 son grises, pero no clarifica una estatura en particular.

De todas maneras, Bill hace afirmaciones fuertes: dice que ha tenido ayuda en la estructura de un alienígena llamado “J-Rod”. Era un pequeño alienígena gris con el que Bill podía comunicarse. Este “Grey” lo habría guiado en su operación. Según Bill, hay muchas especies de extraterrestres en la Tierra y están trabajando junto con los gobiernos de este mundo. En el Área 51, según expresa Bill, “hay Entidades Biológicas Extraterrestres conocidas precisamente como EBEs, que se desempeñan en esa base en un sector determinado, fuera del límite, donde se crean nuevas naves espaciales y aviones antigravedad”. Algo que se presuponía. Ahora alguien lo afirma...

¿Hubo acuerdos?

Desde hace décadas es vox pópuli en el establishment norteamericano que el ex presidente Dwight D. Eisenhower habría realizado en 1950 diferentes acuerdos con al menos dos razas de visitantes del espacio. Los denominados grises, así como los reptilianos, dos razas muy nombradas desde el mismo inicio del fenómeno extraterrestre, habrían estado necesitados de elaborar híbridos para evitar que sus civilizaciones desaparecieran del universo. Sería esa la causa por la cual aceptaron la creación de dos híbridos, los llamados gris-humanos y reptilianos-humanos. Claro que, a cambio, al menos esos alienígenas habrían aceptado conceder a los diferentes gobiernos yanquis acceso a una tecnología alienígena avanzada, especialmente lo referido a la aeroespacial.

¿Pacto incumplido?

Durante mucho tiempo se sostuvo que muchas de las abducciones comprobadas que realizaron diferentes OVNIs -que aparecen mencionadas en diferentes archivos- fueron hechas por los reptilianos y los grises, y que el motivo principal se centralizó en el análisis de los secuestrados, para sus investigaciones biogenéticas de cara la conformación de los citados híbridos. De todas maneras, esas mismas versiones habrían aventurado que los extraterrestres no habrían cumplido el pacto, elevando considerablemente la cantidad de gente abducida, para avanzar en sus investigaciones biogenéticas. Algo que, en principio, no han podido detener las diferentes administraciones estadounidenses, que no tendrían las herramientas suficientes como para frenar el avance alienígena.

¿Y la base?

En medio de todas estas presunciones, nunca del todo confirmadas, muchos creen y aseguran que todos esos hipotéticos hechos, nunca reconocidos por los gobiernos estadounidenses, suceden en la misteriosa Área 51, diariamente custodiada por un amplio número de hombres con un completo armamento de guerra, helicópteros de última generación y artillería autopropulsada. Incluso se especula que algunas de esas naves defensivas habrían sido creadas con el apoyo de esos seres híbridos, como lo testimonió tiempo atrás el físico Bob Lazar, quien trabajó en el Área 51 construyendo algunas aeronaves. Y cuando el río suena...