Jorge Fernández Gentile
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Uno de los físicos más reconocidos a nivel mundial, el estadounidense Michio Kaku, realizó una sorprendente declaración durante una transmisión en vivo de la cadena televisiva CBS, al admitir que un organismo denominado HAARP es el responsable de la reciente oleada de huracanes. Es más, el Dr. Kaku expresó que esos fenómenos “artificiales” han sido el resultado de un programa gubernamental de modificación del clima en el que los cielos fueron rociados con nanopartículas en las tormentas y luego “activados” mediante el uso de láseres. Lo peor de todo es que su afirmación no fue la única, sino que otros científicos opinan lo mismo. ¿Utilizan estos métodos como armas de destrucción masiva?

De qué se trata El Programa de Investigación Auroral Activa de Alta Frecuencia (HAARP) se creó en los años ’90 como un programa de investigación ionosférica que se financió conjuntamente por la Armada y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, la Universidad de Alaska Fairbanks y la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (en inglés, Defense Advanced Research Projects Agency -DARPA-). Y en lo que respecta a las funciones que realiza, siempre según declaraciones de funcionarios del gobierno, el HAARP permite a los militares involucrados en esos proyectos modificar y armar el estado del clima, al punto que son capaces de provocar terremotos, inundaciones y huracanes.

¿Es un armamento?
Desde hace décadas son muchos los investigadores del fenómeno OVNI, y aquellos que hablan de teorías conspirativas, que aseguran que existen más de un organismo que ha tratado en la manipulación del clima como forma de generar desastres climáticos “fabricados” directamente, o que modifican un statu quo inicialmente diferente, como por ejemplo, pasar de una simple tormenta tropical a un ciclón o huracán a partir de una mutación de su raíz y por medio del manejo de nanopartículas que modifican el estado inicial. Es más, no solamente los estadounidenses están trabajando en estos proyectos secretos, como afirma el Dr. Kaku, sino que existen emprendimientos de igual índole en la Rusia de Vladimir Putin e incluso en China comunista, donde existen también las extrañas ciudades flotantes, que ya hemos tratado en números anteriores. Y en todos los casos, los fenómenos son considerados como verdaderas armas, que pueden “atacar” y a la vez morigerar su potencia, según el “manejo” de quien las esté probando.

No es el único
Casi al mismo tiempo que el Dr. Kaku hacía esas fuertes declaraciones, que resuenan muy fuerte dada la alta exposición y el reconocimiento del investigador, otra opinión, la del ingeniero Patrick Roddie, de la NASA, sorprendió también al mencionar que los huracanes han sido fabricados por el hombre. Experto en geoingeniería, Roddie descubrió nuevas imágenes en el satélite de la agencia aeroespacial, a partir de la herramienta interactiva Worldview, donde se muestran anomalías extrañas con respecto a los huracanes “Harvey”, que afectó a Texas, e “Irma”, que atacó varios puntos del Caribe, y los rumbos que ambos fueron desarrollando a lo largo de su travesía de viento, lluvia y destrucción. Los dichos de Roddie coinciden con las aseveraciones de otros investigadores de varios organismos gubernamentales y privados que afirman que el HAARP ha tenido mucho que ver con la reciente oleada de huracanes que azotó la región caribeña, al mismo tiempo que un fuerte sismo de 8,2 en la escala de Richter se producía en la región sur de México. Tanto los huracanes “Irma” como “Katya” y “José”, todos producidos en los primeros días de septiembre, así como el terremoto ocurrido en la medianoche del pasado fin de semana, costaron cientos de vidas, debido a la ferocidad de ambos fenómenos climáticos.

Pensar activista
Roddie, químico y activista de geoingeniería, aseveró en una entrevista en el canal Era of Wisdom en YouTube que el huracán “Harvey”, que se produjo semanas atrás y afectó puntualmente a la ciudad de Corpus Christi, en Texas, e “Irma” y “José”, que han azotado las islas caribeñas en el Atlántico la pasada semana, han sido “fabricados” y creados por el hombre. El promotor del grupo medioambientalista Stop Spraying Us estudió las imágenes de la NASA, en la herramienta interactiva Worldview, que permite ver nuestro planeta desde la perspectiva de los satélites. Así, evaluó lo que explicó fueron “pautas sospechosas” en las trayectorias de los huracanes “Harvey” e “Irma”. El ingeniero Roddie asegura que en estas imágenes se distinguen “elementos plumosos, bruma y patrones de ola” que, destaca, son habituales en “las estelas de agentes químicos pulverizados”, lo que pone de manifiesto la existencia de “materiales de geoingeniería” alrededor de los huracanes.

Roddie explicó durante la extensa entrevista de una hora que este origen anómalo de los huracanes debe impulsar a la gente a “investigar el posible papel de geoingeniería en dichos fenómenos”. Empero, en esa misma línea, se sabe que la Central de Inteligencia (CIA) ha invertido tiempo y dinero en prácticas de geoingeniería, mientras que se sabe de la llamada Operación Popeye, encarada durante la guerra de Vietnam por el ejército estadounidense.

De todas esas pruebas, vale rescatar lo apuntado por los científicos de Rutgers, dirigidos por Alan Robock, quienes efectuaron experimentos de geoingeniería, y que advirtieron previamente sobre los peligros de la práctica, al afirmar que al manipular el clima bien se podría causar sequías, hambrunas y muertes en masa. Al punto que en 2010 la ONU incluso instó a detener todo tipo de proyectos de geoingeniería, ya que se puede dañar a la naturaleza y a la humanidad.

De ser así, se podría presumir que muchas vidas perdidas tienen un elevado costo, a partir de pruebas que nada tienen que ver con la característica propia de los fenómenos que genera la naturaleza.

Nubes "plantadas" también influyen
En un artículo publicado en el portal wakingtimes.com se reporta que en Texas se utilizó la siembra de nubes antes del huracán “Harvey”. ¿Fue esto lo que hizo que ese fenómeno meteorológico aumentara su intensidad? Según algunos documentos oficiales que se habrían filtrado, en dicho sitio se sugiere que dichas operaciones de formaciones nubosas en el oeste de Texas el 24 de agosto impactaron directamente en la gravedad del huracán “Harvey”, algo que certificó el sitio web de West Texas Weather Modification.

Según wakingtimes.com, “el Flujo Sur- Oeste en alto trabajará en conjunto con abundante humedad de la superficie para ayudar a iniciar una lluvia y tormentas". "Parece que el mejor disparo será a través de las secciones occidentales de Trans-Pecos donde se establece una línea seca débil”, dice el documento. En el mismo se afirma después que el equipo de científicos vio una “ventana de oportunidad” en el condado de Culberson/Reeves, Texas, para la siembra de nubes. Así, se dispararon seis bengalas glaciogénicas sobre el condado de Reeves; este fue el primer día de siembra en agosto y el octavo en la temporada, según el documento.

Sembrar nubes no es nada nuevo, ya que en todo el mundo se hace, y particularmente en Texas se han sembrado desde 2010. Y si bien George Bomar, que administra el Programa de Modificación del Tiempo para el Departamento de Licencias y Regulación de ese estado norteamericano, dio varias razones para cambiar el clima, lo concreto es que además esgrimió que es un éxito la operación al decir que “eso significa que la tormenta duró más tiempo y produjo más lluvia en un área más grande”.

Si se toman en consideración las palabras de Bomar, se llega a la conclusión de que existe una alta posibilidad de que la siembra de nubes antes del huracán podría haber causado que se amplifique no sólo en la fuerza, sino que lo hace durar más de lo que tendría que durar normalmente como lo dicta la madre naturaleza.

En la nota también se cita lo sucedido en 2016, cuando en Los Ángeles los científicos hicieron exactamente lo que Bomar quería, usando la siembra de nubes para aumentar la lluvia de la tormenta de El Niño, lo que generó en copiosas lluvia a las entonces afectadas zonas de California, según el LA Times.