Hace dos años y medio que Orlando López denunció a su hermano por abusar sexualmente de su hija que en ese entonces tenía entre 11 y 12 años. Hasta el momento, no solo que la causa no mostró avances, sino que además el acusado se mudó a dos cuadras de su casa, y aparece por las inmediaciones con total impunidad, según contó Orlando, en diálogo con cronica.com.ar. No es un dato menor que el presunto abusador posee otras denuncias en su contra por el mismo delito: una de las denuncias fue radicada el año pasado por una vecina y otra por su propia hermana, quien lo denunció a él y a otro de sus nueve hermanos por abusar sexualmente de ella durante su infancia. Ocurrió en la provincia de Jujuy.

Orlando contó que los abusos que sufrió su hija, ya que ocurrieron en reiteradas ocasiones, tuvieron lugar hace cinco años atrás cuando la menor que actualmente tiene 17 años, en ese entonces tenía entre 11 y 12 años, iba a la casa de su abuela a cuidarla.

"Esto ocurría en ocasiones en que yo no estaba, mis hijas iban a lo de la abuela, él no vivía ahí pero la visitaba. Yo no lo sabía", destacó Orlando quien prefirió por no escuchar la declaración en detalle que dio su hija ante la Justicia cuando hizo la denuncia.  

"Por temor y la edad que tenía mi hija no me lo contó, se calló", sostuvo Orlando. Él se enteró recién hace dos años atrás. 

"Mi hija había salido, y yo me enojé porque llegó fuera del horario que habíamos quedado. Ella se quedó parada y no sabía que decirme, hasta que se largó a llorar, me abrazó y empezó a murmurar que su tío la abusaba", relató Orlando. Un rapto de furia lo invadió a Orlando quien tomó la decisión de irse de la Argentina con destino a Bolivia para "no cometer ningún error" porque se autodefine como "muy impulsivo". Al mes Orlando regresó al país y realizó la denuncia por abuso sexual con acceso carnal en la comisaría de la Mujer de Ledesma. Desde entonces, tanto la víctima como él, fueron asistidos con tratamiento psicológico para sobrellevar la difícil situación que atravesaron como familia.

"Hace más de dos años que hice la denuncia, pero no pasó nada, mi expediente nunca avanzó", reclama Orlando, quien además debe lidiar con que su hermano, el abusador de su hija, se pasea por el frente de su casa y se ríe provocándolo para que reaccione, contó Orlando. 

Otras denuncias por abuso sexual

Sin embargo, la sobrina del acusado no fue la única denunciante, es que una vecina y su hermana, también lo denunciaron por abuso sexual. 

Marina López, tiene 34 años y vive en San Salvador de Jujuy, y durante su infancia fue abusada por dos de sus nueve hermanos. Cuando se enteró que su mismo abusador se había aprovechado de una de sus sobrinas, no lo dudó y se dirigió a la comisaría N° 40 donde realizó la denuncia por abuso sexual. Hasta el momento no se lo había contado a nadie. 

"Mi familia no sabía nada. Yo nunca hablé del tema, nunca dije nada", contó. Según relató los episodios de abuso ocurrían durante el día ya que en varias ocasiones no se quedaban al cuidado de ningún mayor. 

"Mi papá no vivía con nosotros, y mi mamá trabajaba todo el día. Se iba a la mañana y volvía a la noche, y nos quedábamos solos. Solo a veces quedábamos al resguardo de mi abuela", dijo Marina. Los hechos denunciados habrían tenido lugar cuando Marina tenía entre "7 u 8 años".

Sus hermanos también eran menores de edad en ese entonces. "Yo lo tengo bien presente en mi cabeza, con uno fueron cinco veces y con el otro dos", contó. 

Según relató en la denuncia, ella estaba jugando con él en una pieza, cuando este le "metió la mano abajo de la pollera". "Me decía que me iba a hacer cosquillas ahí abajo, pero a mí me dolía, y él me decía que no me tenía que doler", expresó la denunciante. "Ellos me decían que era un juego".

Fue recién en la secundaria cuando se dio cuenta que ella había sufrido abuso sexual: "Ahí tuve noción y me di cuenta lo que me habían hecho. Antes nunca me habían hablado que eso estaba mal, no teníamos información". Sin embargo, no todo terminó ahí, sino que ya mayores de edad, también sus dos hermanos habrían intentado manosearla por separado, pero ella salió corriendo. A los 20 años se fue de su casa, y nunca dijo nada al respecto. Fue la denuncia de su sobrina quien le dio la fuerza necesaria para contar los abusos que ella también había sufrido. 

"Yo lo hice público en noviembre pasado cuando me enteré que uno de ellos abusó de mi sobrina, y el otro de su hija de 12 años", sostuvo. Sin embargo, en el caso de la segunda víctima, la mamá de la menor decidió no hacer la denuncia. 

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