Jorge Cordon le cambió la cara a Ferro y analiza su presente: "Somos un equipo luchador, con entrega y buenas individualidades"
Jorge Cordon agarró Ferro tras la salida de Juan Manuel Sara y no sólo que lo sacó de la zona de descenso, sino que lo acomodó de cara al reducido y se permite soñar.
Muchas veces, cuando alguien se encuentra ante situaciones difíciles de resolver termina saliendo de su círculo y busca el antídoto en lugares desconocidos. Hasta que mágicamente comprende que si los supuestos resultados positivos traídos desde afuera no eran tales, tal vez en el lugar que ocupa está lo que precisa. En el fútbol ocurre y cada vez con mayor frecuencia que los experimentos no salen y "la solución termina estando en casa". Ferro es un caso que lo grafica.
Con la presión de romper la racha de 23 años de ausencia en Primera, se armó convenientemente y puso como capitán del barco a un estratega con amor por Oeste. Pero las cosas no salieron en la medida de lo esperado y Juan Manuel Sara, que vivió en las tribunas la época de mayor esplendor del club, dejó su lugar. Rápida de reflejos, la dirigencia apostó a alguien con enorme cariño por el Verde, que hace rato sufre desde adentro y que jamás le dijo no a la propuesta de ponerse el traje de bombero. Ese es Jorge Cordon, quien una vez más llegó desde la coordinación de inferiores para vencer a la tempestad que había puesto en riesgo de naufragio a la embarcación.
En tan solo cinco fechas le cambió la cara ya que ahora el gigante transita por aguas calmas y piensa que puede llegar a buen puerto, aún reconociendo que existen muchos desperfectos por emparchar. Traducido a lo futbolístico, el emblema del equipo de Caballito sacó al equipo de la zona de descenso, lo puso a solo una unidad del Reducido y con pronóstico de meterlo en el grupo de aspirantes al gran tesoro, siempre manteniendo la humildad que muestra en el diálogo con Crónica del Ascenso.
-¿Cómo se explica este buen momento del equipo?
-Que se yo (risas). Empezamos tomando confianza, intentando hacernos más fuertes y sólidos. El equipo fue levantando y los resultados ayudaron. Por suerte hemos mejorado partido a partido. Hoy nos encuentra un poco mejor y esa tranquilidad en puntos se transforma en serenidad en el juego.
-¿Qué cualidades le destacás?
-Desde que estoy yo, veo que es un equipo luchador, se entrega y tiene buenas individualidades. En eso basa los triunfos que pudimos hilvanar.
-¿Qué le pudo pasar a Ferro antes de su llegada?
-La situación no era buena pero había tenido muy mala suerte en los últimos partidos con Sara. Erramos algún penal, nos quedamos con un hombre de menos. Se veía que había un buen equipo; apostamos a revertir esa racha y por suerte se nos dio.
-¿Creés que a Sara solo no se le dieron los resultados?
-Sí, creo que como todo entrenador, necesitaba un proceso de conocimiento de los jugadores, adaptarse. Lamentablemente no hubo paciencia para que Juan lo termine. A eso hay que sumarle que Ferro ha perdido partidos de manera inmerecida. Todo hizo lo que pasa siempre en nuestro fútbol: que terminan pagando los técnicos. Pero estaba claro que había un buen plantel y faltaban algunos detalles para empezar a salir adelante.
-¿Por dónde empezó su tarea para ver este crecimiento marcado?
-La ventaja que tenía fue la de haber visto todos los partidos. Veía el rendimiento de los jugadores que llegaron y conocía el de los que estaban. Entonces pudimos ahorrar un tiempo en lo que refiere a adaptación. Desde afuera me pareció que hemos tenido varios juegos donde al rival le costó muy poco convertirnos. Como primera medida intentamos solucionar eso, no darle a los adversarios la posibilidad de que nos hagan goles fáciles y de ahí, partir en nuestra búsqueda.
-Lo que se dice un conjunto armado de atrás hacia adelante...
-Tal cual. Creo que el equipo tiene buenos delanteros que son capaces de generarse alguna situación. Era cuestión de solidificar un poco atrás y desde esa base, construir hacia adelante.
-Y además debió mantener la calma porque el primer partido fue con derrota...
-Claro. Con Independiente Rivadavia, creo que fue injusta. Terminamos perdiendo el primer tiempo con un penal medio dudoso. Después lo empatamos, pasamos a acumular méritos para ganarlo y en la última jugada, en un tiro libre en el minuto 50, la clavaron en el ángulo y nos fuimos con las manos vacías. Una lástima porque ese punto hoy nos estaría sirviendo muchísimo. Igual ahí se vio una mejoría. El equipo quería levantar con una muy buena predisposición de los muchachos.
-¿Ahí se convenció de que sortearían el momento difícil?
-Lo supe siempre porque creía y creo en los jugadores que hay. Tenemos futbolistas con gran jerarquía y muy capaces. Entonces nunca tuve dudas; solamente esperaba que tomaran la confianza que necesita todo jugador para sacar todo su máximo potencial.
-Y a la solidez de la que hablaba ahora le suman contundencia porque no es fácil meter cuatro goles de visitante como hicieron en cancha de Tristán Suárez...
-Me parece que es todo parte del proceso. En ese partido logramos jugar un poco mejor de lo que lo veníamos haciendo. Fue otro paso hacia adelante. Seguimos intentando mejorar en algunos aspectos. Creo que partido tras partido lo hemos hecho. Si continuamos en ese rumbo, iremos por buen camino.
-¿El empate con Chacarita, hasta aquí el mejor equipo del torneo, les hizo ver que pueden ir por más?
-Por supuesto. Fue un partido difícil, con mucho ritmo, intenso para los dos lados. Nos encontramos con un equipo asentado, prolijo. Me parece que fueron mejores que nosotros en los 90 minutos pero así y todo nos las rebuscamos para crearles algunas situaciones claras. Obvio que también sufrimos porque nos enfrentamos al puntero y uno de los mejores del campeonato. Pero ese empate se vio fortalecido con el triunfo que después sacamos fuera de Caballito. Nos ayudó a ganar en confianza y a comprender que podemos jugarle de igual a igual cualquiera.
-¿Siente que en poco tiempo consiguió que los rivales los respeten?
-Creo que eso pasó siempre, no solamente ahora. Saben que Ferro es un equipo con jugadores de jerarquía. Entonces no creo que nadie haya venido a nuestra cancha pensando que iba a ser algo fácil. En la categoría siempre sintieron respeto por este club y sobre todo cuando ven el plantel y los jugadores que entran al campo.
-¿Se anima a decir que ahora sí van a pelear arriba?
-Me parece que nos falta. Estamos en buen camino, mejorando. Pero para pelear con los de arriba hay que mejorar un par de cosas que todavía nos están costando y que son parte natural del proceso. No se puede pasar de golpe de una cosa que no sale a hacer todo bien. Pienso que vamos dando los pasos y veremos con el correr de los partidos para que estamos.
-¿Qué tiene Jorge Cordon que cada vez que es convocado le transmite paz al equipo y los resultados cambian?
-No se. Me llaman porque es mi función, lo que me corresponde. Lo que tengo hoy en día es un muy buen plantel, con grandes jugadores. Y eso hace las cosas más fáciles.
-¿Y el amor por el club juega a favor?
-La verdad, no sé. Yo trato de ser frío a la hora de pensar, poder analizar la situación y elaborar los partidos. Es que cuando uno está muy enfervorizado no puede distinguir o ver bien los detalles, la realidad. Trato de mantener esa pasión, esas ganas un poquito al margen al menos hasta que terminen los partidos.
-¿Firmás entrar al Reducido o querés más?
-Bueno... hoy que estamos afuera te lo firmo. Pero capaz que en tres meses estamos hablando de otra cosa. A mi me gusta jugar los partidos. Ni siquiera estoy pensando en el Reducido sino en lo que te lleva a eso. Lo que te lleva a pelear cosas importantes es el juego del equipo. Si nosotros mejoramos el juego, nos solidificamos en defensa, tenemos mejor manejo en el medio y más llegada, vamos a ganar más partidos. Eso hará que peleemos por otras cosas. Pero mientras eso no pase, lo que más me va a tener preocupado es continuar en esa alza futbolística que experimentamos.