GRANDES ARQUEROS DEL FÚTBOL ARGENTINO

José Alberto Perico Pérez, "el rey de penal" para que Independiente conquiste la Copa Libertadores 1975

José Alberto Perico Pérez fue protagonista de una de las cuatro Copa Libertadores consecutivas que ganó Independiente de Avellaneda.

La historia de Independiente con la Libertadores tiene capítulos de gloria, en especial en la década del 70, y Perico Pérez fue protagonista en una de esas conquistas. La de 1975, con la cual Independiente alcanzaba la hazaña de lograr 4 consecutivas (72, 73, 74 y 75).

El arquero estuvo en la última de las mencionadas, en 1975, en la cual el Rojo tuvo que demostrar sus pergaminos en la fase de semifinales, en donde logró el pase a la final superando a Cruzeiro 3-0 y ganando el grupo por diferencia de gol.

Perico contó que era “un verdadero equipo formado por hombres”, y recordó que “en el verano del ’75 fui a hablar con los dirigentes del Rojo y enseguida arreglamos las diferencias. Apenas llegué despegamos a la gira por Asia y Estados Unidos. Ese equipo de hombres tenía un talento fantástico como el de Bochini, y fue importante para mis ambiciones ganar la Copa Libertadores, la cuarta consecutiva”.

 

El equipo del Rojo que se consagró por cuarta vez consecutiva en la Libertadores.

El duelo final fue Unión Española de Chile, cayendo 1-0 en el Nacional de Santiago, venciendo 3-1 en cancha de Independiente y debiendo desempatar en el Defensores del Chaco, de Paraguay, donde el Rojo ganó 2-0 y así Perico Pérez tocó el cielo con las manos el 29 de junio. “El equipo pesaba mucho en la cancha y había una camaradería muy fuerte”, agregó.

Ese 1975, por haber salido campeón, el Rojo debía jugar la Intercontinental con Bayern Munich, pero nunca se jugó esa final. Perico disputó a comienzos de ese año, la correspondiente a 1974 ante Atlético Madrid, que era el subcampeón ya que el Bayern no se puso de acuerdo con las fechas.

Pérez atajó en la ida y en la revancha. En Avellaneda ganó el Rojo 1-0, y en Madrid fue 2-0 para el Colchonero.

 

La racha adversa de River y el boicot

 

River era uno de los habituales campeones en nuestro fútbol, y en la década del 50 fue el segundo tricampeón (el primero había sido Racing 1949-50-51) al obtener los títulos de 1955, 56 y 57. Era imposible pensar que desde ese momento pasarían 18 años sin consagraciones, hasta 1975. Fueron muchas las decepciones de los Millonarios, con más de un subcampeonato y sin poder dar el golpe. Y para Perico Pérez hubo algo más que cuestiones futbolísticas para esa tacha maléfica.

La famosa "Mano de Gallo", en el River-Vélez del 68.

“Hubo factores extradeportivos que incidían en que River no llegara al campeonato. El peso dirigencial de otro club en AFA era superior a River, que tenía dirigentes con un lirismo total comparado con otros dirigentes. Toda esa frustración recayó siempre sobre los jugadores”, fueron sus palabras en declaraciones a “Abrí la cancha”.

Y continuó detallando algunos fallos para explicarlo. “En 1968 fue la famosa Mano de Gallo (en el Vélez-River, que junto con Racing definieron el título en un triangular que quedó en manos del Fortín). En 1970, una vez que estábamos en la concentración viendo el famoso partido de Independiente-Racing, el de los penales de Tarabini. No jugamos al mismo tiempo. Siempre sucedía algo para perjudicar a River. El famoso penal que fue pateado tres veces para que Independiente diera vuelta el resultado que lo consagró campeón”.

Luego completó: “Todos esos años de frustraciones recayeron sobre los jugadores. No puede ser que River, en 18 años que no salía campeón, no haya tenido un equipo como para haber salido campeón. River tenía grandes jugadores, brillantes”.

El inolvidable 5-4 a Boca

Boca-River o River-Boca, hay “miles” para recordar. En este caso vamos a hacer mención a lo ocurrido el 15 de octubre de 1972, por el Torneo Nacional, en cancha de Vélez, día en el que se vendieron 43.000 entradas para ver uno de los superclásicos más recordados, en el que Perico Pérez estuvo en el arco.

River venció 5-4 a Boca, en un partido cambiante, que ganaba 2-0 y Perico le atajó un penal a Suñe; el Xeneize lo revirtió pasando 4-2 arriba, y el Millo lo terminó ganando.

“Fue un clásico fantástico, en especial para los riverplatenses. Son los partidos que dejan huella”, señaló el “1”.

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