Juegos Olímpicos: ¿Por qué el surf se disputa en Tahití, a más de 15 mil kilómetros de París?
Tahití es una isla que pertenece a la Polinesia Francesa, un territorio semiautónomo de Francia. Dónde queda y por qué forma parte de los Juegos Olímpicos de París 2024.
Los Juegos Olímpicos de París se llevan adelante en históricos escenarios de la capital francesa como Torre Eiffel, Versalles, el puente Alejandro III y el Hôtel des Invalides. Sin embargo, una de las disciplinas que compiten en el evento multideportivo internacional está muy lejos de muy muy lejos.
A más de 15 kilómetros de Paris, y a 22 horas de viaje en avión desde el Aeropuerto Charles De Gaulle de la capital francesa, se encuentran Tahiti y sus reconocidas olas a nivel mundial, que se convierten en la sede más especial de esta competencia.
Tahití es la isla más grande de la Polinesia Francesa, un territorio de ultramar francés que se encuentra en el sur del océano Pacífico.
¿Por qué Tahití es sede de los Juegos Olímpicos de París 2024?Tahití se convirtió en colonia francesa en 1880 y ahora está clasificada como país autónomo de ultramar de la República Francesa.
Theaupo’o es un sitio de ensueño para muchos de los mejores surfistas. “La decisión de albergar el surf en Tehaupo’o refleja la ambición de París 2024 de expandir los Juegos por toda Francia. Brinda la oportunidad de involucrar a territorios franceses de ultramar y a sus comunidades en los Juegos Olímpicos -por primera vez en la historia- mientras que refleja el rico y diverso patrimonio de este país”, indicaron desde la organización.
Según describen en el blog de deportes de la marca de bebidas Red Bull: “Teahupo’o está ampliamente considerada como una de las olas más peligrosas del mundo”. Este fenómeno se produce cuando las marejadas oceánicas se curvan y rompen a lo largo del arrecife, y para que los surfistas pueda desempeñarse con éxito deben ganarle a la ola y evitar ser lanzados contra el coral vivo que está debajo de ella.
Respecto de la preparación del lugar para albergar un evento de esta magnitud, explicaron que la sede se diseñó con el fin de proteger el entorno natural de la isla y que los atletas tendrán una villa construida con hogares modulares. “El evento no afectará a la costa, ya que las olas rompen mar adentro, y los fanáticos podrán disfrutar de las emociones en vivo, mientras celebran diferentes aspectos de la cultura polinesia, el espíritu olímpico y los valores de París 2024, detallaron los organizadores.