Existe el amor después del amor

TE LO DIGO YO El periodista reflexionó sobre romance de María Eugenia Vidal y Enrique Sacco, quienes confirmaron su amorío en esta semana. Los detalles, en la nota. 

@LuisVenturaSoy 

Fue una de las bombas de la semana. Si bien se venía rumoreando desde hacía más de un mes, las fotos de una revista que confirmaban el romance entre María Eugenia Vidal y Enrique Sacco generaron gran revuelo. ¿Por qué? Si bien no se trata de personajes de las farándula propiamente dichos, ambos tuvieron una enorme exposición por motivos bien diferentes.

Ella, gobernadora saliente de la provincia de Buenos Aires, tuvo su pico de popularidad promediando su gestión, hacia 2017, pero de a poco las diferencias políticas con el ala macrista más dura la fueron alejando del eje del transitorio poder nacional; y opacando a tal punto que incluso en plena campaña por su reelección ni ella creía que realmente iba a seguir al frente del difícil territorio bonaerense. A medida que se iba "relajando" -esa sensación que tenemos cuando sabemos que vamos a salir de vacaciones muy pronto- comenzó a aparecer la mujer en detrimento de la funcionaria.

Entonces, la atención empezó a dirigirse sobre su look, sobre su vida cotidiana viviendo en un cuartel de El Palomar por motivos de seguridad, algo que fue tema en alguna entrevista donde le preguntaban si tenía tiempo para salir con un hombre. "Imaginate que te pasen a buscar por un cuartel... no hay manera de tener vida social así" lamentaba Mariu. Llevaba dos años separada del padre de sus hijos, el intendente de Morón Ramiro Tagliaferro, y nada se sabía de noviazgos para ella.

Pero el amor se abrió camino, y aquí entra el mundo farandulero. Sin proponérselo, Mirtha Legrand ofició de celestina entre Vidal y Enrique Sacco, periodista deportivo que venía de una alta exposición por la muerte en circunstancias terribles de mala praxis de su esposa, la periodista Débora Pérez Volpin. Quique había asistido a los almuerzos de la Chiqui como se lo había prometido, cuando la causa por la muerte de su pareja tuvo una resolución. Era el viernes 2 de agosto y ambos, lastimados por diferentes motivos, coincidieron en la famosa mesaza y el flechazo fue intenso pero pausado, con el respeto que las circunstancias ameritaban.

Vidal y Sacco se conocieron en el ciclo de Mirtha Legrand

Tuvieron que pasar tres meses para que se permitieran probar qué les pasaba juntos. Las opiniones de los anónimos en las redes sociales variaban entre los vidalistas furiosos para los que su ídola merecía volver a tener amor luego de tantos desplantes de su ¿ex? jefe político, o los que se indignaban porque Sacco "ya se había olvidado de Débora". Como si alguien pudiera dictar en el corazón y el duelo de otras personas.

Ahora, ya blanqueado todo, obligados por el descubrimiento de la prensa, la flamante pareja se irá de viaje, pero luego vendrá lo más difícil: surfear los desafíos de conocerse, disfrutar el noviazgo, mientras todas las miradas ajenas se posen sobre ellos. Habrá que esquivar con elegancia las guardias periodísticas, la actividad de los trolls que no descansan, ensuciando gente a diestra y siniestra. Una pareja impensada, probablemente, pero que al fin y al cabo demuestra que sí existe aquello de el amor después del amor.

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