Diego Pérez: "De chico iba disfrazado a todos lados"
RECUERDOS QUE NO VOY A BORRAR. “Mi profesión la tuve arraigada desde que soy chiquito. Jugaba a ser otro ni bien me levantaba”, cuenta el actor, conductor y humorista a DiarioShow.com.
Herminia seguía jornada a jornada la rutina propuesta por el pequeño Diego. Cada mañana al despertalo en la casa que los Pérez compartían en San Martín, más allá de la canción que ella cantaba de Joan Manuel Serrat o de otros artistas españoles para mantener vigente puertas adentro las raíces familiares, había algo que no podía faltar por solicitud expresa de la criatura.
"Lo primero que me viene a la mente cuando pienso en mi infancia tiene que ver con el recuerdo de mi mamá apoyando al pie de mi cama la ropa que me tenía que poner, es decir una remera, un pantaloncito y unos zapatillas, y el disfraz del día. O me dejaba el del Llanero solitario, o el del Zorro, mi personaje preferido, o el de Batman. Así después salía disfrazado a hacer las compras con ella. O iba a lo de mi abuela en el colectivo 66 hasta Villa Lynch también disfrazado. De chico iba disfrazado a todos lados", cuenta a DiarioShow.com el actor, humorista y conductor que formó parte de "Videomatch", "Desayuno americano", "Polémica en el bar", "El sodero de mi vida" o "Apache, la vida de Carlos Tevez", entre otros ciclos exitosos.
El amor por los disfraces era tan fuerte que así como otros chicos querían autitos o juguetes de regalo, él prefería la ropa de sus héroes. "Mi vieja con la máquina me armaba el antifaz y la capa del Zorro y como en el barrio no se conseguía fácil la camiseta de Platense, compraba una remera blanca y una cinta marrón en alguna mercería y me la cosía", continúa.
"Lo que más me gustaba era disfrazarme y recrear a todos los personajes. Cuando jugaba al Zorro, por ejemplo, no sólo agarraba la espada y luchaba contra la pared como el Zorro, también hacía del capitán Monasterio, del cabo Reyes, del sargento García y de don Alejandro", explica quien era tan fanático del mítico justiciero enmascarado recreado por Guy Williams en la histórica versión que cada tarde suspendía sus actividades puertas afuera a las 19 para volver a su casa a ver la serie.
Pero no todo eran juegos en solitario y televisión para el hijo de Herminia y Héctor, quienes tenían una carnicería a la que luego le sumaron un almacén en el frente de la vivienda familiar, al punto que al día de hoy Diego sigue en contacto frecuente con quienes eran sus compañeros de travesuras infantiles.
"Voy seguido para allá porque los martes a la noche y los domingos a la mañana jugamos al fútbol con mis amigos del barrio. Quedamos varios de los históricos y con los años se fueron sumando nuevos y hasta los hijos de algunos de nosotros. Mis amigos de siempre son los de San Martín. También voy a visitar a mi hermana Silvina, quien vive con mis sobrinos en la misma casa en la que vivíamos cuando éramos chicos", relata.
Este adulto al que se le pianta un lagrimón cada vez que escucha "Había una vez un circo" no duda a la hora de elegir sus melodías infantiles preferidas: "Las canciones que me llevan a esa época son las de las series que veía: El Zorro, La extraña pareja, Tarzán... También me quedaron grabadas las de Carlitos Balá y las de Gaby, Fofó, Miliki y los payasos. Los amaba. Lo mismo con Piluso o Pepe Marrone y su circo. Eran nuestros ídolos de la infancia".
Y tampoco lo hace al momento de identificar cuándo fue que eligió el camino laboral que lo acompaña hasta hoy: "Mi profesión la tuve arraigada desde que soy chiquito. Jugaba a ser otro ni bien me levantaba. Ya me disfrazaba de todos los personajes. Para mí el cine era sagrado, iba a la casa de mi abuela en Villa Devoto y me quedaba en el cine a ver las dos películas, la principal y la otra, y para mí era un amor ir al cine. Pero lo que no me olvido más fue la primera vez que me llevaron al teatro".
"Fuimos a ver 'El violinista en el tejado con Raúl Rossi. Estuve toda la función aplaudiendo parado de la emoción porque lo que siempre veía en las películas lo tenía ahí cerquita, con los actores representándolo en el escenario. Siempre quise ser actor o futbolista. Actor soy profesional, futbolista no, pero con 60 años sigo yendo a jugar a la pelota. Las dos cosas las hago por amor, una me salió como profesión y la otra la sigo disfrutando con amigos y la casaca de Platense", cierra Diego.
LAS 5MMessi: el mejor jugador del mundo del siglo XXI. Un artista del fútbol.
Maradona: el mejor jugador del mundo del siglo XX. Tuve la suerte de conocerlo y sé lo amoroso que era y que fue conmigo, imposible olvidarme de él.
Milei: no hablo de política, me parece que una persona que se dedica a la comedia tiene que hacer feliz a la gente y no dividir las aguas opinando de política.
Mirtha: la adoro, me ha tratado como si fuera de su familia. Admiro lo que sigue haciendo por los actores publicitando y yendo a ver las obras. Una vez casi me peleo con alguien por defenderla porque escuché una crítica en otra mesa. La adoro.
Mi mamá: el ser más bueno, carismático, sensible y humano. La más linda, todo.