Sofía Gonet dejó el glamour y ahora es "La Reini" solidaria: "Te cambia la cabeza para siempre..."
La influencer dejó el glamour para construir casas. Su llanto se viralizó. Qué dijo una mamá que recibió su primera vivienda. ¡Mirá el video!
Sofía Gonet, conocida como La Reini, sorprendió a sus seguidores al mostrar una faceta alejada del perfil liviano de las redes y los escándalos, como el que protagonizó con su ex Homero Pettinato. La joven, que participará de la nueva edición de "Popstars", participó de una jornada solidaria en Rafael Castillo, La Matanza, donde una familia recibió las llaves de su primera casa. Entre lágrimas, la influencer confesó que la experiencia le modificó la mirada para siempre. El video acumuló miles de reacciones.
El sol no acompañaba aquella tarde plomiza en Rafael Castillo, pero nada opacó la emoción. Sofía Gonet, la influencer que suele mostrar ropa, viajes y un mundo filtrado, se plantó frente a una realidad cruda: familias enteras que viven sin un techo digno. Ella misma lo contó con la voz entrecortada.
La actividad se desarrolló en el marco de un proyecto de voluntariado que construye viviendas para sectores vulnerables. Gonet no solo llevó sus cámaras, sino que puso el cuerpo. Estuvo ahí cuando una de las beneficiarias, una mujer llamada Pri, recibió las llaves de su nuevo hogar. El momento explotó en emoción.
Pri no ocultó su historia. "Yo tengo a mi nena y del papá no recibo nada, ninguna ayuda. De mi familia tampoco. Para mí esto es una re ayuda porque puedo tener mi casa", dijo frente a la cámara de La Reini y del canal Resumido. Y completó: "Tengo un lugar digno donde puedo decir ‘acá es mi casa, hago lo que quiero'". Cada palabra golpeó.
Uno de los voluntarios le deseó a la familia que pueda "crecer en un lugar con amor, seguro y donde no se les llueva la casa, que puedan dormir en paz". Pri, todavía temblorosa, agradeció al grupo: "Gracias por cumplir mi sueño. Aunque no tenía nada, al menos tengo para mi nena. Gracias por el amor y el compañerismo".
Gonet registró todo. Pero después vino la reflexión más cruda. Con los ojos llenos de lágrimas, la influencer soltó: "Ayudar es una experiencia que de verdad te cambia la vida. Hay una parte enorme de la población invisibilizada. No la vemos. Pero cuando entrás a esos lugares y hablás con ellos, te das cuenta de que la ausencia es total. No es que les falta algo: no tienen nada".
La frase pegó fuerte. Y la convocatoria también: "Cualquier ayuda sirve. Compartir el proyecto, donar, ser socio. Involucrarse de cualquier forma te muestra el norte". Y cerró con una idea que resume todo: "Ir y construirlo, poder cambiarle la vida a una persona cuando vos solo pasás el fin de semana, es una experiencia que te cambia la cabeza para siempre".
Lo que muestra este episodio va más allá de la anécdota viral. Por un lado, expone una fractura estructural que la clase media y alta de la Ciudad de Buenos Aires muchas veces ignora: en el conurbano profundo, cientos de familias siguen sin acceso a una vivienda básica. Rafael Castillo no es una excepción, sino el espejo de una deuda histórica.
Por otro lado, el hecho de que una figura pública como Sofía Gonet (asociada al entretenimiento y la estética) rompa el molde y se moje, literalmente, en un barro solidario, tiene un doble filo. Algunos lo criticarán como marketing emocional. Pero los vecinos que recibieron la casa no preguntaron por las intenciones: agradecieron el techo. Y las lágrimas de la influencer -reales o no- al menos lograron algo que los gobiernos suelen fallar: visibilizar la pobreza extrema en tiempos donde las redes solo muestran vidrieras.
La pregunta que queda flotando, después del llanto y los likes, es si esta exposición puntual se traduce en políticas sostenidas o queda solo como un acto de caridad filmado. Mientras tanto, Pri duerme tranquila. Y Gonet, al menos por un rato, dejó de ser solo una cara bonita para ser un puente. Eso, en la Argentina de la indiferencia cotidiana, ya es noticia.


