Edith Hermida: "No disfruté la niñez, sigo siendo una adolescente"
RECUERDOS QUE NO VOY A BORRAR. "No me hacÃa feliz que mi mamá estuviera tan pendiente de mÃ. Hoy comparto con ella un montón de cosas y la adoro, pero en ese momento sentÃa que me sofocaba", confiesa a DiarioShow.com.
"Soy la menor de tres hermanas y crecà en una época en la que se salÃa a andar en bicicleta y se jugaba mucho en la calle. Pero, como era la más chica, todo me llegó más tarde: bicicleta usada, ropa gastada. Igual eso nunca me frenó ni me detuvo. No fue un tema para mÃ, salÃa a dar vueltas con la bici toda rota hasta que se hacÃa de noche y me mamá me decÃa que tenÃa que volver. Vivà una infancia en donde nunca pude tener la muñeca de moda, mi amiga Andrea tenÃa la Barbie y yo, la Tammy. Siempre fui de la tercera marca, pero eso nunca fue un problema para mÃ", cuenta a DiarioShow.com Edith Hermida, dando cuenta de una manera que eligió hace tiempo para domar lo que la vida le deparaba y construir su propia historia.
Nacida y criada en Parque Chacabuco dentro de una familia a la que le costaba llegar económicamente a fin de mes, al punto que ella conoció lo que era bañarse con agua caliente de la ducha en su adolescencia y alrededor de los dÃas 21 se acababan las galletitas dulces compradas y su mamá hacÃa caseras con la poca azúcar que tenÃa, la multifacética mujer que oficia de locutora, conductora, panelista y actriz de espectáculos propios y ajenos, según la ocasión, debutó a lo grande cuando era apenas una niña.
"A los ocho años me hice socia de ATC porque el canal instalaba carpas y vos ibas y mirabas la tele a color. Eso fue antes del Mundial 78. Te hacÃas socia, llevabas un juguete para donar, hacÃas una cola enorme e ibas a ver la tele a color. Yo fui, hice la cola, miré la tele a color y en ese momento me eligieron para ir a almorzar con Mirtha Legrand en un programa que hacÃa por el DÃa del Niño con Jovita DÃaz, el nene que habÃa hecho la publicidad de Ópera que era furor y una señora que coleccionaba muñecas", relata.
Luego, continúa: "Ese fue como un momento icónico de mi infancia. El programa se grabó asà que el dÃa que lo pasaron llevaron una tele blanco y negro al colegio para que pudiéramos verlo. Pero la maestra, que era bravÃsima, en un momento, cuando hubo una pausa, apagó todo y dijo: Basta, cortemos con esta pavada. Y la pavada era yo, que estaba almorzando con Mirtha Legrand como una socia de ATC que habÃa sido elegida".
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“Después otro momento importante fue cuando para Reyes nos regalaron la pileta de lona. Me acuerdo que nos levantamos a las seis de la mañana y vimos que estaba armada, pero vacÃa. Igual nos metimos las tres, yo debÃa tener cinco años, y nos mirábamos y nos reÃamos de alegrÃa. Debe haber sido un momento muy reconfortante para mis papás porque, pese a que éramos pobres, con un regalo asà nos sentimos como princesas. Fue algo que nos cambió los veranos, esos veranos calurosos nunca más volvimos a sufrirlosâ€, revela.La vida laboral de la histórica acompañante de Beto Casella en "Bendita" y de Santiago del Moro en el programa radial "El Club del Moro" también incluye una faceta teatral que va desde su papel de bruja en los espectáculos de Panam a su rol estelar en "Teneme paciencia", el unipersonal en el que de alguna manera exorciza los demonios de su relación con su madre.
"No romantizo demasiado la infancia porque mi mamá era bravÃsima y no me dejaba hacer nada. Yo tenÃa muchas ideas, era muy creativa, si bien con los años comprendà todo, en ese momento me pesaba mucho tener todo el tiempo pendiente a mi mamá de lo que hacÃa o dejaba de hacer, no me gustaba. No lo vivà con alegrÃa. Era otra época. Hoy comparto con ella un montón de cosas y la adoro. Tiene 86 años, la entiendo en todo y no paro de mimarla, pero en ese momento sentÃa que me sofocaba", confÃa.
Y prosigue a modo de cierre: "No me hacÃa feliz que mi mamá estuviera tan pendiente de mÃ. Su proyecto de vida éramos nosotras, sus hijas. Desde ese lugar comprendà que su forma de dar amor era con algo que ella no habÃa tenido cuando era chica, la presencia. Mi etapa favorita fue la adolescencia, fue una época de apertura mental absoluta. El primer año del secundario se me abrió el mundo. Tanto es asà que no lo supero, sigo sintiéndome adolescente. No disfruté la infancia, sigo siendo una adolescente".
Messi: todo lo que está bien en este mundo, demasiado.
Maradona: lo amo y cada que pasa más el tiempo y yo no está, su imagen y sus frases se van agigantando.
Milei: alguien que supo captar lo que le estaba pasando a la gente, un outsider, creo que es buena persona, creo que él está convencido en sus formas y de lo que vino hacer, lo que sà es que no estoy para nada de acuerdo con sus ideas, a mà no me convence, nunca me convenció. Me parece que él está convencido de que vino a refundar el paÃs y que lo que él vino a hacer está bien, lo que pasa es que no coincido con eso, no coincido con sus ideas libertarias, me parece que como presidente es un gran panelista, lo prefiero en los paneles de la tele que en la Casa Rosada. Me parece un buen tipo a pesar de todo, a pesar de lo que hace.
Mirtha: es la uno, la número uno, está por encima de todo, la admiro profundamente.
Mi mamá: de grande entendà que ponÃa lo que tenÃa y no le sobraba nada. Entendà todo de grande y por eso le tengo tanto amor y respeto. La valoro tanto ahora.