Fer Dente recordó los inicios de su carrera: "Siendo adolescente me sentÃa sapo de otro pozo"
EXCLUSIVO. El actor y cantante presenta "Regreso en Patagonia" y recorre su extenso camino dentro de los musicales en charla con DiarioShow.com.
El telón se corre, la luz lo apunta y Fernando Dente pasa a estar en el centro de la escena. No es más que el resultado de su búsqueda en su máxima expresión, el camino que inició cuando era apenas un adolescente.
Tiene 32 años pero ya lleva sobre su espalda hitos de la comedia musical local, su área predilecta y donde aparece como una referencia. Tanta experiencia, con un salto a la fama que se dio mientras cursaba sus últimos meses en la escuela secundaria, lo llevó a encabezar el Instituto Argentino de Musicales, asà como también ser una pieza infaltable en los proyectos de renombre del género.
Por eso no sorprende su presencia en una apuesta como "Regreso en Patagonia", donde comparte elenco con Franco Masini, Nahuel Pennisi y Laura Esquivel, entre otras figuras. El espectáculo cuenta con la producción general de Alberto Raimundo para Circus Entertainment. "Una mezcla de Cirque du Soleil con El Rey León en Broadway", se anima a definir sobre el gran despliegue que se ve en el escenario del Teatro Metropolitan. Esta vez le toca ponerse en la piel de Guillermo, un escritor en estado de frustración que decide emprender un viaje trascendental.
-Tu personaje necesita dar un vuelco en su vida, ¿pasaste por eso?
-Tengo el privilegio de que mi carrera esté ligada con mi vocación, entonces no tengo esos momentos asociados a mi carrera. Me pasó más bien en mi vida personal, procesos, algunos cambios madurativos. Cuando cumplà 30 me replanteé un par de cosas sobre lo que querÃa hacer, pero siempre en el mismo camino. Hay proyectos que funcionan mejor que otros pero siempre de alguna manera estás jugando en la plaza que elegiste jugar. Celebro la frustración, porque es muy riesgoso dedicarse a la vocación si bien también es dejar de resistir, porque es el camino natural. Yo tuve la fortuna de poder hacerlo muy chico, a los 15 años.
-¿Recordás qué espectáculo encendió la chispa?
-SÃ, fue "Chicago" en el 2000, con Sandra Guida y Alejandra Radano en el Teatro Ópera. Fui con mi mamá y cuando empezó me di cuenta que querÃa eso, querÃa estar ahÃ. Ese teatro, esa música, esa energÃa, ese código. Amo el musical y trato de honrarlo porque me parece un género muy hermoso y muy difÃcil. Nunca quise que me dejaran de asociar, nunca me molestó que me llamaran más para hacer teatro que cine. Para mà no es la antesala de nada, el teatro es la meta absoluta.
En busca de identidad
Fernando Dente carga con una historia de vida particular. Mientras comenzaba su carrera con su participación en el reality de "High School Musical", se encontraba con su identidad, a raÃz de un relato de su madre. Pepe, quien le brindó su apellido y lo crió, no era su padre biológico, pero falleció sin saberlo, cuando el actor era joven. Su nacimiento fue fruto de un romance que tuvo su madre, quien murió cuando él tenÃa 19 años, con un cura que abandonó los hábitos. Si bien pudo conocerlo, decidió no continuar con el vÃnculo a pesar de que aclara que "está todo bien", al igual que ocurre con su hermano Tomás Dente, el reconocido conductor, con quien lleva un trato distante. Más allá de lo llamativo que se presenta dicho contexto, habla con naturalidad: "La historia de cada uno es la historia de cada uno, con lo bueno y lo malo".
-Siempre hablaste con tranquilidad de tu historia ¿hubo mucho trabajo de terapia?
-Me tocó vivirla desde muy joven y sÃ, hubo mucha terapia pero con el tiempo también las cosas que a uno le tocan lo ayudan a evolucionar en otros aspectos de la vida, para que todo se acomode. No te podrÃa decir que mi terapia se basó en resolver mi identidad, fue más basarse en mi sujeto creciendo en este planeta con mis miserias y mis virtudes. Para mà es lo más natural del mundo porque es lo mÃo y ya, no es algo en que pienso todos los dÃas.
-¿Cómo es tu conexión con el número 17? Siempre estuvo relacionado a la desgracia...
-La historia es graciosa. Nuri era la señora que ayudaba en casa cuando yo era chico y ella jugaba a la quiniela todos los dÃas, entonces yo a los 10 años ya me sabÃa todos los números. Al tiempo que muere mi mamá, se me empieza a aparecer todo el tiempo el 17. Yo pensaba en la desgracia y un dÃa busqué otro significado del número, más allá de la quiniela. Ahà descubrà que suma 8 que es un como un número infinito y después que el 17 es un número que está asociado como que hay algo más grande que nosotros, que nos cuida y nos guÃa desde el cielo. Desde que falleció mi mamá, tenÃa una conexión con eso, con la primera estrella que aparecÃa, y lo tomé desde ese lado. Ahora cada vez que aparece el número es un buen augurio, como que estoy en el camino correcto.
“Amo el musical y trato de honrarlo porque me parece un género muy hermoso y muy difÃcil. Nunca me molestó que me llamaran más para hacer teatro que cine. El teatro es la meta absolutaâ€.
Un chico precoz
Como si fuera poco, su comienzo dentro del mundo artÃstico también ocurrió en pleno estallido de la adolescencia, lo que le hizo dar varios pasos importantes inusuales para alguien de su juventud; como dirigir cuando llevaba pocos años en la profesión. "En mi colegio nadie sabÃa que yo cantaba y bailaba. Me decÃa para estar tranquilo que lo que yo sentÃa era demasiado fuerte por ser una vocación enorme, pero 17 años después estoy seguro que era un discurso que me decÃa para justificar la vergüenza que me daba abrirme", explica sobre sus inicios.
Lo que se podrÃa definir como una maduración acelerada, tanto en lo profesional como en lo personal, se oficializó con papeles en "Hairspray", "Despertar de primavera" y "La novicia rebelde", proyectos que hacen coincidir su nombre con un éxito a nivel teatral, una formula que siguió repitiéndose hasta la actualidad.
-¿Cómo recordás el salto de fama que te dio el reality en el último año de la secundaria?
-Entré a "High School Musical" a mitad de quinto año y dejé de ir al colegio porque tenÃa que ir todos los dÃas a la Academia. Me acuerdo de volver un dÃa con ropa mÃa al colegio privado y me creà Dios, el Papa. Era un tema ser adolescente y que te guste el teatro, y sigue siéndolo hoy. Doy clases hace diez años pero siempre estuve en contacto con los adolescentes a los que les gusta el teatro, la mayorÃa fuimos sapos de otro pozo. TodavÃa no debe ser fácil que te apasione algo que no sea lo que hace la gran mayorÃa.
-¿En qué momento te sentiste capacitado para dirigir?
-Fue un impulso a los 19 años y lo pude hacer, y probablemente lo haga otra vez el año que viene. De afuera el dirigir está asociado como al maestro de muchos años y acá hablamos de otra cosa. Seguramente un director de 60 o 75 años puede tener una mirada más profunda de algunos temas pero no entrarÃa a competir, lo que buso es plasmar una mirada y un punto de vista. Nunca le tuve ese miedo al teatro porque me abrazó de entrada, una vez que entendés los códigos, el escenario es fiel. Es algo casi ancestral, el escenario es muy selectivo, te rechaza o te abraza, el escenario rechaza a la gente no lo respeta o no está a la altura.
“La historia de cada uno es la historia de cada uno, con lo bueno y lo malo. Hice mucha terapia pero con el tiempo también lo que a uno le toca ayuda a evolucionar en otros aspectos de la vida y que todo se acomodeâ€.
Pasaron pocos dÃas desde que Fernando Dente terminó "Kinky Boots", junto a MartÃn Bossi, y estrenó "Regreso en Patagonia". Lo que se planificaba como un descanso de meses se vio interrumpido por la propuesta que recibió de su espectáculo actual. La pasión por su trabajo y el desafÃo que implicaba hizo que sea "imposible decir que no", aclara. Como si fuera poco, dirige hace casi tres años el Instituto Argentino de Musicales a la par de Ricky Pashkus, un sueño que habitó sus ideas desde que observaba espectáculos teatrales como espectador.
-¿Cómo es la experiencia de dirigir tu propio instituto?
-La escuela es un sueño, es un espacio de pertenencia, un punto de encuentro. Ricky es el número uno, es el maestro más maravilloso que pueden tener, más en esa etapa de la vida. El suceso de la escuela es una maravilla, recién el año que viene será el tercer año y hay gente desde los 11 hasta los 63 años. Es una escuela con un norte muy marcado en la inserción laboral, estamos siendo un puente entre la industria y nuestra gente porque toda la vida me encontré recomendando gente para trabajos.
-¿Llevar un gran ritmo de trabajo te hace valorar los tiempos libres?
-Cuando trabajo mucho necesito descansar o hacer algo que me guste. Lo que hacemos nosotros es muy parecido a un tenista porque en un periodo muy largo no puedo tomar alcohol, tengo que hidratarme bien, tengo que dormir muy bien. No es porque me conviene, es porque me lo pide la profesión. Si no cumplo con eso, la máquina no arranca y tiene que arrancar porque a veces tenés que usarla ocho veces por semana. Mi descanso suele ser no tener que pensar en esto, porque ir a comer afuera es quizás tomar frÃo o perder una hora de sueño entonces a veces digo "basta" y me quedó quietito sin hacer nada (risas).
CORAZÓN CONTENTO
No solo el trabajo le sonrÃe a Fer Dente, ya que lleva tiempo con el corazón contento. El actor está en pareja con Nicolás Di Pace, colega y ex compañero de elenco. “Hace tres años decÃa que no querÃa ni loco estar con un actor, ni con un cantante o un bailarÃn, pero era porque no lo conocÃa a Nico. Eso es clave para mÃ, yo lo entiendo a él y él me entiende a mÃâ€, explica sobre la importancia de que su novio sea un artista y comprenda su cargada agenda.
El cantante blanqueó su romance en 2020, en una fecha con un gran simbolismo. La primera foto que compartió junto a Di Pace fue en el DÃa Internacional del Orgullo LGBT, en el mismo espacio donde contó que era gay en 2018. Tiempo atrás, confesó que pierde seguidores cada vez que publica una foto besándose con él, aunque le resta importancia. Sobre su relación, agrega con felicidad: “Nos acompañamos mucho, primero tiene que existir la admiración y después una mirada complementaria sobre el arte, nosotros tenemos esas cosas. Vemos nuestras cosas porque confiamos en el otroâ€.
En cada descanso que le da su profesión busca distenderse con su pareja, con quien sale desde comienzos de 2020. “Este último año los dos estuvimos haciendo muchos proyectos y es parte de la vida, entonces no me puedo imaginar cómo serÃa de otra formaâ€, cierra con alegrÃa sobre su presente.