ENTREVISTAS

Gustavo Sofovich: “Hoy soy un tipo de pura luz, porque habité en el infiernoâ€

EXCLUSIVO. Sin tapujos, el productor habló con DiarioShow.com de su presente, su tortuoso pasado y los aprendizajes de la vida. El recuerdo de papá Gerardo y los proyectos por venir.

@VivianaRomano

De entrada avisa que de Horacio Cabak prefiere no hablar. "No me meto en el tema, pero la cosa no comenzó a ir bien cuando la mujer lo echó de la casa. Para mí este tema terminó. Al principio me dolió porque cuidé de su salud a través de un sistema propio, pero las cosas se dieron así y no hay vuelta atrás", recuerda al comienzo de la charla Gustavo Sofovich, con su característica voz ronca, a la vez amable y calma. 

El semblante se afloja al hablar del viaje que realizó recientemente. "Me fui a Madrid a descansar un par de días y retomé algunas reuniones, ya que hace años que quiero llevar 'Polémica en el bar' allá porque tienen la cultura de bar muy arraigada y obvio, será con personajes españoles" detalla sobre el ciclo que produce hace varios años en América y con el que quiere cruzar el océano Atlántico. Cuando le preguntamos con quién fue a España responde "Solo, ¿con quién voy a ir?". Así es que el hombre sigue soltero y sin apuro, por más romances que algunos le endilguen.

-¿Cómo ves la renovación de "Polémica" con Marcela Tauro y Alex Caniggia?

-Tauro es de la familia de América y siempre es bienvenida, respecto de Alex puedo decir que es muy divertido y con el correr de los días veremos si se queda en un bloque, dos, el programa juega en el momento. En esa mesa cada uno se gana un lugar, la mesa te acepta y te expulsa naturalmente. Es un formato que duró 58 años y tiene vida propia en cualquier horario, se adapta a las necesidades del canal.

El único hijo de Gerardo Sofovich tiene mucho para contar de su vida; su lucha permanente contra las adicciones, sus propios hijos y el vínculo con un hombre al que todos respetaron como productor de televisión, teatro y cine: el Ruso, su padre.

-¿Estás viviendo en la casa de Gerardo?

-Sí, pero la hice a nuevo. Es mi casa. Me quedé acá porque vendí mi casa. Me quedé por el gatito de mi papá, Gerardo no se quería morir por su animalito, era su mascota, lo quería mucho. Después me di cuenta de que el bicho no se podía ir de este departamento. El gato murió hace cuatro años, se llamaba Willy. Es más, me propuse quedarme por él. El gato no se me acercaba, pero al mes de morir papá tuvo la misma relación conmigo que logró con Gerardo. Y mi papá quería que Willy muriera en su cama y así fue, murió abrazado a mí y después, ya no me quise ir.

Gustavo relató que siempre vivió en casas y departamentos muy grandes y ahora, “este es mi hogar. Transformé la casa de papá en mi hogar. No es cuestión de tamaño ni de dinero, vivo en un hogarâ€.

 

Padre e hijo, muy parecidos y diferentes a la vez.

 

Es imposible no seguir hablando de ese hombre que marcó tantas vidas. “Mi papá y yo cumplimos los años el mismo día, el 18 de marzo. Nos llevábamos 30 años, o sea que fue abuelo cuando él tenía 53. Lo hice abuelo joven y su nieta se transformó en una parte de su vida. Pasaban noches juntos y no dormían porque se quedaban charlandoâ€.

-¿Te llevabas mejor con Gerardo o con Carmen, tu mamá?

-En concreto, no me llevaba bien con la vida, no me llevaba bien con nadie. Estuve en contra del mundo. Conspiré contra el mundo y me perdí de ver crecer a mis hijos. Con Carmen tengo una relación especial, no logré despedirme. Ella está en su nebulosa desde hace 15 años.

Gustavo señaló que hace diez meses dejó de fumar gracias a la contención que recibió de los médicos que lo atendieron, y aprovechó para mencionar a "De la fuente, el cardiólogo de Gerardo. Fumé 39 años de mi vida entre dos o tres paquetes diarios, en pandemia comencé a fumar cuatro y el 8 de agosto del año pasado, dejé. Es más, si pudiera encender tres o cuatro cigarrillos por día, fumaría, pero ahora prendo unos habanitos chiquitos de manera controlada. Aunque hace unas semanas se disparó un quilombo importante de trabajo, encendí cinco y dejé".

-¿Superaste vicios mayores?

-El cigarrillo es peor que la droga, yo he podido dejar de drogarme muchas veces en mi vida, estuve semanas sin drogarme, pero hasta hace diez meses jamás pude dejar de fumar, la nicotina es la droga más adictiva que hay.

-¿La adicción al trabajo te provoca problemas?

-Soy adicto y las adicciones van mutando dentro mío. Hace poco me operé de la cadera, me hicieron un reemplazo, pero había demorado la cirugía cinco años. En mi vida siempre existió la gimnasia, pero ahora, sin el dolor de la cadera, hago entre dos horas y media y tres de gimnasia por día. Soy adicto a todo lo mío.

-¿Tenés personal trainer?

-La parte aeróbica la hago solo a la mañana. Me levanto a las 4 y media, cinco de la mañana para leer. Cuando termino de leer me subo a la bicicleta fija porque arriba tengo todas las máquinas para hacer gimnasia.

-¿Dormís siesta para recuperarte y estar lúcido a la noche?

-Todos los días duermo 40 minutos de siesta, sí o sí. Si no duermo se me complica el laburo porque me pongo de mal humor. Es más, a la noche con tres horas o cuatro que descanse, me siento bien dormido. Y mis cuarenta minutos de siesta no es más que eso, si duermo más, ese día también me pongo mal, quedo abombado. Los cuarenta minutos son mi reloj biológico.

 

Otra etapa

 

-¿Tenés el control de tu vida, ahora?

-Absolutamente de todo, mi vida tiene un orden: me levanto, leo, me informo, hago gimnasia, voy al grupo de Alcohólicos Anónimos cuatro veces por semana como mínimo, armo reuniones, me tomo el mediodía para mí, generalmente para almorzar, o con alguien que quiero ver.

-En "Polémica en el Bar" ¿te divertís además de chequear todo?

-Disfruto del vivo, pero siempre sé qué temas tocan, estoy al tanto. Hay un montón de cosas que me gustan; antes de la pandemia cuando arrancábamos a las 20 teníamos un ritual: entre las 17.30 y las 18 nos juntábamos en la mesa redonda con las gaseosas, el agua mineral, la picada, empanadas y nos quedábamos armando el programa.

-¿La pandemia cambió todo?

-Sí, ahora el protocolo no nos deja llegar antes, solo 45 minutos, pero es distinto, por más que estamos todos comunicados en los chats, no es lo mismo.

-¿Mariano Iúdica es el mejor conductor para tu programa?

-Es el único que puede llevar adelante "Polémica en el bar", en este momento no concibo el programa sin él. Fue un gran humorista, es productor, es conductor, es el tipo que mejor hace las publicidades en la televisión y en la Vía Láctea. A mí me hace acordar a mi papá, aunque eran otros ritmos televisivos y Gerardo Sofovich era otro; mi padre inventó los chivos hace más de cuarenta años. Gerardo inventó la palabra "chivo".

Con Iúdica formó una dupla creativa efectiva.

Respecto de la relación con sus hijos, Tatiana y Nacho, contó: "Mi hija cumplió el 31 de julio los treinta años, vivió la mayoría de su vida fuera de Argentina, es una ciudadana del mundo, ahora vive en Los Ãngeles, pero quiere volver a Europa. Es una mujer que sigue estudiando, fundó una escuelita en Estados Unidos y yo estoy siempre que me necesita y muero por ser abuelo, aunque todavía no lo tiene en sus proyectos. Nacho va para los 18 y espero que, por su bien, no me haga abuelo todavía (se ríe). Creo que lo único que me hace falta en la vida es ser abuelo. Es lo único que Dios todavía me tiene que dar. Admito que en un momento me puse pesado, yo la tuve a Tatiana a los 23, solo sé que tengo que esperar".

V.R

 

 

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