"La gente se reía de mí y me daba bronca"

ALGO PERSONAL La actriz habló a solas con DiarioShow.com y recordó lo que le molestaba en sus comienzos. ¡Leé más, en la nota!

Es referente del humor femenino, una de las primeras que marcó el empoderamiento del género en el stand up, tradicionalmente masculino. Dalia Gutmann, una de las protagonistas de "La culpa es de Colón: edición mujeres" que emite Telefé los sábados a la medianoche, se animó al cuestionario de DiarioShow.com.

 

-¿Cuál es tu rol en esta nueva edición del programa?

-Creo que es más de mediadora. Todas tenemos una personalidad y un rol bastante definido y yo creo que estoy en el medio de todas. Auspicio como de conductora y luego cada una hace humor desde su lugar. La verdad es que bastante milagroso lo que sucede en este programa porque somos todas mujeres que hacemos esto hace años y que nos queremos y admiramos mutuamente. Además, hemos pasado muchas cosas juntas. Nos tomó por sorpresa porque uno no se lleva bien con todos sus colegas, pero justo este grupo somos amigas.

-¿Cuánto te inspirás en tu vida cotidiana para hacer comedia?

-Nace básicamente de los pensamientos que voy teniendo mientras vivo. Tengo algo con los sentimientos incómodos, esas ideas que a una no le gustaría tener pero las tiene porque es un ser humano, y eso me gusta mucho convertirlo en material humorístico. Es cien por ciento catarsis, jaja.

-¿Alguna vez dudaste de tu vocación?

-A mí me costó un montón darme cuenta de cuál era mi vocación. Mil veces estuve en contextos laborales que no eran los propicios para sentir que era buena o que estaba cómoda. Me ha pasado por ejemplo haber estado en programas de radio donde nadie me hacía la segunda y me criticaban mi humor; y tal vez después a la noche tenía un show y me iba bastante bien. Entonces hay un punto donde laburo en algo donde el público tiene la última palabra. Puedo no gustarle a un jefe o un compañero, pero la verdad está cuando salís al teatro y la gente se ríe.

-¿Cuándo te diste cuenta de que podías hacer reír?

-Durante mucho tiempo me peleé con mi comediante interna, era como que la gente se reía de mí y me daba bronca. Quería que me tomen en serio. Una vez quise ser presidenta del centro de estudiantes y se me cagaron de la risa, imaginate. Cuando estaba en el Iser estudiando locución yo quería hacer "algo profundo", que esté bueno, pero mis compañeros se reían y me daba mucha bronca. Ahí apareció mi amigo Javier Naldjián, que me insistía en que me tenía que reconciliar con ese lado cómico que tenía en vez de tratar de taparlo. Apenas me recibí, entré a un noticiero y metía mucho la pata y en un momento hice un móvil más gracioso y ahí dije: "Claro, es por acá". Yo me quería hacer la seria y no me salía.

-¿Qué cambió hoy, que hay tantas mujeres humoristas?

-Cuando una se anima, abre la puerta a otras. Me parece que estamos en una época del mundo en el cual quizás no tenemos esa mochila de que la mujer tiene que ser femenina o que no tiene que ser ridícula. Desde que empecé con "Cosas de minas" (su show) hasta ahora cambió mucho el lugar donde me paro desde mujer. Al principio me paraba en un lugar muy machista, me plantaba que yo era la hincha, pelotas y hacía humor de eso o hasta dándome con un caño desde lo físico. Luego lo fui madurando y procesando y ya hago humor desde otro lugar tratando en no caer en menospreciarme.

-¿Quién es más gracioso, vos o tu marido (Sebastián Wainraich)?

-Somos distintos, tenemos vocaciones parecidas pero diferentes. Él es muy bueno haciendo radio o siendo guionista y yo quizás no soy buena haciendo esas cosas y sí haciendo otras. Somos varas muy distintas como para poder medirlas. Pero bueno yo soy mejor (jaja).

-¿Cómo ven tus hijos tu trabajo? ¿Les divierte?

-Al principio no me dedicaba demasiado a aclararles las cosas a mis hijos pero ahora me di cuenta de que Kiara (su hija mayor) está creciendo y hay muchas cosas que le trato de explicar y las va entendiendo. A veces me dice que no le gusta o me dice "Mamá, no hagas esos chistes", como cuando me empiezo a babosear con algún actor; se pone celosa cuando menciono a otro hombre que no es su padre. Pero también hay algo que esta buenísimo transmitirle a ella, y es que a mí me gusta mi trabajo.

-¿Encontrás el tiempo para estar con ellos?

-Es un quilombo porque son las dos cosas que más me gustan en la vida; ser madre y trabajar. Tal vez le saco mucho a otras cosas, mi vida social es buena pero limitada porque trato de estar con mis hijos cuando no laburo. Nunca me voy de joda o a tirarme a tomar sol en una reposera.

-¿Te quedó algo pendiente?

-Me gustaría escribir alguna serie de comedia, ahora estoy por escribir un tercer libro. También quiero hacer algo de cine y conducir un buen programa.

Ping Pong

-¿Qué te pone de malhumor?
-Los “roba tiempo”, el que te tiene ahí. Los mensajes y audios largos son un gran ejemplo de eso, el que te dice “bueno emmm entonces”, me dan ganas de reventar a la otra persona.

-¿Cuál es tu mejor virtud y tu peor defecto?
-Hablar bien de una es rarísimo. Creo que tengo bien desarrollada la empatía, como que tengo esta cosa de saber ponerme en lugar de otro. Y, ya sé: soy buena alentando a las personas. Y defecto: me gustan que se adapten a mis tiempos.

-¿Qué no cambiarías de tu vida?
-Vivir en Buenos Aires.

-¿Tendrías un poliamor?
-Me gustaría, pero no tengo energía.

-¿Tu actividad preferida?
-Hacer monólogos, y andar en bicicleta con mi hija. También soy fanática de la comida.

-¿Qué es lo más loco que siempre quisiste hacer y no te animás?
-Irme a Ezeiza y decidir ahí a donde viajar, tipo me voy a Hong Kong.

-¿En qué creés?
-En mí (te maté, eh).

-La sociedad argentina en una palabra
-Caos.

-¿Estarías con una mujer?
-Por ahora nunca tuve ganas, pero por ahora...

- ¿Fuiste infiel?
-En algún otro momento de mi vida, de más pendeja, sí.

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