ENTREVISTAS

Mirta Wons: "Ser políticamente correcta a veces no está bien"

EXCLUSIVo En diálogo con DiarioShow.com, fue maestra jardinera pero pronto supo que lo suyo era la actuación. Disfruta de "Perdida Mente" en el teatro y revela cómo sobrevive a las épocas de estar sin trabajo.

@VivianaRomano

 

Mirta Wons arrancó el año haciendo temporada en Mar del Plata con la obra de Muscari "Perdida Mente" y cuenta que el primero de enero pisó la arena en la playa de esa ciudad a la que siempre vuelve: "Es muy loco porque la conozco desde chiquita, me gusta en verano o cuando hace frío. Me gusta hacerme escapaditas de dos o tres días. Recuerdo que íbamos al hotel del sindicato de mi papá y todavía me quedan esos recuerdos sensoriales, del olor de la madera, los pisos y los desayunos. Amo el mar frío, es parte de mi vida y el mar es mi vida. Soy fiel a los lugares, por eso también amo Villa Carlos Paz".

Trabajó en el Ministerio de Acción Social, hizo comerciales, estudió para maestra jardinera, "me recibí y estudié, todo bárbaro, pero no era lo mío. Un par de años después me di cuenta que no me gustaba, y de verdad que no puedo hacer algo que no me guste o con lo que no me sienta al 100%. En la vida no me gusta hacer 'porque sí'; entonces empecé a estudiar teatro, pero como un hobby, no pensaba que iba a ser actriz. El deseo fue creciendo, porque era del alma. Creo que hay que probar, arriesgar, porque todo le da sentido al trabajo de artista".

La actriz se formó en diversas disciplinas, entre ellas teatro musical de la mano de Hugo Midón y Ricky Pashkus, referentes del género. "Siempre hay que formarse en algo, es una búsqueda que no hay que perderse. Estudiá plomería, pero hacé algo".

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida por Mirta Wons (@mirtawons6)

Acerca de su vida privada prefiere no explayarse y cuenta que no tiene pareja actualmente. Su familia es pequeña y está compuesta por su madre y su hermana. "Papá falleció hace 13 años lo que me llevó a hacer un duelo muy difícil, con la aparición de una depresión. Es más, después de la pandemia quedó en evidencia que la salud mental merece tanto cuidado como otras dolencias y que no es un tema donde se puede quedar exento; le puede suceder a cualquiera".

-¿De quién heredaste tus tremendos ojos azules?

-De mi familia, no sé... Mi hermana también tiene ojos verdes, mi papá tenía ojos turquesas, literal, mi mamá tiene ojos verdes, son alucinantes. y por el lado de papá todo el mundo tiene ojos claros, es muy de polaco.

-¿En el medio alguna vez quisieron cambiarte el apellido?

-Nunca, y además jamás me lo cambiaría. A mí me encanta, me divierte porque me preguntan a veces si es inglés o coreano. Por otro lado, me gusta mucho mi nombre.

-¿Te trajo problemas ser una persona tan sincera?

-Hay que aprender a decir las cosas sinceramente, pero con un poco de amabilidad, porque ser políticamente correcta a veces no está bien. Algunas sinceridades pueden ser muy bruscas o convertirse en latigazos. Entonces, con el tiempo estoy aprendiendo a seguir siendo sincera, a no faltarle el respeto a mi esencia, pero también entender que tengo que bajar un cambio para que puedan entender mi sinceridad. Soy transparente y al mismo tiempo debo aceptar y comprender la manera de ser de los demás.

"Hay que aprender a decir las cosas sinceramente, pero con un poco de amabilidad, porque ser políticamente correcta a veces no está bien"

-¿Qué cosas no negociás?

-El maltrato y la falta de respeto. En definitiva, no soy dócil, no pongo la cabeza para que me peguen con un palo; respondo. Eso no está bien visto, pero duermo tranquila, aunque, quizás, mis valores sean un poco arcaicos. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida por Perdida Mente (@perdida.mente.ok)

Mirta habla del personaje que interpreta actualmente en el Multiteatro con "Perdida Mente" y lo hace con orgullo: "Keka tiene algo parecida a mí y es que no tiene filtros. Es la hermana de la jueza que interpreta Leonor Benedetto. Ella es una jueza de la Nación a la que se le diagnostica Alzheimer y el disparador comienza alrededor de las sus cuatro mujeres que le rodean, su hermana, su abogada, su asistente de toda la vida y su hija Emilia. Llevamos con este elenco más de 150 funciones y siempre siento que es una primera vez. Cumplí 30 años con la profesión y siento la misma pasión. Además tengo una relación hermosa con mis compañeras, son hermosas, talentosas y admiro mucho cada una, me refiero a Leonor Benedetto, Ana María Picchio, Iliana Calabró y Emilia Mazer".

-¿Qué hiciste con el primer sueldo que cobraste?

-No lo recuerdo bien, debo haber pagado deudas, pero sin dudas fue una gran alegría.

 -¿Te arrepentís de haber pasado por el reality "Transformaciones"?

-Para nada. Bajé de peso durante el tiempo que estuve y después seguí bajando por mi cuenta bien, eso fue un inicio, pero después yo seguí con mi vida, con mi tratamiento. Por otro lado se ha generado una confusión porque mi hermana es nutricionista; no es ella mi médica en este caso.

Tabú y economía 

La actriz entiende que hablar de gordos también atrasa: "es vintage, no me representa. Yo soy tan real como la mina que pesa cuarenta kilos, la realidad no pasa por la balanza. Lo mismo sucede con las chicas que buscan la extrema delgadez, son reales, aunque vivan una gran frustración frente al espejo cada vez que se miran y eso las lleva a seguir bajando. Yo también quiero sacarme la papada y verme bella, eso no está mal, pero no a cualquier precio".

-¿Cómo manejás la economía cuando se corta el trabajo?

-Para todos los artistas, como en cualquier trabajo que no se tenga continuidad, es realmente difícil. En mi caso si tengo la suerte de poder ahorrar, el ahorro me lo como en poco tiempo, en uno o dos meses. Hay que ser creativo para subsistir. Soy muy cuidadosa, igual en más de una vez me han prestado muchísimo, y más en pandemia. Los actores no la levantamos en pala y actualmente tenemos un problema grande y es que transitamos una televisión donde no hay ficción.

-¿Cómo recordás las ficciones de tevé donde trabajaste?

-El nivel de nuestra ficción es excelente, y lo digo escuchando a gente que es de afuera y siempre nos elogian porque además tenemos autores, directores y técnicos de primer nivel. Lo que sí puedo decir es que cuando trabajo estoy tan contenta que me olvido que esta profesión tiene fecha de vencimiento. 

-¿Qué programas te interesan y mirás?

-Me cuesta encontrar algo que me guste. En cuanto a "Gran Hermano" no entiendo cuál es el interés de seguir la vida de quienes están ahí, pero no me meto en gustos personales. Por otro lado hay cantidad de plataformas que no puedo pagar, donde sé que hay programas interesantes.

_¿Te agradan las tareas del hogar?

-Lo único que no sé es cocinar, no hay manera que pueda hacer algo decente. Lo demás, me ocupo de todo.

-¿Continuás con tu emprendimiento de confeccionar almohadones?

-Está parado, no hay manera de conseguir materiales de calidad y sostener el mismo precio. Me gusta hacer las cosas bien en todo en todos los órdenes de la vida. Para continuar tenía que bajar mucho la calidad. Con mi socia vamos a esperar épocas mejores para decir 'bueno, puedo mantener un precio' y no tener que remarcarlos cada semana. Es más; en un momento determinado, después de tres años laburando no podía salvar la inversión, ni volver a comprar las telas. Volveré cuando me sirva hacerlo, y pueda obtener algo de ganancia.

-¿Tenés amigas en el medio?

-Pocas, en general mis amigas son las del barrio de Palermo donde crecí, donde jugábamos en la vereda y al carnaval en la calle.

V.R

Esta nota habla de: