Pata Villanueva: "Vivo el momento, soy una mujer de riesgo"

EXCLUSIVO La ex modelo dialogó con DiarioShow.com y contó cómo son sus días en cuarentena, cómo está su corazón y más. Enterate en la nota. 

@VivianaRomano

En su departamento de Recoleta transita la cuarentena a su estilo, con onda, "porque no queda otra y soy una mujer positiva. Al igual que todos, me encerré como si tuviera una hepatitis extralarge y me la tengo que bancar, pero siempre viajé mucho, por eso me cuesta más", cuenta Pata Villanueva a Diarioshow.com. La ex modelo y actriz que fue tapa de todas las revistas y protagonizó los romances más escandalosos e intensos, dice que no cambiaría nada de su pasado como una de las figuras más carismáticas de la noche en los 80.

Su hijo Robertino vive con ella y sobre el joven expresa: "No sale, igual que yo, que lo hice solo para ir a dos programas de televisión y me putearon todos porque soy asmática, tomo corticoides y tengo facilidad para agarrame una bronquitis, a pesar de que me di las vacunas. En agosto del año pasado llegué de Europa y me enfermé, y estuve mal hasta Navidad".

-¿Tomás corticoides para prevenir un posible ataque de asma?

-Sí, a la mañana y a la noche. Por suerte, no me hinchan ni engordé. En breve me hacen una segunda espirometría, en la primera tenía sólo el cincuenta por ciento de capacidad pulmonar; cuando llegue al cien, no tomo más, me los sacan. Además, tengo una tos bronquial desde hace años.

-¿Fumabas mucho en Mau Mau y los boliches de moda?

-Nunca fumé en mi vida, pero estuve con gente fumadora. Mi último ex marido, que se murió, fumaba cuatro atados por día, pero tenía una energía impresionante, esquiaba, jugaba al golf y al tenis.

-¿Sentís que los últimos años con Martín Bernt fueron los mejores de tu vida?

-Me recontraenamoré de este hombre desde el primer día que lo ví. Era dinamarqués, un vikingo. Era un loco muy divertido, inteligente, lo que tocaba lo convertía en oro. Fue una de las pocas personas a las que admiré.

-¿Hacía buenos negocios?

-Compraba piedras preciosas en muchos lugares del mundo y se las vendía a las joyerías. Compraba diamantes, rubíes, esmeraldas, y después abrió su propio local en Cozumel (México).

-¿Su enfermedad repentina interrumpió la boda?

-Sí, estábamos en París con los hijos, festejando la Navidad, se cayó en la bañera, lo vino a buscar la ambulancia porque le dolía mucho la espalda y ahí nos enteramos de que tenía un cáncer galopante de páncreas. Lo operaron acá en Buenos Aires, estuvo bien, pero murió de una infección pulmonar porque jamás dejó de fumar.

-¿Cómo siguió tu vida, después?

-En vida me pidió que al morir lo lleve a México. Llevé al mar sus cenizas, con los maricas, todo como me él me lo había pedido.

-Dicen que te dejó una herencia importante, millonaria.

-¡Dicen cualquier cosa! Me dejó bien con una propiedad, pero sus dos hijos varones se quedaron con todo. Me dejó dinero, hice negocios y nada más.

Abuela canchera.

Agostina, su hija mayor, le dio la inmensa felicidad de ser abuela. "Tiene 8 años, se llama Joaquina y es lo más. La amo, recuerdo que el día que Martín se estaba muriendo, a las 22 vino a casa Agustina, yo dormía en otro cuarto por recomendación de la psicóloga, entró y me dijo: 'Mamá, vas a ser abuela'. De la angustia pasé a la alegría. Bernardita no quiso tener hijos, se dedicó a los perros, tiene más de 30, y Robertino, que es un dandy, ya me avisó que se va a casar después de los 40".  

 

SIEMPRE "EN PUNTA"

-¿En Uruguay de qué trabajás?

-Hago negocios inmobiliarios y relaciones públicas de muchos lugares importantes, de cabañas divinas; también participo en algunos programas de televisión, organizo eventos y fiestas con gente de más de cuarenta.

-¿Descansás?

-Nunca, porque tengo muchos amigos en Europa que siempre me invitan. Viajo a Marbella, a Ibiza, a Italia; el año pasado estuve siete meses dando vueltas por el mundo.

-¿Después de Martín, te enamoró otro hombre?

-Tuve noviecitos por épocas, pero no me enamoré. Todos más jóvenes que yo, que duraron lo que tienen que durar. Salí con otro hombre que vive en Uruguay, terminamos y nada más. Estoy tranquila y sola. El nacimiento de mi nieta me cambió, no necesito estar en pareja.

-Siempre puede aparecer un nuevo amor...

-Sí, es verdad. Yo no busco, nunca busqué nada y siempre aparecieron. Con Héctor Caballero estuve 3 años, 14 con Tarantini, 6 con David Lebón y 14 con Martín.

-Caballero, además, fue pareja de Susana y Valeria Lynch. ¿Son amigas?

-Si nos vemos, nos saludamos, no tengo relación. Al programa de Susana fui un montón de veces, inclusive con el Conejo y nuestros hijos. Nunca fuimos amigas.

-¿Está en marcha tu libro, "No me arrepiento de nada"?

-Lo escribí hace dos décadas y Martín no me lo dejó publicar; cuando él fallece, decidí alargarlo, porque faltan como 15 años de mi vida con más historias, una más increíble que la otra.

-¿Es verdad que no te arrepentís de nada?

-Sí, es verdad. Tal vez de pequeñeces, cuando pienso, "¡¿cómo salí con ese idiota?!". También reconozco que he sido un poco egoísta con mis hijos. Por amor dejé todo; cuando me fui a México, Robertino era chico, tenía 17. Lo llevé conmigo, pero él no quería, se llevaba mal con Martín y regresó a Buenos Aires. Pero todo pasa, ahora estamos viviendo juntos.

 

AISLAMIENTO CON ACTIVIDADES

Acerca del tema obligado, Pata opina: "Me parece que se deberían hacer más test, las pandemias son jodidas. Yo hablo con mis amigos de Europa y están desesperados, porque no se quieren perder el verano (para trabajar) porque están muertos de hambre. Nosotros somos los únicos que nos bancamos los problemas económicos del país; en Francia una lata de tomate sube un peso y no la compra nadie. No sé, a mí me parece que detrás de todo esto hay más".

Acerca de cómo imagina el futuro cercano cuenta: "Yo vivo el momento, soy mujer de riesgo, como dije antes, de modo que no sé qué voy hacer cuando podamos salir. En el mientras tanto, cocino, lo sigo a Fernando Trocca, tomo clases de inglés y francés a la mañana, a la tarde hago spinning, leo, miro series, me alquilé una bicicleta, bailo, canto, boludeo todo el día".

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INOLVIDABLE 4370 

Pata fue la protagonista del famoso comercial de los cigarrillos 4370 y Claudia Sánchez, de la de los LM. "Claudia era más grande que yo y con el Nono Pugliese logró un éxito increíble. Lo mío fue ocasional, me vio un productor en San Isidro, me propuso hacer la publicidad, me pagó 1000 dólares, con ese dinero viajé a Europa. Yo tenía que decir 'Si querés estar en el humo, fumá 4370'; a los pocos días, Chiche Gelblung me saca en la tapa de la revista Gente como La chica del cigarrillo. Mi mamá me dijo, ¿qué hiciste, si vos no fumás?", recordó.

-¿Quién te puso "Pata"?

-Mi abuela. Siempre me gustó el cuento del Patito Feo, el último, que era negro, el que nadie quería, pero yo le decía que para mí era el más lindo, por eso ella me puso "Patita".

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