Pepe Cibrián: "Lo que me gustaba hacer era jugar a los faraones"
RECUERDOS QUE NO VOY A BORRAR. "Comparando aquella época con la de hoy, lo peor es que me sentà un chico muy solitario debido al trabajo de mis padres", revela el prestigioso artista a DiarioShow.com.
La casona de avenida Callao y Posadas, en el coqueto barrio porteño de Recoleta, albergaba los sueños de un niño que desde muy chico supo qué querÃa para su vida. Hijo de dos de los artistas más reconocidos de la época, Pepe Cibrián y Ana MarÃa Campoy, esos dÃas de pequeño marcaron a fuego al hombre que con el correr de los años no dudó en seguir el legado familiar hasta convertirse él también en un artista que deja huella con cada una de sus acciones.
"Lo primero que recuerdo de mi infancia es estar caminando sobre un escenario. Era muy chiquito, tendrÃa dos años apenas. Creo que fueron mis primeros pasos. Comparando aquella época con la de hoy, lo peor es que me sentà un chico muy solitario debido al trabajo de mis padres. Y lo mejor, el hecho de poder andar por esa casa y jugar, jugar todo el tiempo", cuenta a DiarioShow.com Pepe Cibrián Campoy, nacido José como su padre, el primer Pepe, y quien con el paso del tiempo dejó el Pepito por el Pepe y sumó el apellido de su mamá al paterno.
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El actor, director teatral, dramaturgo y productor que está considerado como uno de los más reconocidos e influyentes creadores de teatro musical en Argentina gracias a piezas como Drácula, CalÃgula o Aquà no podemos hacerlo, por ejemplo, tiene una canción que lo puede, Amapola, un clásico de la década de 1920 que le cantaba su abuela para dormirlo.
También habÃa una costumbre que de alguna manera fue manifestando en modo lúdico ese gen creativo que lo acompaña desde muy pequeño. "Cuando era niño lo que más me gustaba hacer era jugar a los faraones. Siempre el faraón era yo. Y, aunque recuerdo que tenÃa un autito que llevaba al colegio, mis juguetes básicamente eran los disfraces", revela.
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El paso de los años, las mudanzas y la distancia entre Pilar, su barrio actual, y su lugar de crianza hicieron que sus vÃnculos de ayer quedaran más en el espacio del recuerdo que en el presente. "Acá tengo dos grandes amigas con las que vivimos un poco en nuestro mundo. Además, yo estoy muy metido en el mÃo con una casa y una jungla adentro que incluye a mis perros y mi marido, donde me siento muy protegido y muy en paz", explica quien en 2024 se casó con Ezequiel Frezzotti, un empresario cordobés al que conoció a través de una popular aplicación de citas.
"Mi profesión surgió cuando nacÃ, no hay un momento, nunca salà de la fantasÃa, del teatro, del juego, de los disfraces, desde que tengo uso de razón mi vida es asÃ. El legado influyó porque desde el vamos me sentà atrapado por esto y me di cuenta que era mi vocación. Siempre tuve el apoyo de mis padres para cumplir mis fantasÃas y mis sueños, que siguen siendo básicamente los mismos", considera.
El pasado inmediato y el presente encuentran a Pepe Cibrián Campoy en pleno movimiento, ya que hace meses está recorriendo el paÃs junto a CalÃgula, una de sus obras más emblemáticas, y viene de pasar una semana compleja a causa de una internación de la que fue dado de alta en las últimas horas.Â
También hay planes para el futuro, con septiembre como fecha elegida para el comienzo de las audiciones para Drácula, resurreción, el espectáculo que contará lo que ocurrió 30 años después de la primera parte de la saga y será musicalizado por Pablo Flores Torres.
"Además, voy a preparar un unipersonal. Me divierte mucho reÃr y hacer reÃr. Considero que eso es muy sano. Y agrego algo importante: el teatro es magia, por lo tanto para poder convencer y emocionar hay que ser muy buen mago", cierra.
LAS 5MMessi: un jugador equilibrado y hábil más allá del fútbol, un gran empresario.
Maradona: es una fantasÃa no sólo de los argentinos y de los italianos, sino del mundo. Más allá de su vida privada, indudablemente dejó una marca indeleble en nuestra historia como paÃs.
Milei: siento que como actor no es muy bueno.Â
Mirtha: tiene carisma, belleza y muy buena memoria.
Mi mamá: Ana MarÃa Campoy, mi madre, es quien más me ha hecho reÃr en la vida. Muy sanador.