Santi Celli, sobre su evolución musical: "Empecé a mostrar lo que me duele"
EXCLUSIVO. El cantautor presentó su tercer disco, "3D" en el que se nota un gran cambio estético. En charla con DiarioShow.com, el artista cuenta detalles de sus nuevas canciones. ¡Leé la nota!
@perez_daro
En octubre de 2022, Santiago Celli publicó el single "Ya ni mis amigos me contestan", primero de su tercer disco solista. Recién en octubre de 2023, literalmente un año después, publicó dicho álbum, "3D", que se trata de una obra de procesos largos, de cambios, más bien transformaciones, y una evolución musical muy fuerte. En charla con DiarioShow.com, Santi cuenta cómo fue este viaje -cuyas canciones también fueron creadas en un tiempo de vacaciones oscuras- y la forma en la que pudo plasmar, con nuevos recursos y un clima muy pop, esos nuevos ánimos.
"Que el disco haya salido y se sienta como el principio de la primavera, por la fecha y los dÃas soleados, la verdad, me hace sentir bien", comienza diciendo Celli, porque entiende que "cuando uno escucha música, genera con las canciones alguna especie de relación y de memoria emotiva. Hay discos que me llevan a un momento de mi vida o a un estado de ánimo".
A pesar del sol, sabe que a nivel social y económico el contexto nacional e internacional no es bueno, "pero estamos en el medio de todo este caos y de todo este dÃa tratando de sumar un poquito de optimismo y buscar un poquito de belleza".
Especialmente en "3D", Santi se tomó su tiempo y salió a la cancha con algo bastante inesperado en su carrera, que siempre estuvo llena de canciones con guitarra, mucho más Ãntimas. Si bien hay un espÃritu que se mantiene, se nota un proceso extenso de cambio en la composición y en la intención de sus nuevas canciones.
Al respecto, el artista aclara: "El año pasado por primera vez en mi vida, llegué a un punto en el que no sabÃa qué era lo que venÃa. Fue después de sacar la colaboración con la China. TenÃa el teléfono estallado de llamadas, de propuestas y demás, pero artÃsticamente me sentÃa perdido porque no sabÃa qué era lo que venÃa y a la vez como habÃa una exigencia de, bueno, ¿y ahora qué?".
En ese contexto Santi decide irse de viaje por primera vez por un tiempo indefinido y pasa un mes en ParÃs y tres meses en Madrid. "En ParÃs fue terrible porque al principio porque no entendÃa nada. Yo tenÃa una imagen de ParÃs bastante idÃlica en cuanto a que era una ciudad-museo, toda perfecta y lo demás, y no es eso, ParÃs, tiene otros miles de encantos, pero no justamente esos, y a la vez parar y salir de la rutina fue duro".
Comienza a hablar de un viaje introspectivo, en el que investigó mucha música y, asegura, cambió el registro estético en muchos sentidos. Voló a Madrid, y allà ya se sintió renovado. "Estaba entusiasmado, empecé a componer de nuevo, algo con lo que estaba trabado, y todo lo que salió es la base de este disco. La canción que saqué el año pasado a un año del lanzamiento del disco es la primera que hago en una sesión de composición con tres músicos españoles".
En esa sesión pasó algo mágico para el cordobés: "Encontré una especie de identidad o camino nuevo, más relacionado al mundo del pop y menos desde la guitarra, que era lo que siempre hice. Tanto en Salvapantallas (banda que lo hizo conocido junto a Zoe Gotusso) como en mis primeros discos solistas".Â
"Salà a buscar otra cosa nueva, rodeado de estÃmulos nuevos y volvà en agosto del año pasado con algo bien concreto, una buena cantidad de canciones. Seguà componiendo hasta noviembre, que fue cuando terminamos de sellar ya el setlist final. Se eligieron 12 canciones de 30 aproximadamente y en diciembre viajamos a Madrid a grabar". Como resumen de lo vivido, explica que "todo el proceso de grabación tuvo que ver con salir del lugar común, salir de la rutina y se cuidó en todo momento esa mÃstica".
En las letras del álbum, ese proceso se lee como una especie de destrucción y reconstrucción, de reencuentro. En cuanto a ello, Santi revela: "Hay muchas canciones que me dolieron de este disco, muchas canciones de destrucción, por ejemplo hay una que se llama "LPM" que la escribà completamente borracho, completamente roto por extrañar a alguien y es válido, o sea es una faceta mÃa que de repente no habÃa mostrado y escribir desde esa especie de desazón o de furia me gustó, hay canciones que son muy emocionales".
El cantautor asegura que fue difÃcil poner en papel aunque era el sentimiento que transitaba en aquel momento, pero necesitaba dejar la fotografÃa de ese Santi: "Decidà ir al frente con eso, hay fiesta, hay noche, hay joda, hay un poco de todo. Uno se siente más asentado, más maduro como artista y más tranquilo con qué mostrar, de qué cuidarse".
La identidad artÃstica es algo que va modificándose y también puede ser solo un camino, sin llegar a ningún lugar en especial. "Para mà la constante o mi identidad tiene que ver siempre con el lugar desde el que escribo, la forma en la que elijo escribir que siempre tiene más que ver con darlo todo que con cuidarme y creo que eso está en los tres discos, pero a la vez sà que he estado como muy inquieto desde que empecé hasta el dÃa de hoy en intentar ser mejor escritor, saber más de música, saber más de producción y sobre todo también estar cada vez más conectado y consciente de los entornos, de las personas".
Desarrollando ese concepto de no quedarse con una voz interior sino ir en búsqueda de respuestas en otros, entiende: "Escuchar cuando me hablan, cuando escuchás a los demás hay mucha sensibilidad popular que podés entender, el tema es que a la gente en general le cuesta escuchar un poco, pero para el artista eso es un alimento muy grande también".Â
M.P