Celeste Muriega habló del lujoso viaje a Dubái que hizo junto a Diego Maradona: "Lo trataban como un súper star..."
La ex participante de "ShowMatch: La Academia" recordó el tiempo que disfrutó junto al ídolo del fútbol y Rocío Oliva en Emiratos Árabes. ¡Leé todo!
Celeste Muriega se encuentra en un gran momento de su carrera profesional después de su exitosa participación en "ShowMatch: La Academia". Dividida entre su trabajo en "Sex", la obra de José María Muscari, y su reciente noviazgo con Christian Sancho, la bailarina está viviendo el sueño.
De visita en el ciclo de Leandro Rud en C5N, "La noche", recordó un episodio que la marcó para siempre, sus viajes a Dubái junto a su ex novio, Alejo Clerici, y Diego Maradona, con quien eran amigos cercanos.
“Fui por cinco días y me quedé por un mes. Es un lugar donde nada funciona mal. El semáforo anda, no hay un perro tirado en la calle. Es muy flashero, vas a la playa y controlan hasta el caudal de agua, ves que las rocas están forradas, todo hecho por ellos”, comenzó sobre la lujosa experiencia.
Respecto las diferencias culturales, Muriega detalló: "Vamos al shopping y te dan un cartel con todo lo que no podes hacer. Ni dar la mano, ni un beso. Hay que adaptarse a las otras culturas por más que seas turista. Rocío me tuvo que prestar ropa para que me dejaran entrar, para que me tapara los hombros. Las mujeres se meten al agua vestidas”.
“Fui a la mezquita, me saqué una foto y se acerca un seguridad. Me pide una cámara, borra la foto y me devuelve el teléfono. El traductor habla con él y lo que había pasado era que cuando di la vueltita, se me había visto una parte de piel en la muñeca y solo se puede ver la parte de los ojos”, recordó sorprendida.
Sobre sus tratos con el fallecido ídolo, la mediática contó: “Viajé de Haedo a Dubai sin escala. Mi ex me sacó pasajes para ir y ahí apareció Diego. ‘¡Cómo no va a viajar en primera!’ Estaba Claudio Borges, estaba bien rodeado, Alejo se encargaba. Íbamos a los eventos. Y fuimos a comer al lugar más lindo, desde donde ves toda la ciudad desde arriba. Me puse todo y, cuando lo vemos a Diego, estaba en bermudas y ojotas. ‘¿Así va a ir?’, preguntamos. Y cuando entró, todos lo aplaudieron: a nadie le importó lo que tenía puesto”.
“La cena era equivalente a un departamento. Un jeque le quiso pagar la comida y él no quiso. ‘A mi nadie me paga la comida’, dijo,. Y pagó él. Se ve que no estaba dispuesto a recibir, todo lo que tenía se lo había ganado con honra y no le gustaba aprovecharse de los beneficios”.
Además de no aceptar la invitación de un jeque árabe, Maradona no quiso recibir un lujoso reloj de regalo, algo que sorprendió a Muriega: “Estaba bien, feliz, lo trataban como un súper star. Su calidad de vida era otra, tenía un chofer 24 horas esperándolo en la puerta, hasta una cocinera que le preguntaba qué quería comer, un entrenador, un masajista...”
Y cerró reflexiva sobre su muerte: “Como hay una etapa que no viví, prefiero ser respetuosa y no decir nada. Me dio mucha pena lo que pasó, yo estaba separada pero igual me salió hablar con Alejo porque fue una historia que vivimos juntos. Diego alentaba la relación, quería que tuviéramos hijos. Fue muy triste, escucharlo así. Me quedo con lo que viví que fue hermoso”.