El ex "Gran Hermano", Alejandro Iglesias, en su peor momento: “No llego ni a principio de mes”
El participante del reality atraviesa una complicada situación económica y reveló cómo se la rebusca para poder mantenerse y vivir con lo justo. Leé su palabra en la nota.
Pese a la fama que supo cosechar gracias a su paso por "Gran Hermano" en la edición del 2011, a una década de su aparición en los medios Alejandro Iglesias atraviesa una difícil situación económica.
El joven duró 98 días dentro de la casa más famosa del país en el año que el memorable Cristian U se convirtió en el ganador. Luego desde el 2015 comenzó a trabajar en un área de Diversidad de Género del Ministerio de Desarrollo Social, pero aseguró que su sueldo no le alcanza.
En medio de su desesperante crisis, el ex "Gran Hermano" contó cómo se las rebusca para poder mantenerse y vivir con lo justo. "Siempre trato de no ser negativo pero no llego ni a principio de mes. Salí varias veces a hacer changas, repartos. Tengo un autito y entonces hice repartos para Mercado Libre, viajecitos particulares pero ahora lo dejé porque la calle te vuelve loco, es terrible", reveló en comunicación con Juan Etchegoyen para "Mitre Live".
Al mismo tiempo lamentó: "En uno de esos repartos, choqué el auto y el arreglo me sale más caro que todo lo que gané en un año". También criticó sus condiciones laborales: "La verdad que no se llega, nos cansamos de pelear, las personas trans que somos estatales tenemos sueldos muy bajos porque no tenemos formación académica. En mi oficina somos veinte personas y son todos con título, y están ganando el doble que yo, y es un área de Diversidad Sexual".
Las palabras del joven llegan a menos de una semana de la aprobación de la Ley Nacional de Cupo Laboral Travesti/Trans que estipula que al menos el uno por ciento de los empleados del Estado en sus tres niveles esté destinado a la población de este colectivo.
En ese sentido, Alejandro reveló que "el sueldo siempre es para pagar los impuestos" y remarcó: "Y no llegás". En cuanto a su actividad como repartidor particular aseguró: "Eso es para el día a día. Lo hago para comer hoy, y mañana haré otra cosa. Lo económico está jodido, no te deja de dar nervios y ataques de hígado cuando no llegás ni a fin de mes pero tenés que respirar hondo y decir por lo menos estamos vivos".