FAR脕NDULA

Goldie se fue y Mirtha llor贸 por no poder despedirla

TE LO DIGO YO聽El periodista de espect谩culos reflexion贸 sobre el fallecimiento de la actriz y el dolor de su hermana. Su palabra, en la nota.聽

@LuisVenturaSoy聽

Desde esa triste tarde del 1潞聽 de mayo, hay un tel茅fono que no llamar谩. La mirada radiogr谩fica hacia Mirtha Legrand tampoco estar谩. Ese amor incondicional de hermana sabia y leal brillar谩 por su ausencia. La torta decorada o el regalo halagador en los momentos conmemorativos dejar谩n de llegar. Porque todo eso era Mar铆a Aurelia聽Paula Mart铆nez Su谩rez o, si prefer铆s, Silvia聽Legrand, quien aquilat贸 una vida art铆stica y familiar muy rica y enaltecedora.

A los 93 a帽os, despu茅s de almorzar sola聽en su casa de Mart铆nez y hablar un largo聽rato por tel茅fono con Chiquita, la familiarmente apodada “Goldie” decidi贸 irse聽a dormir una siesta reparadora. Y nunca imagin贸 que esa tarde entrar铆a en el sue帽o eterno de los justos. Sin enfermedades, sufrimientos ni desvelos y sin desve los, se march贸 sin decir adi贸s, quiz谩s en la despedida que todos deseamos para nuestros respectivos finales.

Como sol铆a hacer, Goldie聽se fue sin molestar ni preocupar a nadie. Y hoy se ha convertido en un recuerdo que, como una pu帽alada letal, atraviesa el coraz贸n de todos aquellos que la conocieron y ahora la extra帽an horrores. Porque todos sabemos que todas esas peque帽as y grandes acciones que parecen invisibles ya no estar谩n, porque se fueron con la viuda de Eduardo Lopina, con quien descansa en paz en el espacio que eligieron en vida, en el Jard铆n
de Paz del Memorial de Pilar.

"Como sol铆a hacer,聽“Goldie” se fue聽sin molestar聽ni preocupar a聽nadie. Y hoy se ha convertido en聽un recuerdo que聽como una pu帽alada letal atraviesa el聽coraz贸n de todos aquellos que la聽conocieron y聽ahora la extra帽an horrores".

Quiz谩s en esta columna habr铆a que estar repasando los trabajos de una mujer que supo dejar su carrera de actriz para apostar todo a formar una familia y le dej贸 toda la estelaridad de aquellas gemelas Legrand a su hermana Mirtha, que supo defender el sue帽o que el tiempo se encarg贸 de consagrar con un r茅cord mundial de m谩s de medio siglo de emisiones de un ciclo de televisi贸n en el aire.聽Pero hoy Mirtha ya siente la falta de esa palabra clarificadora, ya extra帽a la sabidur铆a con la que compart铆an sus secretos m谩s 铆ntimos y tampoco tiene cerca el alma de una persona con la que no necesitaba mediar palabra porque con s贸lo un vistazo estaba todo dicho y resuelto.聽


Por eso, con los rigores castradores de una cuarentena rigurosa, Mirtha no pudo asistir al cementerio a brindarle el 煤ltimo聽adi贸s, y en su llanto sentido e irreparable聽quiso enviarle a trav茅s de uno de los hombres que acompa帽aron al ata煤d hasta el聽final una videollamada amplificada en la聽que expres贸 todo el amor y toda la congoja que la embargaba ante la inesperada partida de una Goldie聽irremplazable y聽eterna. Te lo digo yo.

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