La columna de Luis Ventura: Christian Sancho, vÃctima de la hipocresÃa
TE LO DICE ÉL El periodista de espectáculos reflexionó sobre el escándalo del modelo con la empresa de ropa interior. Su palabra, en la nota.
@LuisVenturaSoyÂ
Aunque nos llenemos la boca con que queremos una sociedad igualitaria, aunque escribamos y publiquemos que no queremos más discriminaciones, la verdad resulta evidente e insoslayable cuando nos desnudan o nos sacamos las máscaras con las que vendemos una cosa y hacemos otra completamente diferente.
Hace unos dÃas le pasó a Christian Sancho, que en una nota declaró que, hoy por hoy, apuesta a la "diversidad sexual", sin etiquetas ni prejuicios. Una elección personal totalmente aceptada por las leyes y las normas que nos deberÃan regir desde la letra escrita y certificada, pero que en la vida queda una vez más demostrado no ser "tan" asÃ. Porque el modelo y actor, que presenta una anatomÃa escultural, hace años es la imagen de una lÃnea de ropa interior que publicita en medios gráficos, audiovisuales y digitales campañas intensas con la figura de Sancho, que quedó soldada a fuego con la marca de calzoncillos y bóxers que distinguen los atributos fÃsicos masculinos del actor.
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Después de sus declaraciones, que según interpretaciones libres dejarÃan la puerta abierta a una posible pareja "gay", la empresa de ropa interior que lo tenÃa contratado con exclusividad comunicó que Christian dejaba de ser su imagen y modelo para sus campañas promocionales, dejando de manifiesto su disconformidad con las expresiones vertidas en las notas brindadas en los últimos dÃas.
A Christian Sancho, de una y otra manera, le pasaron la misma factura que en otras épocas y con expresiones muy parecidas le endilgaron a Oscar González Oro cuando estaba en la cima de su carrera comunicacional, más recientemente a Luis Novaresio, a Florencia de la V cuando se convirtió en marquesina con estelaridad de los teatros de revistas y en la musa inspiradora de un diseñador como Jorge Ibáñez, que la eligió sobre la mismÃsima Graciela Alfano, a Diego Ramos cuando sumaba contratos suculentos como galán de telenovelas y el empresario chocolatero Ricardo Fort, que alternaba novias con novios.
Digan lo que digan, dada la hipocresÃa de una sociedad enmascarada que nos declara una cosa y hace otras, quienes tengan la posibilidad de interactuar públicamente midan muy bien las palabras, porque hay una discriminación que se maquilla, se disfraza y enmascara para condenarnos por facturas que comunicacionalmente no aceptan pero efectivamente sÃ. Hoy la hipocresÃa también condena. Te lo digo yo.
Por L.V.