Tita Merello, una vida de leyenda

Conoci贸 el bajo mundo pero se convirti贸 en una enorme cantante tanguera y en una de nuestras聽actrices聽dram谩ticas m谩s distinguidas. El domingo聽se cumplieron 116 a帽os de su nacimiento.

@RFilighera

Laura Ana Merello naci贸 un d铆a como hoy hace 116 a帽os, y vio la luz en un conventillo del barrio porte帽o de San Telmo ubicado en la calle Defensa 715. Su padre, Santiago Merello, era chofer y su madre, de nacionalidad uruguaya, Ana Gianelli, planchadora.

La vida le fue signando a Tita pruebas de circunstancias adversas. Precisamente, cuando muri贸 su padre, apenas era una beb茅 de cuatro meses, y mucho tiempo despu茅s emple贸 una elocuente frase para resumir esa temprana condici贸n personal: 鈥淣o tengo dudas en afirmar que el dolor naci贸 conmigo鈥. Su infancia va a estar signada por la pobreza y la falta de cari帽o. Y en ese devenir de episodios que van a expresar su personalidad, a los cinco a帽os va a ser derivada a un asilo de Villa Devoto, ante la imposibilidad de poder ser criada por su progenitora.

Infancia pobre y dolorosa

Tita vivi贸 en Montevideo, Uruguay, a帽os en que se desenvolvi贸 como sirvienta, pero sin paga alguna. A los 10 a帽os, aconsejada por un m茅dico que le diagnostic贸, de manera err贸nea, tuberculosis, fue trasladada por un t铆o a un campo que se encontraba cercano al partido de Magdalena, en el que tuvo la exigencia de realizar diversos trabajos, totalmente opuesto a la condici贸n de una nena de su edad. Entonces, ayud贸 a esa familia a orde帽ar vacas, preparar asados y limpiar la mugre que anidaba en los chiqueros.

El recuerdo de aquellos a帽os se reflejaba en el siguiente relato: 鈥淭rabajaba como un hombrecito entre los hombres. Pasaban los d铆as, pasaban las noches, nunca pod铆a encontrar un m铆nimo gesto de ternura鈥. De esta manera, la soledad, la pobreza, muchas veces la hambruna, la invalidez emocional, le pusieron registro a la personalidad de aquella chica a la que Tita autodefin铆a como 鈥渢riste, pobre y fea鈥. Y agregaba la emblem谩tica figura: 鈥淧resent铆a por aquel entonces que nunca iba a poder salir de esa condici贸n. Fueron para m铆 a帽os muy complejos鈥, recordar铆a luego.

Muy joven, antes de adoptar el look que la har铆a famosa para siempre.

Modific贸 su condici贸n de analfabeta

Se dar谩n cita, luego, otras etapas en su vida. Con su madre, en 1916, casada en segundas nupcias, vuelve al centro porte帽o, Corrientes 1318 y con un medio hermano llamado Pascual Anselmi. Otro detalle sustancial en la conformaci贸n de su mete贸rico progreso: Tita fue analfabeta hasta 1920 debido a que nunca hab铆a podido concurrir a una escuela. Y seg煤n su propio testimonio, s贸lo era capaz de diferenciar la a de la o. Sin embargo, gracias a los buenos oficios de un amigo, comenz贸 a aprender el abecedario y nociones b谩sicas de gram谩tica y matem谩ticas. Aunque, siempre, exponiendo una personalidad dura y terca. El colega N茅stor Romano escribi贸 en la apasionante biograf铆a de la actriz: 鈥淛am谩s pas贸 por un conservatorio de arte esc茅nico ni educ贸 su voz en escuelas de canto. Simplemente se hizo en la calle. Sin ayuda de nadie, a fuerza de talento y voluntad, construy贸 una carrera que la llev贸 desde los bares del Bajo porte帽o y una cuarta fila de coristas a los primeros planos del tango y el cine nacional鈥.

Se convirti贸 en bataclana

Se acent煤a, por aquellos d铆as, su vocaci贸n por el arte. En 1922 continu贸 su carrera en el legendario teatro Batacl谩n, sala que estaba ubicada en la geograf铆a de locales de baja categor铆a del Bajo Flores por su condici贸n de 谩mbito de clase 鈥淐鈥. Sin embargo, en 1923 se van a producir hechos de particular relevancia en su vida. Aprendi贸 a leer y se integr贸 como vedette de los espect谩culos del Teatro Maipo y acompa帽贸 a c贸micos como Pepe Arias y Marcos Capl谩n.

En ese 谩mbito interpret贸 su primer tango 鈥淭rago amargo鈥. Posteriormente, estren贸 鈥淟eguisamo solo鈥, tema originado en tributo al popular铆simo jockey y gran amigo de Carlos Gardel: Irineo Leguisamo, y lo cant贸 en la obra 鈥淓n la raya lo esperamos鈥, de Luis Bay贸n Herrera, en el ya citado teatro Batacl谩n. Y as铆 dadas las cosas, despu茅s, en el Maipo, volvi贸 a poner su sello de presencia y dio a conocer el tango 鈥淯n tropez贸n鈥.

Y en ese devenir de apuesta importante al canto ciudadano, Merello estren贸 鈥淭e acord谩s, reo鈥, 鈥淟lamarada pasional鈥, 鈥淒ecime Dios d贸nde est谩s鈥 y 鈥淢uchacho rana鈥. En 1930, recibi贸 el pedido de Libertad Lamarque de reemplazarla en un gran cl谩sico: 鈥淓l conventillo de la Paloma鈥, uno de los sainetes m谩s populares de nuestros escenarios, y como paradoja del destino, con el paso del tiempo ambas actrices se van a convertir en 鈥渆nemigas naturales鈥 por algunos episodios de 铆ndole personal. En ese espect谩culo compuso el personaje denominado 鈥淒oce Pesos鈥, que Lamarque hab铆a estrenado inicialmente.

Desde muy temprana edad, tuvo un carisma y semblante diferente a la mayor铆a de las actrices.

Un salto fundamental

En 1933 participa en la pieza fundacional del cine argentino, que se llam贸 鈥溌ango!鈥 En funci贸n de este trabajo, Tita y el resto del elenco, Alicia Vignoli, Alberto G贸mez, Carmencita Calder贸n y Luis Sandrini, a efectos del contrato, deb铆an aparecer, en los cr茅ditos, debajo de Libertad Lamarque. A su vez, la Merello form贸 parte de la gran compa帽铆a de Francisco Canaro, 鈥淟a muchachada del centro鈥, en la que interpret贸 el tango que da lugar al t铆tulo del espect谩culo y tambi茅n la milonga 鈥淢e enamor茅 una vez鈥, del propio Canaro e Ivo Pelay. Como detalle de color, luego de filmar 鈥淣oches de Buenos Aires鈥 (1935), Merello no recibi贸 propuestas de trabajo en cine por dos a帽os y continu贸, en consecuencia, actuando en el teatro Porte帽o, donde fue multada con 20 pesos por aparecer en p煤blico sin medias de nailon, lo que era considerado, por aquellos a帽os, un acto de inmoralidad.

Y si de dato de color se trata, otro episodio particular en la trayectoria de la gran actriz. En el filme 鈥淎s铆 es el tango鈥 (1937), Merello recibi贸 un papel c贸mico junto a Luisa Vehil. El director del filme, Eduardo Morera, coment贸: 鈥淗ab铆an compuesto un tango -titulado 鈥楴ostalgias鈥- para que Tita lo estrenara... Ella lo ensay贸, pero cuando iba a interpretarlo me di cuenta de que su personaje no ten铆a nada que ver con el romanticismo de esa canci贸n. Si Tita lo hubiera interpretado, habr铆amos quebrado el clima que requer铆a la historia鈥.

Finalmente lo interpret贸 Vehil, y Merello se ofendi贸 tanto que jam谩s lo volvi贸 a cantar. Posteriormente, en 1942, Tita deslumbr贸 al p煤blico y a la cr铆tica especializada con su actuaci贸n en la obra 鈥淏uenos Aires de ayer y de hoy鈥, en la que desarroll贸 un rol histri贸nico y dotado de una gran fuerza expresiva. La obra fue realizada en el Teatro Presidente Alvear, as铆 como tambi茅n en el Sol铆s de Montevideo. Durante esa temporada teatral, interpret贸 鈥淭ranquilo, viejo Venancio鈥 y 鈥淪e dice de m铆鈥, una milonga con letra de Ivo Pelay y m煤sica de Francisco Canaro que hac铆a referencia a la fuerte personalidad de la actriz y que, adem谩s, se convirti贸 en un verdadero himno de su trayectoria.

Junto a Luis Sandrini, uno de sus amores.

En 1946 acompa帽贸 al gran amor de su vida, Luis Sandrini, a M茅xico para el rodaje de tres filmes. Dicha circunstancia le sirvi贸 a Tita para intervenir en 鈥淐inco rostros de mujer鈥. El filme contaba con la participaci贸n, adem谩s, de Arturo de C贸rdova, Carolina Barret, Ana Mar铆a Campoy y Pepita Serrador. El director era Gilberto Mart铆nez Solares y los guiones correspond铆an a Carlos A. Olivari y Sixto Pondal R铆os, quienes tambi茅n se encargaron de realizar la adaptaci贸n del libreto.

En la Argentina

Ya de regreso en Buenos Aires, luego de la filmaci贸n de 鈥淒on Juan Tenorio鈥, la relaci贸n entre ambos se desgast贸 y ocasion贸 una crisis sin retorno. Sandrini recibi贸 una propuesta del director Benito Perojo, en Espa帽a, para filmar 鈥溌le, torero!鈥, en 1948, lo que signific贸 su primer trabajo en Europa; en tanto que Merello tuvo la oferta de un papel protag贸nico, puntualmente, para corporizar la angustiada madre en 鈥淔ilomena Marturano鈥, pieza de Eduardo De Filippo que signific贸 la consolidaci贸n de Tita como actriz dram谩tica. As铆 dadas las cosas, se llev贸 a cabo la versi贸n cinematogr谩fica, que estuvo 13 meses en cartel, instal谩ndose despu茅s una versi贸n teatral.

Luego se dio cita otro gran t铆tulo en su carrera: el filme 鈥淎rrabalera鈥, en donde cant贸 los tangos 鈥淭arjeta postal鈥 y 鈥淎rrabalera鈥, precisamente, la composici贸n que dio origen al t铆tulo de la citada pel铆cula. Y en ese camino de grandes interpretaciones se hace presente otro trabajo definitivo en su carrera: 鈥淟os isleros鈥, donde corporiz贸 el personaje de La Carancha, en escenarios naturales del r铆o Paran谩, junto a Arturo Garc铆a Buhr. Su papel correspond铆a a una mujer que viv铆a en un ambiente hostil y, en medio de la falta de recursos y las inclemencias del clima propio de la zona. Fue un verdadero capolavoro de la inolvidable int茅rprete. Posteriormente, vinieron 鈥淧as贸 en mi barrio鈥, 鈥淕uacho鈥 y 鈥淢ercado de Abasto鈥, plausibles muestras de su talento innato.

Despu茅s, con el golpe militar al gobierno del general Juan Domingo Per贸n, Tita Merello, sin haberse declarado abiertamente peronista, como otros colegas, pas贸 a desgracia y fue prohibida. Tita tom贸 rumbo nuevamente a M茅xico, aunque su exilio dur贸 poco tiempo debido a una serie de espect谩culos que realiz贸 la actriz sin demasiada fortuna. Luego, en 1958, tras la asunci贸n presidencial de Arturo Frondizi, regres贸 a Buenos Aires. En los primeros tiempos se present贸 en diversos locales y protagoniz贸, a su vez, el filme 鈥淎morina鈥, con la direcci贸n de Hugo del Carril.

La televisi贸n

En tanto, sus apariciones en televisi贸n se acrecentaron considerablemente y lleg贸 a ser la protagonista, en 1964, de 鈥淎cacia Moreno鈥, un teleteatro escrito por Alberto Migr茅 con la participaci贸n de Oscar Ferrigno. En televisi贸n, hab铆a debutado reci茅n en 1962 con 鈥淭angos en mi recuerdo鈥 y posteriormente intervino en 鈥淰ivimos as铆鈥, programa que debi贸 abandonar por problemas de salud. Acto seguido form贸 parte de los siguientes filmes: 鈥淟os evadidos鈥 (1964), 鈥淟a industria del matrimonio鈥 (1964), 鈥淟os hip贸critas鈥 (1965), 鈥淩itmo nuevo, vieja ola鈥 (1965) y 鈥淓l andador鈥 (1967).

M谩s tarde, ocup贸 el rol de columnista en 鈥淪谩bados circulares鈥, programa 贸mnibus de Nicol谩s Mancera. Dicha circunstancia laboral le permiti贸 acrecentar notablemente su popularidad. Adem谩s de cantar y relatar an茅cdotas, impuso la costumbre de aconsejar a las mujeres a realizarse ex谩menes ginecol贸gicos para prevenir enfermedades. M谩s all谩 de la edad, su trayectoria no decay贸. En 1980, el director Alejandro Doria la convoc贸 para un papel importante en el filme 鈥淟os miedos鈥. Tras un retiro parcial, Enrique Carreras logr贸 convencerla, en 1985, para regresar al cine con 鈥淟as barras bravas鈥, su 煤ltima pel铆cula, en la que el director le permiti贸 modificar los guiones de acuerdo con sus pretensiones. En dicha pel铆cula estuvo acompa帽ada por Mercedes Carreras y Juan Carlos Altavista.

Con Gerardo Sofovich y su amada mascota Corbata. (Foto Archivo Diario Cr贸nica)

Retiro y final

En la d茅cada del ochenta, molesta por el asedio de los medios period铆sticos, Merello redujo sus apariciones p煤blicas y se recluy贸 en su vivienda ubicada en el barrio de Recoleta, departamento que estaba ubicado en Rodr铆guez Pe帽a entre Marcelo T. de Alvear y Santa Fe. Por entonces, sus cuadros depresivos se intensificaron y en algunas ocasiones confes贸 intentar acabar con su vida. El 11 de enero de 1998 debi贸 someterse a un chequeo cardiovascular como consecuencia de una serie de mareos que padeci贸 en su domicilio.

El parte m茅dico emitido desde la entidad comunicaba que su estado de salud era 鈥渟atisfactorio y con par谩metros normales鈥. Luego de la internaci贸n, tom贸 la decisi贸n de trasladarse a la Fundaci贸n Favaloro con el objetivo de efectuarse una revisi贸n general. Tras recibir un permiso del doctor Ren茅 Favaloro, opt贸 por permanecer ah铆 hasta su muerte, ocurrida a los 98 a帽os, en la Nochebuena de 2002.

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