Muri贸 Hugh Hefner, fundador de Playboy

A los 91 a帽os falleci贸 por causas naturales en su mansi贸n el creador de la emblem谩tica revista que ayud贸 que el desnudo fuera parte de la cultura norteamericana.聽

Ten铆a 91 a帽os.聽

Hugh Hefner, el fundador de la revista Playboy, que ayud贸 a que el desnudo fuera parte del imaginario colectivo estadounidense, muri贸 el mi茅rcoles a los 91 a帽os de edad, seg煤n anunci贸 la revista. "La vida es muy corta para estar viviendo el sue帽o de otro", rezaba una cita de Hefner publicada en la cuenta de Twitter de esta publicaci贸n fundada en 1953, que jug贸 un importante rol en el cambio de actitud hacia la sexualidad que tuvo lugar en el siglo XX.

Hefner muri贸 de causas naturales en su hogar de Beverly Hills, la famosa Mansi贸n Playboy donde celebr贸 legendarias fiestas, de acuerdo a un comunicado de Playboy Enterprises. Maestro del marketing, la habilidad de Hefner para la autopromoci贸n hizo imposible desentra帽ar su imagen de la de su imperio.

"Mi padre vivi贸 una vida excepcional e impactante como pionero medi谩tico y cultural y una voz destacada de algunos de los movimientos sociales y culturales m谩s importantes de nuestro tiempo en la defensa de la libertad de expresi贸n, los derechos civiles y la libertad sexual", declar贸 su hijo Cooper Hefner, jefe creativo de Playboy Enterprises, en un comunicado.

"脡l defini贸 un estilo de vida y un ethos que yace en el coraz贸n de la marca Playboy, una de las m谩s reconocibles y perdurables de la historia”, agreg贸.

Bien pasado de la edad de jubilaci贸n, Hefner sigui贸 teniendo un papel activo en la parte editorial de su revista, eligiendo cubiertas y a la “conejita” de cada mes.

En la 煤ltima etapa de su vida tambi茅n frecuent贸 clubes nocturnos y mantuvo a un grupo de novias j贸venes, un estilo de vida que 茅l asegur贸 lo manten铆a joven dentro y fuera del dormitorio.

En una entrevista concedida a la AFP en 2003, Hefner dijo que le gustar铆a “ser recordado como alguien que tuvo un impacto positivo en los cambios en los valores sexuales sociales de su 茅poca”.聽"Y creo que esa posici贸n est谩 bastante bien asegurada”, asegur贸 entonces.

La revista Playboy anunci贸 en octubre de 2015 que dejar铆a de publicar fotograf铆as de mujeres completamente desnudas, indicando que este tipo de im谩genes ya no ten铆an raz贸n de ser en la era de internet, pues la pornograf铆a estaba al alcance de la mano. "El clima pol铆tico y sexual de 1953, el a帽o en que Hugh Hefner introdujo Playboy al mundo, ya no se parece al actual”, dijo entonces el jefe ejecutivo de Playboy Enterprises, Scott Flanders. "Ahora est谩s a solo un ’click’ de todos los actos sexuales imaginables en forma gratuita. Por lo que es algo pasado de moda en este momento”, expres贸 Flanders al diario The New York Times.

A mediados de 2016, la Mansi贸n Playboy, escenario de legendarias fiestas organizadas por Hefner, fue vendida a un hombre de negocios estadounidense, hijo de un multimillonario que compr贸 la marca de panecillos Twinkie.

Seg煤n los t茅rminos del acuerdo, Hefner podr铆a seguir viviendo hasta el fin de sus d铆as en esta c茅lebre casa de estilo g贸tico, valorada en 200 millones de d贸lares. Construida en 1927 y comprada por Hefner en un mill贸n de d贸lares en 1971, la propiedad con piscina con cavernas y cascadas simboliza los excesos de Hollywood.

Durante sus fiestas 茅picas, los invitados se mezclaban con las c茅lebres “conejitas”. Elvis habr铆a dormido con ocho ’conejitas’ a la vez en la casa de 12 cuartos, mientras que John Lennon quem贸 un Matisse al dejar tirado negligentemente su cigarrillo.

El inmueble fue venido cuando la revista acababa de lanzar su nueva f贸rmula ligeramente m谩s convencional, donde las modelos segu铆an estando desnudas, pero su sexo o sus pechos ya no eran visibles frontalmente. Hefner contribuy贸 en 2010 a salvar el sitio de las famosas letras del cartel “Hollywood” situado sobre las colinas de Los 脕ngeles, con ayuda del entonces gobernador de California, el actor Arnold Schwarzenegger, y de celebridades como Steven Spielberg o Tom Hanks. Esta atracci贸n tur铆stica estuvo a punto de desaparecer cuando los propietarios de los terrenos situados al pie de la colina pensaron en venderlos.

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