Arana - Maly: la lucha entre el bien y el mal
Diarioshow.com recuerda "Sueños de náufrago", la obra dirigida por Sergio Renán en 1985 y la cual estaba protagonizada por Arturo Maly y Hugo Arana. Leé más en la nota.
@Rfilighera
Se trata de una obra cuyo recuerdo anida en los corazones de aquellos que tuvieron la suerte de apreciarla y recuerdan con cariño su impronta de melancolÃa y tristeza. Nos referimos a la muy querible pieza del autor Eduardo Rovner, "Sueños de náufrago", que en 1985 dirigió Sergio Renán con un elenco que se integraba de Arturo Maly, Hugo Arana, Salo Pasik, Constanza Maral y Sheila Anzarut, actriz que Renán habÃa elegido por su altura. No tenÃa una sola palabra de texto y fue aquel su debut y despedida de los escenarios.
La obra en cuestión nos invitaba a reflexionar y debatir sobre la condición humana, en tanto, la escenografÃa que Guillermo de la Torre habÃa plasmado expresaba un rigor estético creativo impresionante: la oscuridad se apoderaba de esas paredes casi derruidas y superpobladas de telarañas en donde los personajes daban la imagen de quedar atrapados en ese destino inexorable, cruel y fatÃdico.
Es la alborada de la Segunda Guerra Mundial. Eugenio es un escritor comprometido socialmente y se encuentra obsesionado con el devenir de la humanidad; sin embargo, como una suerte de alter ego, se le va a aparecer de manera permanente ArÃstides, un sobreviviente a la deriva que lo va a incomodar y perseguir sin descanso. Y lo hará sistemáticamente, en definitiva, lo único que le interesa es el placer mundano, la bebida y las mujeres.
A medida que transcurre la obra se agudiza la dicotomÃa entre responsabilidad, compromiso ideológico y libertinaje. ArÃstides, en este sentido, va a esmerarse por hacerle sentir a Eugenio que su pensamiento es totalmente banal y no tiene sentido. Luego aparecerá un aliado de ArÃstides que bregará por convencer a Eugenio de que no siga malgastando su energÃa en el porvenir de la humanidad.
El enfrentamiento de la conciencia quedara establecido desde el vamos, y esa lucha interminable entre el bien y el mal será el núcleo central de la historia. En el segundo acto, habiendo transcurrido 50 años con los personajes evidentemente avejentados, desilusionados y venidos a menos, van a genera la batalla, probablemente, del final.
INJUSTICIAS
Y lo más doloroso radicará en el afuera: la destrucción, por un lado, del teatro Odeón, ubicado a metros del Fundart, en una de cuyas salas se realizó "Sueños de náufrago": más tarde, ambos espacios serÃan demolidos. Y, como si esto fuera poco, también se convirtió en añicos la confiterÃa El Cabildo (Esmeralda y Corrientes), ámbito en el que habÃa actuado nada más ni nada menos que Carlos Gardel. Y otra gran tragedia fue, precisamente, que por el Fundart habÃan actuado legendarias figuras como Leonor Rinaldi. Luego pasó a convertirse en un cine (Rosmarie) dedicado a la proyección de filmes porno. Pero esa es otra historia.