Escenas de la vida conyugal
CR脥TICA"Ping pong" es una comedia dram谩tica en donde聽Daniel Hendler y Laura Cymer聽son una聽pareja en crisis. Calificaci贸n:聽Buena
@RFilighera
Con la autor铆a de los brasile帽os Mar铆a Carmen Barboza y Miguel Falabella, la obra “Ping Pong” se puede apreciar en el teatro Regina, de jueves a domingos, con las actuaciones de Daniel Hendler y Laura Cymer y la direcci贸n de Ver贸nica Llin谩s.
La citada pieza indaga desde el humor en los conflictos maritales de una pareja que a trav茅s de los desencuentros, idas y vueltas, parece que va encontrando su verdadera identidad. C茅sar (Hendler) y Rita (Cymer) van dirimiendo sus situaciones del pasado y presente en una suerte de entrecruzamiento que expone disparidad de caracteres, personalidades sumidas en el agobio y la cotidianidad que no encuentra, por m谩s voluntad que se quiera aplicar, acercamiento posible.
No obstante, el desarrollo de las situaciones tiene como eje constructor la historia al humor. Todo, entonces, adquiere un sabor distinto. La cr铆tica es severa, el apunte de conductas desde lo social y afectivo, tambi茅n, pero, de esta manera, se puede digerir el contenido, bastante azaroso, por cierto.
El escenario es una cama de dos plazas que se ubica de diferente manera, de acuerdo a los posicionamientos de los personajes. Es el s铆mbolo de un cuadril谩tero: all铆 se va a consumar el “match de boxeo” y los respectivos “rivales” se jugar谩n a suerte y verdad, cada uno con sus respectivas historias, deseos, mentiras y quimeras furtivas que quedaron arrasadas por el paso inexorable del tiempo.
C茅sar es un muchacho de barrio, sencillo y bastante primario en varios t贸picos, y aunque aparenta ser un fr谩gil referente en el universo cultural, se defiende bastante con el autoconocimiento y la intuici贸n. En tanto, Rita es hiperquin茅tica y muy ansiosa, trabaja en una biblioteca y su bagaje cultural es m谩s amplio que el de C茅sar. Sin embargo, su personalidad es vol谩til, insegura, ambivalente.
En derredor de este panorama, el c贸ctel de personalidades y rituales puestos sobre el lecho nupcial va a generar un clima especial y, m谩s all谩 de los dardos envenenados que se tiran ambos “luchadores”, la comicidad siempre descomprime y nos muestra el lado m谩s humano de dos personajes tan cre铆bles como los que podemos encontrar a la vuelta de la esquina. Las actuaciones son finas y delicadamente impecables: Hendler y Cymer exponen compenetraci贸n con el material que se aborda y diagraman composiciones de gran fuste y que el p煤blico, sumamente agradecido, las disfruta de manera especial. M茅ritos que tambi茅n se trasladan a Ver贸nica Llin谩s en su primera (y muy efectiva) incursi贸n como directora.