ANÉCDOTAS

Ozzy Osbourne: los seis momentos más extremos de su vida

Del infame mordisco a un murciélago en pleno show hasta su emotiva despedida frente a miles de fanáticos, la vida del “Príncipe de las Tinieblas” fue una montaña rusa marcada por el exceso, el escándalo y el metal. Ozzy Osbourne falleció a los 76 años, dejando un legado tan ruidoso como irrepetible.

 A lo largo de cinco décadas, Ozzy Osbourne no solo fue una de las figuras más influyentes del heavy metal: también protagonizó una serie de episodios tan insólitos como aterradores que lo convirtieron en leyenda viva del exceso. Entre sustancias, escándalos, accidentes y redenciones, su vida osciló siempre al borde del abismo. Estos seis momentos, tan icónicos como perturbadores, son apenas una muestra del caos que rodeó al “Príncipe de las Tinieblas” dentro y fuera del escenario.

John Michael Osbourne no fue solo una estrella del heavy metal: fue un personaje cultural. Lo amaron, lo odiaron, lo imitaron. En la era del reality show y la viralidad, Ozzy fue pionero sin buscarlo. Cada exceso, cada caída, cada mordida, lo convirtió en leyenda.

Se fue a los 76, pero sus historias seguirán circulando. Porque si algo supo hacer Ozzy Osbourne fue convertir el caos en espectáculo. Y ahí está su legado: un rockero hasta las últimas consecuencias.

John Michael Osbourne no fue solo una estrella del heavy metal. 
1. El murciélago que cambió todo

Des Moines, Iowa. 1982. Ozzy Osbourne, ya embarcado en su carrera solista tras su salida de Black Sabbath, se presentaba frente a una multitud eufórica. En plena efervescencia, un fan arrojó un murciélago al escenario. El cantante, creyendo que era de utilería, lo levantó y le mordió la cabeza.

El murciélago era real. El episodio, filmado por una cámara de TV, dio la vuelta al mundo y quedó grabado como uno de los momentos más delirantes del rock. Años más tarde, Osbourne dijo haber sentido la sangre en su boca, aunque no recordaba si el animal estaba vivo. Tuvo que aplicarse tratamiento contra la rabia.

2. Vestido, borracho y detenido en El Álamo

Un mes después, Ozzy volvía a ser noticia por otro desliz. En San Antonio, Texas, fue arrestado por orinar sobre el monumento histórico de El Álamo. El hecho no solo causó indignación: las autoridades le prohibieron actuar en la ciudad durante más de una década.

La anécdota se agrava cuando se conocen los detalles: vestía un vestido verde que pertenecía a Sharon, su pareja, quien había escondido su ropa para impedir que saliera de la habitación completamente alcoholizado. La medida no funcionó. Osbourne fue detenido, pero se jactó luego en una entrevista: “Ya oriné en El Álamo. Lo que sigue es la Casa Blanca”.

3. Una tragedia en el aire

El 19 de marzo de ese mismo 1982, la gira tomó un giro trágico. El guitarrista Randy Rhoads, pieza clave de la banda solista de Ozzy, murió en un accidente aéreo junto a otras dos personas. La avioneta, piloteada por el conductor del micro de gira, sobrevoló el bus donde dormía Osbourne, pero terminó estrellándose en su tercer intento.

Rhoads, de solo 25 años, era considerado un prodigio y una esperanza para el metal. Su muerte fue un golpe emocional para el cantante, que aun mucho tiempo después recordaba el sonido del impacto. “Estaba dormido, sentí un temblor y salí corriendo. Vi fuego, cuerpos. No entendía nada”, relató años después.

4. Un ataque que casi termina en tragedia

En 1989, Ozzy fue arrestado por intento de asesinato. El blanco fue su propia esposa. Según relató Sharon en el documental Las nueve vidas de Ozzy Osbourne, aquella noche él había consumido “de todo un poco”. Después de acostar a sus hijos, lo encontró sentado en el sillón, con la mirada perdida.

“Me dijo: ‘Tomamos la decisión de que tenés que morir’”, recordó. Intentó estrangularla, pero ella logró zafarse y pedir ayuda. Cuando Ozzy despertó en una celda al día siguiente, no recordaba nada. Sharon decidió no presentar cargos. A pesar de todo, la pareja siguió junta.

5. El accidente más absurdo (y casi mortal)

A los 55 años, cuando muchos esperaban que bajara el ritmo, Ozzy protagonizó otro episodio insólito. En 2003, mientras conducía una cuatrimoto en su campo inglés, cayó de forma aparatosa. Sufrió varias fracturas y quedó en coma durante más de una semana.

“La ironía es increíble. Sobreviví a décadas de drogas y alcohol, pero fue un bache en mi jardín lo que casi me mata”, escribió en su autobiografía. La recuperación fue lenta y dolorosa, pero sumó otro capítulo al repertorio de desgracias que acompañaron su vida.

6. El último show

El 5 de julio de 2025, Ozzy Osbourne subió por última vez a un escenario. El Villa Park de Birmingham, su ciudad natal, recibió a 40.000 fans para una despedida que fue histórica. Allí se reunió con los miembros originales de Black Sabbath para interpretar nueve temas icónicos.

Con bandas como Metallica y Guns N' Roses en el cartel, Ozzy fue el cierre perfecto para una noche inolvidable. Cerró su actuación con “Paranoid”, el clásico que lo lanzó a la fama en los 70. Murió 17 días después, dejando atrás una carrera que desafió los límites del cuerpo, la ley y el sentido común.

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