Este miércoles, Netflix estrenó un nuevo proyecto 'made in Argentina'. "Los Ladrones: La verdadera historia del robo del siglo", recrea paso a paso el asalto al Banco Río ocurrido en 2006, cuando un grupo de hombres entró en un banco de Buenos Aires, tomó 23 rehenes, robó millones de dólares y joyas de cajas fuertes y luego se evaporó.

El documental a cargo del director Matías Gueilburt lleva menos de 24 horas en la plataforma de streaming y ya se ubicó cómodamente en el puesto número uno de los más vistos en Argentina y Uruguay, al mismo tiempo que se ubica en el Top 10 de Chile y Venezuela, según la lista diaria de la plataforma Flixpatrol.

"Los ladrones" recrea meticulosamente, a través de impactantes sets y hasta regresando al lugar del crimen original, el robo más impactante de la historia argentina y emplea como narradores a los mismos autores del robo. "Los cuatro nos fueron cautivando", confesó Gueilburt en diálogo con cronica.com.ar. "De alguna forma ellos se prestaron al juego de lo que nosotros íbamos decodificando de cada una de las personalidades (...) Se fueron entusiasmando y logramos que ellos actúen dentro de ese universo, y lo hagan muy bien".

8 semanas de rodaje que coronaron 3 años de trabajo, entre investigación, producción y post producción por parte de un equipo compuesto por más de 50 personas, que resultó en 24 horas de grabación de entrevistas con los ladrones, después afiladas en 1 hora y 50 minutos llenos de emoción. Si te quedaste con ganas de más, estas son 5 curiosidades del detrás de escena de "Los Ladrones: La verdadera historia del robo del siglo":

 

Secretos del detrás de escena de "Los ladrones", el nuevo éxito argentino de Netflix

 

1) El creador del plan, por primera vez en pantalla

 

Es la primera vez que Fernando Araujo aparece en cámara después del robo.

 

Es la primera vez en que Fernando Araujo, considerado como la persona que ideó el plan del robo al banco, da su testimonio en cámara. Según reveló el director del documental, la única pieza audiovisual que existía de él era un fragmento muy breve en internet del momento en que lo detienen en San Juan, en 2006, donde no se le ve la cara; solo se escucha a un periodista preguntar por qué robó el banco y su respuesta: "arte, arte, arte".

 

2) Volver a la escena del crimen

 

De la Torre puso el cuerpo a la reconstrucción de la toma de rehenes para el documental de Netflix.

 

Para el rodaje se pudo filmar en algunas de las locaciones reales donde se produjo el robo en 2006, como el exterior de la sucursal del banco en Acassuso, así como los túneles por donde ingresaron los ladrones y luego escaparon en gomón con el botín. Sin embargo, para las escenas en el interior del banco hubo que reconstruir escenarios y se utilizó una bóveda de un banco antiguo de Buenos Aires, que está fuera de funcionamiento.

 

3) Menos que amigos, compañeros de trabajo

 

Solo dos miembros de la banda original mantienen contacto amigable después del robo.

 

Sebastián García Bolster y Fernando Araujo son los únicos miembros de la banda que luego de todo lo que sucedió a partir del robo, mantienen un vínculo de cercanía. Si bien el objetivo de la película documental fue filmar los testimonios de cada uno por separado y que no tuvieran puntos de contacto, Sebastián se sumó como extra en una escena donde Fernando está dando clases de artes marciales. Con Luis Vitette Sellanes y Rubén de la Torre, no mantienen relación.

 

4) Reconstrucción del "cañón power"

 

El documental recreó una de las herramientas originales del robo.

 

Para la película documental, Bolster construyó durante dos meses una réplica del "cañón power", la herramienta especial que abría las cajas de seguridad del banco en segundos, igual a la que utilizó en 2006. Bolster no es el único que volvió a sumergirse en el robo: el documental también ve a Vitette de nuevo en el traje gris en el que pasó a la historia, y a De la Torre empuñando un arma de juguete, esta vez amenazando a maniquíes en una recreación de la toma de rehenes.

 

5) Tres días de retiro espiritual

 

Araujo visitó el mismo sitio donde se ocultó de la policía después del robo en 2006.

 

La quebrada de Bauchazeta fue el lugar elegido por Fernando Araujo como escondite en 2006 tras el robo. Parte de su testimonio en el documental fue rodado en ese mismo lugar, durante tres días, donde Araujo volvió a plantar campamento a más de 3.200 metros de altura, rodeado nada más que de montañas y vertientes de aguas cristalinas.

"Los Ladrones: La verdadera historia del robo del siglo" estrenó en Netflix el miércoles 10 de agosto a nivel global, en más de 190 países y para los 221 millones de miembros de Netflix.

 

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