Bizcochitos: la receta más fácil del mundo para disfrutar con unos ricos mates
Si no sabés qué preparar para la merienda, no te pierdas la mejor receta de bizcochitos y sorprendé a tus seres queridos. ¡Seguí las indicaciones!
Los bizcochitos son un clásico de la gastronomía argentina que no falla para disfrutar con unos ricos mates. Son riquísimos, fáciles de preparar y se cocinan en pocos minutos. Se trata de una receta ideal para quienes desean sorprender a sus seres queridos sin perder mucho tiempo realizando pasos interminables.
Aunque los tradicionales llevan grasa, con el paso del tiempo surgieron otras versiones de la preparación y a veces se reemplaza por manteca, margarina o aceite. Además, no es necesario hacer un hojaldre para que queden esas típicas "capas" que hacen a los bizcochitos aún más sabrosos: se puede lograr de manera mucho más simple.
Aunque muchos recurren a comprarlos en la panadería, otros consideran que en estos negocios los hacen muy "grasosos" o "secos". Por ese motivo, elaborá tus propios bizcochitos (con elementos que seguro tenés en tu casa) y deleitalos durante la merienda: son deliciosos y adictivos, no vas a poder parar de comerlos.
Ingredientes para elaborar los mejores bizcochitos- 200 gramos de harina leudante.
- 1 cucharadita de sal.
- 50 mililitros de agua caliente.
- 75 mililitros de aceite.
1. En un bol, mezclar muy bien los 200 gramos de harina leudante con la cucharadita de sal.
2. Agregar los 75 mililitros de aceite y los 50 de agua caliente. Unir todos los ingredientes con las manos. No se debe amasar, sino que solo tiene que quedar una masa lisa.
3. Separar en 3 o 4 bollos para estirarlos por separado, ya que la masa tiende a romperse y de esta forma será más cómodo cortar los bizcochitos.
4. Precalentar el horno al máximo.
5. Con un palo de amasar, estirar la masa hasta que quede de aproximadamente 1 centímetro de grosor.
6. Con un cortante o una tapa de botella chica, hacer los bizcochitos.
7. Colocarlos en una placa para horno, pinchar cada uno con un tenedor y cocinarlos durante 10 minutos o hasta que estén dorados.
¡Y listo! Una vez que se enfríen un poco, ya se pueden disfrutar. También está la opción agridulce: antes de meterlos al horno y luego de pincharlos con el tenedor, pincelarlos con agua y echarles azúcar por encima. Esto logrará una textura única y un sabor muy rico.
Por otro lado, la cantidad de sal en la mezcla puede variar según el gusto de cada persona. Si no se cuenta con un cortante o tapa chica, no hay ningún inconveniente en hacerlos de una forma más grande. La única diferencia va a estar en el tiempo de cocción, ya que es probable que tarden más en estar listos.

