PASO A PASO

Cheesecake sin horno: la receta perfecta para combatir el calor

Si no sabés qué cocinar para no sufrir tanto las altas temperaturas del verano, esta receta de cheesecake sin horno es ideal. ¡Seguí las indicaciones y sorprendé a tus seres queridos!

Durante el verano, son muchas las personas que aprovechan el calor para reunirse en familia o con sus amigos. Sin embargo, al momento de pensar en qué receta cocinar con el objetivo de compartir algo rico, las altas temperaturas desmotivan completamente. Por eso, el cheesecake sin horno es una excelente opción: súper sencillo y delicioso.

También llamado "pastel de queso", se trata de una torta fresca que le gusta a la mayoría de las personas. Por encima, suele llevar mermelada y alguna decoración, como frutas cortadas en trozos. Su origen es griego y se lo consideraba una gran fuente de energía, por lo que rápidamente se extendió por todo el mundo.

 

Cabe destacar que lleva mucho tiempo de heladera, puesto que debe solidificarse para que no se "caiga" al cortarla. Incluso, si se lleva al congelador, se puede hacer una versión de torta helada que es ideal para refrescarse un fin de semana extremadamente caluroso. ¡Seguí el paso a paso y preparala!

Ingredientes para elaborar el mejor cheesecake sin horno
  • 20-25 galletitas de chocolate rellenas.
  • 2 cucharadas de manteca.
  • 100 gramos de queso crema.
  • 3 cucharadas de azúcar impalpable.
  • 1/2 cucharadita de esencia de vainilla.
  • 250 gramos de crema de leche.
Cheesecake sin horno: modo de preparación

1. Moler unas 10 o 12 galletitas de chocolate, con el relleno incluido. Puede ser con procesadora, con un mortero o con un palo de amasar.
2. Derretir las dos cucharadas de manteca y sumarlas a las galletitas molidas. Integrar bien ambos ingredientes.
3. Cuando se forme una pasta, utilizarla para forrar un molde de tarta. Reservar en la heladera.
4. Batir los 250 gramos de crema de leche hasta que llegue a su punto firme. Debe ser sin azúcar.
5. Por otro lado, batir los 100 gramos de queso crema con el azúcar impalpable y la 1/2 cucharadita de esencia de vainilla. Tiene que quedar una consistencia cremosa.
6. Unir la crema de leche batida con la mezcla del queso crema. Partir el resto de las galletitas y sumarlas a la preparación. Esta vez no hace falta que estén tan molidas, sino que deben ser pedazos más grandes.

 

7. Colocar el relleno sobre la "masa" de galletitas, emparejar con una espátula o cuchara y llevar a la heladera durante por lo menos 2 horas. Cuanto más tiempo reciba frío, mejor quedará.
8. Una vez que esté bien fría, desmoldar y decorar a gusto. Puede ser con alguna mermelada de preferencia, más galletitas, frutas o todo junto. ¡Y listo! Lo mejor es disfrutarla en el momento.

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