La receta proteica para el exquisito estofado catalán, perfecto para combatir las bajas temperaturas
Con una cocción lenta, una salsa intensa y carne que se deshace en cada bocado, este plato tradicional de Cataluña se convirtió en una opción ideal para los días fríos por su buen aporte proteico.
El fricandó es uno de esos platos tradicionales que se asocian directamente con la cocina casera y con los días fríos en los que se busca algo bien reconfortante. Con raíces en la gastronomía catalana, este estofado se destaca por su cocción lenta y por ese resultado final lleno de sabor, ideal para comidas abundantes que se disfrutan sin apuro.
Con una cocción lenta, una salsa intensa y carne que se deshace en cada bocado, este plato tradicional se convirtió en una opción ideal para los días fríos por su buen aporte proteico. Una receta nutritiva y saciante, perfecta para quienes buscan una comida completa que combine sabor, textura y energía para enfrentar las bajas temperaturas.
¿Cómo preparar el fricandó, el guiso catalán bien nutritivo?
¿Cómo preparar el fricandó, el guiso catalán bien nutritivo?
Otra de las características que hacen tan popular al Fricandó es su versatilidad a la hora de servirlo. Puede acompañarse con papas, arroz, pastas o incluso un poco de pan para aprovechar la salsa, que suele ser una de las partes más destacadas de la receta. Además, el reposo después de la cocción hace que los sabores se intensifiquen todavía más, algo muy típico de los estofados preparados de manera lenta y casera.
Ingredientes
- 1 kilo de carne vacuna en bifes finos (nalga o cuadrada)
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 200 gramos de hongos o champiñones
- 2 tomates rallados o triturados
- 1 vaso de vino blanco
- 500 ml de caldo de carne
- Harina para enharinar la carne
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta a gusto
- Perejil fresco
Para la picada tradicional (opcional):
- 1 puñado de almendras
- 1 rebanada de pan tostado
- 1 diente de ajo
Paso a paso
- Cortá la carne en bifes finos si todavía no viene preparada. Salpimentala y pasala apenas por harina, sacando el exceso para que no quede pesada durante la cocción.
- En una olla grande o sartén profunda, calentá aceite de oliva y sellá los bifes de ambos lados hasta que tomen color. No hace falta cocinarlos por completo en este paso. Retiralos y reservá.
- En la misma olla agregá la cebolla picada y cocinala lentamente hasta que quede transparente y tierna. Después incorporá el ajo picado y los hongos cortados en láminas, mezclando bien para que larguen sabor.
- Sumá el tomate triturado y dejá cocinar varios minutos hasta que la salsa reduzca un poco y tome una textura más espesa.
- Agregá el vino blanco y cociná unos minutos para que el alcohol se evapore. Luego incorporá el caldo caliente y mezclá todo.
- Volvé a colocar la carne dentro de la olla, bajá el fuego y dejá cocinar lentamente entre 40 minutos y una hora. La idea es que la carne quede muy tierna y la salsa se vuelva intensa y bien integrada.
- Si querés hacer la picada tradicional catalana, triturá las almendras junto con el pan tostado y el ajo. Incorporala al final de la cocción para darle más cuerpo y sabor a la salsa.
- Probá la preparación, corregí sal y pimienta si hace falta y agregá perejil fresco picado antes de servir.
- El fricandó puede acompañarse con papas, arroz, puré o simplemente pan para disfrutar bien de la salsa caliente.

