Cómo preparar alfajores de maní caseros y sorprender con un sabor distinto
Una preparación simple y rápida que combina sabor, textura crocante y dulzura. Sin dudas, una opción ideal para meriendas, postres o simplemente para compartir en familia cuando hay antojo de algo rico, pero no hay demasiado tiempo.
No hay nada como acompañar la merienda con algo dulce y casero. Una taza de café, mate o té se disfruta mucho más cuando se comparte con un bocado suave, relleno y tentador. En ese escenario, los alfajores siempre ocupan un lugar especial, conquistando paladares de grandes y chicos.
Dentro del universo, existen versiones para todos los gustos: con maicena, chocolateados, regionales, industriales y artesanales. Cada variante tiene su encanto y demuestra la versatilidad de este clásico argentino que nunca pasa de moda.
En esta oportunidad, te proponemos una receta diferente y deliciosa: alfajores rellenos con crema de maní y bañados en chocolate. Una preparación casera, simple de hacer y perfecta para disfrutar en casa o sorprender a invitados con un postre original y fácil de preparar.
Ingredientes para 12 alfajores (aproximadamente) Para las tapas:- 120 g de manteca blanda
- 100 g de azúcar
- 1 huevo
- 1 cdta de esencia de vainilla
- 200 g de harina común (o premezcla sin TACC)
- 1 cdta de polvo de hornear
- Una pizca de sal
- 150 g de pasta de maní cremosa
- 80 g de chocolate blanco
- 1 cda de manteca (opcional, para textura más suave)
- 200 g de chocolate blanco (o con leche, a gusto)
- 1 puñado de maní picado (para decorar, opcional)
- En un bowl grande, batí la manteca con el azúcar hasta obtener una crema suave y aireada. Es importante que la manteca esté a temperatura ambiente para que se integre bien.
- Sumá el huevo y la esencia de vainilla, y continuá batiendo hasta lograr una mezcla uniforme.
- Incorporá la harina tamizada con el polvo de hornear y la pizca de sal, mezclando primero con cuchara y luego con las manos hasta formar una masa lisa.
- Envolvé en film y llevá a la heladera durante 30 minutos, para que tome consistencia y sea más fácil de estirar.
- Retirá la masa de la heladera, enhariná la mesada y el palo de amasar, y estirá hasta lograr un grosor de unos 5 mm.
- Con un cortante redondo (o un vaso chico) formá círculos parejos.
- Acomodá las tapitas en una placa forrada con papel manteca, dejando un pequeño espacio entre ellas para que no se peguen al crecer en el horno.
- Llevá la placa a un horno precalentado a 180 °C y cociná por 10 a 12 minutos, hasta que los bordes estén apenas dorados. No dejes que se pasen de cocción, ya que la idea es que queden suaves y no demasiado crocantes.
- Retirá y dejá enfriar completamente sobre una rejilla antes de armar los alfajores.
- Mientras las tapas se enfrían, hacé el relleno. Derretí el chocolate blanco junto con la cucharada de manteca a baño maría o en microondas (de a intervalos de 30 segundos, revolviendo cada vez).
- Una vez fundido, mezclá con la pasta de maní hasta obtener una crema homogénea, suave y bien untuosa.
- Llevá a la heladera unos 15 minutos para que espese y sea más fácil de manipular.
- Tomá una tapa y colocá en el centro una porción generosa de la crema de maní, distribuyéndola con cuchara o manga pastelera.
- Cubrí con otra tapa, presionando apenas para que el relleno se acomode sin escaparse por los costados.
- Repetí el proceso hasta terminar con todas las tapitas. Si ves que el relleno está muy blando, podés volver a llevar los alfajores armados a la heladera por 10 minutos antes del baño.
- Derretí el chocolate de cobertura elegido (blanco o con leche) en microondas o a baño maría.
- Sumergí cada alfajor, ayudándote con un tenedor para que quede bien cubierto, y escurrí el exceso de chocolate antes de apoyarlo sobre papel manteca. Si querés darles un toque especial, espolvoreá maní picado sobre el baño todavía húmedo.
- Dejá reposar a temperatura ambiente o en la heladera hasta que el chocolate se solidifique por completo.

