Deliciosa receta de "Harira", el guiso de legumbres marroquí que deleita a todos con su combinación de sabores
Con ingredientes simples, pero llenos de aroma, el Harira de Marruecos conquista con su mezcla de legumbres, especias y un toque de tradición que lo convierte en un plato reconfortante e irresistible.
Cuando se busca una receta para entrar en calor y compartir en la mesa, las opciones son muchas, desde sopas cremosas hasta guisos bien sustanciosos. Entre todas ellas, hay una alternativa que destaca por su equilibrio entre sabor, textura y aroma: el Harira, un plato que combina lo mejor de la cocina casera con un toque exótico que lo hace especial, ideal para quienes quieren variar sin alejarse del espíritu reconfortante.
Su sabor es profundo y envolvente, con legumbres y especias que se mezclan en cada bocado y una consistencia que invita a comerlo despacio. Con ingredientes simples, pero llenos de aroma, esta preparación conquista por su mezcla de gustos y ese toque de tradición que la hace reconfortante e irresistible, perfecto para acompañar con pan fresco y disfrutar en familia.
El mismo tiene una historia rica y con tradición, es un guiso muy popular en Marruecos y otros países del Magreb, que se prepara especialmente durante el Ramadán, noveno mes del calendario islámico, considerado el período más sagrado por los musulmanes, para romper el ayuno al caer el sol.
Se caracteriza por combinar legumbres, cereales y verduras, con un caldo especiado que le da su identidad. Más que un simple plato, es una comida cargada de simbolismo y convivencia, que se transmite de generación en generación y que hoy sigue conquistando paladares en todo el mundo.
- 200 gramos de garbanzos remojados
- 150 gramos de lentejas
- 150 gramos de carne de cerdo o ternera en cubos pequeños
- 2 tomates grandes maduros
- 1 cebolla
- 2 ramas de apio
- 1 manojo de cilantro fresco
- 1 puñado de perejil
- 1 cucharadita de jengibre molido
- 1 cucharadita de cúrcuma
- 1 cucharadita de canela
- 1 pizca de pimienta negra
- Sal a gusto
- 60 gramos de fideos finos (tipo cabello de ángel)
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- Jugo de medio limón
-Primero, picá la cebolla, el apio, el cilantro y el perejil muy finitos. En una olla grande calentá el aceite de oliva y salteá la cebolla y el apio hasta que estén tiernos y fragantes. Luego agregá la carne en cubos y dorala unos minutos, mezclando con las verduras para que tome sabor. Después incorporá las especias, la sal y la pimienta, removiendo para que liberen todo su aroma antes de añadir los tomates pelados y triturados.
-Una vez que todo esté bien mezclado, sumá los garbanzos y las lentejas y cubrí con agua hasta sobrepasar unos dos dedos por encima de los ingredientes. Llevá a ebullición y luego bajá el fuego para que se cocine a fuego lento durante al menos una hora, removiendo de vez en cuando y retirando la espuma que pueda formarse.
-Cuando las legumbres estén tiernas, agregá los fideos finos y cociná unos 10 minutos más hasta que estén suaves. Justo antes de servir, exprimí el jugo de limón y mezclalo con el guiso para darle un toque fresco y ácido que equilibre los sabores. Serví caliente acompañado de pan crujiente para disfrutar cada cucharada de esta sopa nutritiva.

