Las empanadas tienen la particularidad de representar la cultura de cada región, provincia o país dependiendo los ingredientes que se encuentren en su masa y en su relleno. Otro de los signos característicos de estas variadas preparaciones es el repulgue y la forma que se le dé.
Sin lugar a dudas, al ser una preparación con tantas posibilidades de sabor, textura y presentación, es una de las comidas más populares y favoritas del mundo. Aunque en Argentina seamos muy fanáticos de este plato, sobre todo en fechas patrias, lo cierto es que no somos los únicos privilegiados en disfrutarlas, y no solo eso, cada lugar le aporta su propio sello identitario.
Empanadas de pino chilenas.
En esta oportunidad, dedicaremos especial atención a las exquisitas empanadas chilenas, las cuales se distinguen por su masa horneada y elaborada con harina de trigo. Una de las más deliciosas es la que se cocina con mariscos, pero también son populares la de acelca, con queso, y con ingredientes dulces como manzanas o peras.
La más famosa de todas es la de “pino”, que se come usualmente en las fechas de 18 y 19 de septiembre. Las empanadas chilenas de pino cuentan con un relleno de carne picada finamente, condimentada con ají, comio, aceituna negra, huevo duro y pasas.
Cómo cocinar empanadas de pino chilenas
Ingredientes
Para la masa utilizaremos:
330 gramos de harina de trigo
1 cucharada de sopa de polvo de hornear
50 ml de agua
120 ml de vino blanco
2 yemas de huevo
1 cucharada de sopa de sal
40 ml de grasa de panceta derretida
Para el relleno de pino:
300 gramos de carne
2 cebollas medianas
3 dientes de ajo
2 huevos duros
2 cucharadas de sopa de pasas de uva blancas
5 aceitunas verdes descarozadas
120 ml de caldo de carne
1 pizca de páprika picante
1 pizca de comino
1 pitada de orégano
Aceite de soja
Preparación:
Comenzamos por la masa. En una superficie limpia, mezclá la harina con el polvo de hornear. Juntalo en un montoncito y hacé un orificio en el medio como si fuera un volcán. En él, vierté la yema de huevo, la grasa de la panceta y el agua mezclada con sal.
Con las puntas de los dedos, mezclá lentamente los ingredientes hasta llegar a una textura arenosa. De a poco, incorporá el vino y mezclalo bien con los dedos. Al terminar de mezclar los ingredientes, tendrás una masa lisa y homogénea -amasá hasta que quede así-. Cubrila con un trapo limpio y dejala en reposo unos 15 minutos.
Para hacer el relleno, cortá las cebollas y el ajo finamente y picá la carne en cubos pequeños (no utilices carne picada).
Recordá poner los huevos a cocinar. Recomendamos que lo hagas cuando comiences a preparar la masa para que estén bien cocidos.
A continuación, en una sartén con un hilo de aceite, rehogá la cebolla con ajo y reservalos. Espolvoreá la carne con harina de trigo, retirá el exceso y dorá en una olla. Agregá el rehogado de cebolla y ajo, el comino, la páprika, el orégano y el caldo de carne. Cociná a fuego lento hasta que la carne este bien blanda y el caldo con cuerpo.
Para finalizar, agregá las pasas, apagá el fuego y dejá descansar refrigerado. Es importante refrigerar el relleno para facilitar la tarea de ponerlo en las empanadas -si tenés tiempo, lo ideal es que el pino quede refrigerado durante 24 horas-.
Ahora, vamos a preparar las empanadas. Cortá cada huevo duro en 6 partes iguales y reservalos.
Separá la masa en cincos partes iguales y abrila con un palo de amasar hasta llegar a un espesor de tres o cuatro milímetros. Rellená cada una con dos pedazos de huevo, una aceituna y una cucharada generosa del relleno de carne. Doblá los bordes hacia el lado de adentro, péguelos con agua y presiónelos con los dedos.
En un recipiente, mezclá una pizca de sal, dos cucharadas de sopa de agua y la yema del huevo restante. Mezclá con un tenedor y glaseá las empanadas antes de llevarlas al horno para que queden bien doradas.
Precalientá el horno a 200°C, poné las empanadas en una asadera y cocinalas aproximadamente 40 minutos. Cuando las empanadas estén bien doradas, estarán listas.