Exquisita receta de pastel de espinaca para aprovechar que está barata
Esta receta de pastel de espinaca es ideal para quienes buscan una opción rica y saludable para almuerzos o cenas, aprovechando un vegetal lleno de nutrientes y beneficios que se consigue fácilmente y a buen precio.
Hay días en los que decidir qué cocinar se vuelve un desafío, especialmente cuando se busca algo rico, fácil y que ayude a sumar más vegetales a la mesa. En esos momentos, el pastel de espinaca es una gran opción, ya que lleva pocos ingredientes, es rendidor y, además, aprovecha que la misma está a buen precio.
Lo mejor de esta receta es que además de ser una nueva versión del famoso platillo con papa, se puede hacer con lo que hay en casa, sumando queso, cebolla o incluso un poco de ricota para darle más textura. Una alternativa liviana pero sustanciosa, ideal para resolver el almuerzo o la cena sin complicarse demasiado.
La espinaca, además de estar en oferta a 3 paquetes por $1300, es una gran aliada en la cocina por su alto contenido de hierro, fibra y vitaminas. Se adapta fácilmente a distintas preparaciones y combina muy bien en pastas, rellenos de empanadas, tartas y hasta salsas, lo que la vuelve ideal para cualquier ocasión.
Receta de pastel de espinaca- 500 gramos de espinacas frescas
- 1/2 puerro
- 2 dientes de ajo
- 3 huevos
- Queso rallado
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra recién molida
- Sal
-Lavá bien las espinacas y escurrilas. Luego picá el puerro en rodajas finas y el ajo bien chiquito. Calentá un poco de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio, rehogá el puerro hasta que esté tierno y agregá el ajo. Cociná unos segundos más hasta que quede dorado y largue su olor peculiar.
-Sumá las espinacas a la sartén y saltealas hasta que se achiquen y larguen el agua. Condimentá con sal y pimienta, mezclá bien y dejá que se enfríe un poco. En un bol grande, batí los huevos hasta que hagan un poquito de espuma, agregales una pizca de sal y mezclá bien.
-Incorporá la espinaca con el puerro y el ajo a la mezcla de huevos y revolvé hasta que quede todo bien integrado. Engrasá una fuente para horno con un poco de aceite de oliva y volcalo ahí.
-Llevá al horno precalentado a 180°C y cociná por unos 25-30 minutos, hasta que la superficie esté dorada y firme. Espolvoreá más queso rallado por encima y dejalo en el horno unos 5 minutos más para que se gratine bien y quede una costra dorada. Sacalo, dejalo enfriar un poco y serví.

