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¡Irresistible! Receta fácil de la famosa torta Chajá: dulce, cremosa y perfecta para sorprender en cualquier ocasión

Este postre, que conquista el paladar de quienes lo prueban, tiene raíces en Argentina y Uruguay, y su nombre, inspirado en un ave, se hace con un bizcochuelo de vainilla esponjoso. Mirá cómo preparar esta receta.

La torta Chajá, un clásico irresistible que enamora a todos con su dulzura y cremosidad, es el postre perfecto para sorprender en cualquier ocasión. Con su esponjoso bizcochuelo de vainilla, esta delicia argentina-uruguaya conquista paladares y tiene una receta muy fácil de hacer.

El secreto de su éxito radica en la combinación perfecta de sus ingredientes: un suave relleno de merengue, la delicadeza de la crema chantilly y un toque sutil de duraznos que suman frescura.

 

Aunque su preparación puede parecer sofisticada, no te preocupes: con esta receta sencilla vas a tener a la famosa torta Chajá lista para disfrutar en pocos pasos. Ideal para celebrar, compartir con amigos o simplemente darte un gusto, este postre se va a convertirse rápidamente en tu nuevo favorito.

Ingredientes para preparar la mejor torta Chajá

Si preparás el bizcochuelo casero, vas a necesitar:

  • 4 huevos.
  • 120 gr. de azúcar.
  • 120 gr. de harina 0000.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.

Tip: también podés comprar un bizcochuelo ya hecho.

 

La torta Chajá es un clásico uruguayo que también conquistó a los argentinos con su sabor (Archivo).
La torta Chajá es un clásico uruguayo que también conquistó a los argentinos con su sabor (Archivo).

Para el relleno y cobertura:

  • 500 ml de crema de leche para batir.
  • 100 g de azúcar glas.
  • 1 lata de duraznos en almíbar (o frescos en temporada).
  • 200 g de merengues secos (o caseros).
  • Opcional: dulce de leche repostero.
  • Almíbar de los duraznos o algún licor dulce (opcional).
Preparación de la torta Chajá
  • Arrancá cortando el bizcochuelo en 3 capas iguales. Después, humedecé cada capa con el almíbar de los duraznos o un licor dulce si optás por agregarlo. Este paso es clave para darle suavidad y sabor al bizcochuelo.
  • En la primera capa, untá con una capa generosa de dulce de leche repostero. Después, cubrí con trozos de merengue roto, dejando algunos merengues enteros para la decoración final.
  • En la segunda capa, untá con crema chantilly y agregá merengues desmenuzados junto con abundantes trozos de duraznos cortados en cubos. No olvides guardar 4 mitades de duraznos para decorar la parte superior de la torta.
  • Colocá la última capa de bizcochuelo sobre la torta, asegurándote de que todo quede bien equilibrado. Ahora es momento de cubrir toda la torta con crema chantilly, alisando bien la superficie.
  • Para darle el toque final, cubrí la torta con los merengues triturados que apartaste y decorá con los gajos de duraznos en almíbar.
  • Tip final: es clave dejar que la torta Chajá repose en la heladera por algunas horas para que todas las capas del relleno se asienten y los sabores se amalgamen. Si bien una hora puede ser suficiente, lo ideal es dejarla reposar entre 4 horas para conseguir un sabor más intenso y una mejor textura.

    La historia de la torta Chajá

    La torta Chajá tiene sus raíces en 1927, en la ciudad de Paysandú, Uruguay, donde Orlando Castellano, dueño de la Confitería Las Familias, decidió crear un postre único y delicado. Su objetivo era desarrollar una receta que destacara por su ligereza, esponjosidad y sabor, algo que pudo lograr a la perfección. 

    Inspirado en el chajá, un ave autóctona que habita en los humedales de Uruguay y Argentina, Castellano dio vida a una creación que refleja la suavidad de su plumaje. La torta, originalmente compuesta por bizcochuelo, merengue, crema y duraznos, rápidamente cautivó a los habitantes de Paysandú, quienes adoptaron el postre como uno de los favoritos de la ciudad. 

    Su fama se expandió por todo Uruguay y cruzó fronteras, llegando hasta Argentina, donde también se convirtió en un clásico. Con el paso de los años, la torta Chajá fue reconocida como un símbolo de la cultura gastronómica de la región.

     

    Este postre es una verdadera delicia, suave y equilibrado en sabores (Archivo).
    Este postre es una verdadera delicia, suave y equilibrado en sabores (Archivo).

    El impacto cultural de este postre fue tal que en 2018, el Ministerio de Turismo de Uruguay la declaró “marca país”, consolidando su lugar en la historia gastronómica. Además, es considerada patrimonio inmaterial de Paysandú.

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