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Ni palomita ni tortuguita: el corte de carne barato y "secreto" para rellenar o tirar a la parrilla

Se trata de un corte de carne poco conocido, muy popular para recetas a la olla, pero también para rellenar o hacer a la parrilla, por lo cual puede ser una alternativa sabrosa para los asados.

En la búsqueda de nuevos ingredientes que permitan hacer el asado del domingo sin endeudar al bolsillo, sobre todo teniendo en cuenta el notable aumento de precios en carnicerías, surgen cortes que no solo aportan calidad y sabor a las comidas, sino que también están a un muy buen valor. Así, entre las múltiples opciones que hay, existe una a un promedio de $6.000 el kilo que es ideal para tirar a las brasas por su textura suave.

Se trata de una pieza que reemplaza muy bien a la palomita o la tortuguita no solo por su forma, sino también por su versatilidad para ser rellenado con múltiples componentes y la costra deliciosa que se le forma por encima cuando se pone en contacto directo con la parrrilla, perfecto para una buena receta familiar. 

Ya de por sí esta alternativa tiene un buen precio, pero si además se le suman los descuentos y beneficios que tiene disponible la billetera virtual del Banco Provincia, Cuenta DNI, algunos días al mes en carnicerías, se puede ahorrar algunos mangos y conseguir por $4.000 a $5.000 el kilo.

El corte de carne que reemplaza a la palomita y se consigue por poca plata
 El corte de carne que reemplaza a la palomita y se consigue por poca plata (Imagen ilustrativa)
 El corte de carne que reemplaza a la palomita y se consigue por poca plata (Imagen ilustrativa)

El chingolo es un corte que muchos pasan por alto, pero que realmente vale la pena descubrir porque tiene un precio mucho más amigable que los más conocidos y no por eso deja de ser una gran opción a la hora de cocinar. No es de esos cortes que se llevan todas las miradas en la carnicería, pero quienes lo prueban saben que es una joyita escondida que no tiene nada que envidiarle a otros más caros.

Si bien se lo considera de “segunda”, la realidad es que su carne es sorprendentemente tierna y jugosa, además de contar con muy poca grasa. Gracias a esto, se convirtió en una alternativa ideal para quienes buscan una opción más liviana sin sacrificar sabor y textura. Es común que lo usen en lugar de la tapa de asado porque ofrece una experiencia parecida pero con un perfil más magro. 

Este corte se encuentra en la parte interna y delantera de la paleta, pegado al húmero y con la punta hacia el omóplato, lo que lo hace primo hermano de la palomita. Su ubicación en el animal hace que tenga una textura particular y que se preste bien para diferentes tipos de preparación, ya sea en guisos, estofados o hasta en la parrilla si se cocina con paciencia.

La clave para sacarle el máximo provecho está en el tiempo de cocción porque, aunque ya es bastante tierno, cuanto más se cocina, más se deshace en la boca. Si se lo deja el tiempo suficiente en una olla, cazuela o a fuego lento en la parrilla, el resultado es una carne increíblemente suave que prácticamente se corta sola y, a su vez, es un plato ideal para rellenar con diversos ingredientes, ya que tiene una forma alargada que permite hacer un hueco y acompañarlo de múltiples sabores. 

La aplicación Cuenta DNI del Banco Provincia tiene una promo ideal para comprar carne a precios más bajos en carnicerías y frigoríficos adheridos. Para aprovechar el descuento, solo hay que pagar con la billetera virtual siguiendo los simples pasos que indica el banco y listo para disfrutar. 

Así, sumándole el descuento, este corte queda a mucho menos de lo que sale en el mercado, que por supuesto es mucho más económico que otras opciones. En gastos hasta $17.500 los consumidores recibirán un reintegro en el rubro de $6000. 

Receta de chingolo a la parrilla con una costra impecable
Receta de chingolo a la parrilla con una costra impecable (Imagen ilustrativa) 
Receta de chingolo a la parrilla con una costra impecable (Imagen ilustrativa) 
Ingredientes:
  • 1 pieza de chingolo 
  • 2 cucharadas de mostaza
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cucharadita de ají molido
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 1 cucharada de orégano seco
  • Sal y pimienta a gusto
  • 3 cucharadas de pan rallado o mix de pan y queso rallado
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
Preparación:

-Secá bien el chingolo con papel de cocina y untalo con la mostaza por todos lados. Si querés podés abrirlo por un costado y rellenarlo con lo que más te guste. Esto no solo le va a dar sabor, sino que va a ayudar a que la costra se adhiera bien. 

-En un bowl, mezclá el ajo picado, el ají molido, el pimentón, el orégano, la sal, la pimienta y el pan rallado. Agregá el aceite de oliva y mezclá hasta obtener una especie de pasta medio arenosa. 

-Cubrí el chingolo con la mezcla, presionando bien para que se pegue a la superficie. Dejá reposar unos 15 minutos para que los sabores se integren. Llevá la carne a la parrilla con brasas moderadas, primero con la costra hacia arriba. 

-Cociná unos 10 minutos y luego dalo vuelta con cuidado para sellar bien la corteza sin que se desarme. Dejalo unos 20-25 minutos más, girándolo de vez en cuando hasta que esté bien dorado y crocante.

- Retirá del fuego y esperá a que repose unos minutos antes de cortarlo para que los jugos se asienten. Servilo con una ensalada fresca o unas papas rústicas que le quedan muy bien. 

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