Receta de "Soparnik", la sabrosa tarta croata que se hace en minutos y es muy versátil
Crujiente por fuera, tierno por dentro y con un sabor simple pero contundente, el soparnik es una de esas tartas que se adaptan a cualquier momento. Con su masa bien fina y un relleno que admite variantes según lo que haya en la heladera, se prepara en pocos pasos y funciona tanto como plato principal como de acompañamiento.
El soparnik tiene sus raíces en la región de Dalmacia, en Croacia, donde nació como una preparación humilde y ligada a la cocina cotidiana. Esta tarta fina, rellena tradicionalmente con acelga y cebolla, se caracteriza por su masa delgada y crocante, y por un relleno simple que resalta el sabor de los ingredientes sin vueltas ni excesos.
Con el paso del tiempo, esta receta trascendió su origen regional y empezó a replicarse en distintos países, adaptándose a nuevas cocinas y gustos. Hoy se prepara fácilmente en casa, se presta a múltiples variantes y se convirtió en una opción ideal para quienes buscan una receta rápida, sabrosa y distinta, perfecta para una comida informal o para compartir.
¿Cómo preparar la "soparnik", la tarta croata que conquista al mundo con su versatilidad?
Ingredientes
Para la masa:
- 300 g de harina común
- 1 cucharadita de sal
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 180 ml de agua tibia (aprox.)
Para el relleno:
- 1 atado grande de acelga
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- Sal y pimienta a gusto
- Aceite de oliva, cantidad necesaria
Para terminar:
- Aceite de oliva extra virgen
- 1 diente de ajo adicional (opcional)
Preparación
-En un bowl grande, colocá la harina y la sal. Agregá el aceite de oliva y comenzá a incorporar el agua tibia de a poco, mezclando primero con cuchara y luego con las manos hasta formar una masa lisa y apenas blanda. Amasá durante unos 8 a 10 minutos hasta que quede suave y elástica. Cubrila con un paño y dejala reposar al menos 20 minutos; este paso es clave para poder estirarla bien fina.
-Lavá bien la acelga y picá solo las hojas en tiras finas. Picá la cebolla y los dientes de ajo bien chicos. Colocá todo en un bowl, condimentá con sal y pimienta y mezclá bien con las manos. No saltees ni cocines el relleno: se usa crudo para que conserve frescura y humedad durante la cocción.
-Dividí la masa en dos bollos iguales. Espolvoreá la mesada con harina y estirá uno de los bollos con palote, lo más fino posible, casi transparente. Colocalo sobre una placa para horno apenas aceitada o con papel manteca, dejando que sobresalga un poco de los bordes.
-Distribuí el relleno de acelga de manera pareja sobre la masa estirada, sin llegar completamente a los bordes. Rociá con un chorrito de aceite de oliva. Estirá el segundo bollo de masa igual de fino y ubicalo por encima, cubriendo el relleno. Sellá los bordes presionando suavemente y recortá el excedente si es necesario.
-Llevá a horno precalentado a 200 °C durante unos 15 a 20 minutos, hasta que la superficie esté seca y apenas dorada. La masa debe quedar crocante y el relleno tierno.
-Apenas salga del horno, pincelá toda la superficie con aceite de oliva y, si te gusta, frotá con un diente de ajo cortado a la mitad para aromatizar. Este paso es típico del soparnik y le da su sabor característico.
-Dejá reposar unos minutos antes de cortar. Servilo en porciones triangulares o cuadradas. Se puede comer caliente o a temperatura ambiente y funciona tanto como plato principal, acompañamiento o para una picada.

