Receta de hachis parmentier: cómo preparar este delicioso pastel de papa francés que deleita con su cremosidad
Ideal para los amantes de la cocina casera con un toque gourmet, este clásico francés combina puré suave, carne sabrosa y una capa dorada al horno que conquista desde el primer bocado.
El “hachis parmentier” es uno de esos platos franceses que enamoran por su simpleza y sabor muy similar al pastel de papa típico argentino. Así, lo que lo diferencia es su toque más refinado, que combina capas gruesas de carne picada bien condimentada con vino tinto y un puré suave y cremoso que se gratina al horno hasta quedar dorado.
Hoy en día, este clásico sigue siendo una opción perfecta para los días fríos o las comidas en familia, ya que mezcla lo reconfortante de la comida casera con ese aire elegante tan típico de la gastronomía francesa. Su textura suave y su gusto intenso lo convierten en un plato completo y fácil de preparar, ideal para quienes disfrutan de recetas tradicionales con un toque distinto.
¿Cómo preparar un delicioso “hachis parmentier” para disfrutar en familia?Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando el farmacéutico y nutricionista Antoine Parmentier fue una figura clave en la historia gastronómica de Francia. En ese tiempo, la papa no era muy valorada ni utilizada en la cocina: él logró cambiar esa mirada al promoverla como un alimento nutritivo, versátil y accesible para todos.
Gracias a sus experimentos y presentaciones ante la corte francesa, este ingrediente empezó a ganar protagonismo y terminó convirtiéndose en parte esencial de la cocina del país.
- 1 kilo de papas.
- 50 gramos de manteca.
- 100 ml de leche caliente.
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto.
- 2 cucharadas de aceite de oliva.
- 1 cebolla picada.
- 1 diente de ajo picado.
- 1 zanahoria rallada (opcional).
- 500 gramos de carne picada.
- ½ vaso de vino tinto (opcional).
- Tomillo o perejil picado, a gusto.
- Queso rallado (para gratinar, opcional).
- Manteca extra (para la fuente y para dorar por encima).
1. Pelá 1 kilo de papas, cortalas en trozos medianos y ponelas a hervir en agua con sal hasta que estén bien blanditas. Mientras se cocinan, prepará la sartén con un chorrito de aceite y picá 1 cebolla, 1 diente de ajo y rallá 1 zanahoria. Dejalos dorar unos minutos para que suelten todo su aroma.
2. Cuando las papas estén listas, escurrilas bien y pisalas con 50 g de manteca, 100 ml de leche caliente, sal, pimienta y un toque de nuez moscada hasta lograr un puré suave, cremoso y aireado. Este puré va a ser la base y la tapa de nuestro pastel, así que conviene que quede bien rico.
3. Agregá a la sartén 500 g de carne picada, puede ser vacuna o una mezcla con cerdo, y cocinala junto con las verduras. Condimentá con sal, pimienta, tomillo y, si te gusta, un chorrito de vino tinto para darle más sabor. Cociná hasta que la carne esté dorada, jugosa y bien mezclada con las verduras, que sean capas generosas porque son las que le dan cuerpo al plato.
4. Enmantecá una fuente para horno y poné primero una capa gruesa de puré, después toda la carne bien distribuida y otra capa de puré por encima para cubrir. Si querés, espolvoreá queso rallado o poné pedacitos de manteca para que se forme una costra dorada y tentadora. Horneá a 200 grados durante unos 25 minutos o hasta que veas que la superficie está doradita y burbujeante.
5. Mientras tanto, aprovechá para preparar un acompañamiento simple, como una ensalada fresca o un poco de pan crocante. Sacá del horno, dejá reposar unos minutos antes de cortar y serví. Cada bocado va a tener el contraste del puré cremoso con la carne jugosa en capas bien marcadas.

