Receta de pan: opción clásica, integral, apta celíacos, sin sal y saborizada
Hacer estas recetas de pan casero es una gran elección a la hora de economizar. Además, las variantes son infinitas porque se pueden combinar ingredientes para hacer riquísimas preparaciones.
Siempre es un buen momento para hacer pan casero, este alimento es casi un infaltable a la hora de acompañar a las comidas principales y tiene la ventaja de que prepararlo es muy fácil y económico, ya que se requieren pocos ingredientes para cocinarlo y la mayoría se encuentran en las alacenas de los hogares.
El pan tiene múltiples variantes y para todos los gustos: el clásico, integral, sin sal, saborizados, sin tacc (trigo, avena, centeno y cebada) y la lista puede seguir. En esta nota te mostramos las recetas para hacer de forma casera algunas variantes de pan casero, que seguramente te van a servir para diferentes ocasiones o mismo si tenés ganas de probar distintas versiones y con sabor casero.
Receta de pan clásico Ingredientes2 tazas de harina de trigo
1 sobre o 7 gramos de levadura seca.
1 cucharadita de sal.
1 cucharadita de azúcar.
1 taza de agua tibia.
2 cucharadas de aceite de oliva (opcional).
Instrucciones1. En un bowl grande, mezclar la levadura seca y el azúcar en una taza de agua tibia. Dejar reposar la mezcla durante unos entre 5 y 10 minutos hasta que comience a leudar. A ese punto la levadura está activa.
2. Añadir la harina de trigo y la sal a la mezcla. Si deseás, podés agregar 2 cucharadas de aceite de oliva para darle un toque extra de sabor y suavidad a la masa.
3. Mezclar con tus manos o con una cuchara todos los ingredientes hasta que se forme una masa.
4. Amasar en una superficie enharinada durante 10 minutos, o hasta que la masa esté suave y elástica. Si la sentís demasiado pegajosa, agregá un poco más de harina.
5. Colocar la masa en un bowl limpio y ligeramente engrasado. Cúbrelo con un paño húmedo y déjalo reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora o hasta que la masa haya duplicado su tamaño.
6. Precalentar el horno a 200 grados durante los últimos 15 minutos del tiempo de reposo.
7. Después de que la masa haya aumentado de tamaño, colocala en una bandeja para hornear previamente engrasada o cubierta con papel para horno. Podés agregarle semillas en la superficie para darle el toque final.
8. Hornear el pan durante unos 25-30 minutos o hasta que esté dorado en la parte de arriba
500 gramos de harina integral.
1 sobre de levadura seca (10 gramos).
1 cucharada de azúcar.
1 cucharadita de sal.
300 ml de agua tibia.
2 cucharadas de aceite de oliva.
Mix de semillas (opcional).
Instrucciones1. En un recipiente grande, mezclá la harina integral, la levadura seca, el azúcar y la sal (si querés añadir semillas, este es el momento). Asegurate de que todos los ingredientes estén bien integrados.
2. Agregá el agua tibia y el aceite de oliva a la mezcla. Comenzá a amasar hasta obtener una masa suave y elástica. Si la masa está muy pegajosa, añadí un poco más de harina integral.
3. Cubrí el recipiente con un paño húmedo y dejá reposar la masa en un lugar cálido durante aproximadamente una hora, o hasta que duplique su tamaño.
4. Una vez que la masa haya fermentado, amasala ligeramente para quitar el exceso de aire. Luego, dale forma al pan de acuerdo con tus preferencias. Puede ser redonda o ir en moldes individuales para pan.
5. Colocá el pan en una bandeja para horno previamente engrasada o cubierta con papel para hornear. Cubrí nuevamente con el paño húmedo y dejalo reposar durante otros 30-45 minutos para que vuelva a subir. Mientras tanto, precalentá el horno a 200°C.
6. Llevá el pan al horno precalentado y horneá durante aproximadamente 30-40 minutos, o hasta que adquiera un color dorado
400 g de maicena
200 ml de agua tibia
40 ml de aceite de oliva
Sal al gusto
15 g de levadura fresca sin gluten
Instrucciones1. Lo primero que deberás hacer es mezclar la maicena, la levadura fresca y la sal en un cuenco o recipiente lo suficientemente grande. Si no tienes levadura fresca, también puedes utilizar un sobre de levadura en polvo sin gluten. Para mezclar la levadura fresca con la harina te aconsejamos que la disuelvas primero con un poco de agua templada.
2. Cuando esté bien mezclado, haz un agujero en el centro e introduce poco a poco el agua templada y el aceite. Sigue removiendo hasta conseguir una masa homogénea. Para amasar manualmente el pan para celíacos te recomendamos que pongas un poco de aceite en tus manos o harina para que la masa no quede pegada en ellas.
3. Ahora, haz una bola con la masa de pan de maíz, tápala con un trapo húmedo y déjala reposar para que fermente durante 45 minutos o 1 hora. La masa debe aumentar el doble, cuando esto suceda vuelva a amasarla un poco y dale forma al pan. Puedes hacer diferentes panecillos o un único pan, como prefieras. Coloca el pan en un molde o, si no tienes, sobre la bandeja del horno (cubierta con papel de horno) y vuélvelos a cubrir con un trapo húmedo. Ahora, déjalo reposar otra hora.
4. Pasado el tiempo, calienta el horno a 200ºC, arriba y abajo, y pon un vaso con agua en una de las esquinas para generar vapor. Si tu horno cuenta con un programa específico para esta función, no es necesario que pongas el vaso. Haz unos cortes en la parte superior del pan para celíacos, introdúcelo en el horno y deja que se hornee durante 40-45 minutos.
500 g de harina de trigo común
330 ml de agua
5 g de levadura seca de panadero o 15 g de levadura fresca
Instrucciones1. Coloca el agua en un bol y añade la levadura. Mezcla un poco hasta que se disuelva y añade la harina. Mezcla los ingredientes hasta formar una masa. Cuando no puedas trabajar la masa dentro del bol, pásala a la mesada. Amasar aproximadamente 5 minutos hasta que la masa esté lisa.
2. Deja que repose la masa. Pon un poco de aceite de oliva en el bol, coloca la masa dentro, y tápalo con film de cocina. Espera, aproximadamente dos horas o hasta que doble su tamaño. El mejor sitio para guardar la masa es dentro del horno apagado y frío.
3. Forma las barras de pan. Vuelca la masa en el mármol y extiéndela con las manos. Divide la masa en 4 partes iguales. Enrolla sobre sí misma cada parte. Ahora, aplasta cada parte y ve enrollando. Sella y darle forma de baguette. Presiona las puntas y dejala sobre la bandeja de horno encima de papel de horno. Dejar reposar el pan nuevamente de 30 a 45 minutos.
4. Precalienta el horno a 250 grados con calor arriba y abajo. Deja dentro la bandeja de horno para que se vaya calentando e introduce otra en la base donde pondrás agua.
5. Hacerle cortes al pan e introduce las barras en el horno ayudándote del papel. La bandeja tiene que estar bien caliente. Añade un vaso de agua caliente en la bandeja que has colocado en la base del horno. Hornea durante diez minutos y retira la bandeja con agua. Hornea durante 10 minutos más o hasta que las barras estén bien doraditas.
800 gr. de almidón de mandioca
120 ml. de aceite de girasol
2 huevos
200 gr. de queso (algún semiduro)
200 ml. de leche
1 cc. de sal
1. Vierte la leche, el aceite y la sal en una cacerola. Lleva a ebullición mientras removés de vez en cuando.
2. Añade el almidón poco a poco mientras mezclas con una cuchara de madera. Una vez bien integrada, y aún estando la masa tibia, añade los huevos y el queso rallado.
3. Amasa con las manos hasta obtener una masa lisa. Introduce la masa en la heladera y déjala reposar 30 minutos.
4. Coge porciones de masa de unos 30 gramos y colócalas en una bandeja de horno untada con aceite o cubierta con un papel manteca.
5. Toma un trozo de la masa y forma una bolita. Colócala en una bandeja con papel de horno, dejando unos 2,5 cm de espacio entre ellas.
6. Cociná los pancitos en el horno precalentado a 180ºC durante unos 40 minutos o hasta que se noten doraditos.

