FÁCIL Y EXQUISITA

Receta de torta de manzana: súper esponjosa, con pocos ingredientes y perfecta para la merienda

Si no sabés qué merendar, esta receta de torta esponjosa de manzana puede ser tu solución, ya que en muy pocos pasos podés tener un rico acompañamiento para los mates o el café de la tarde. 

La merienda es el momento favorito de muchas personas, ya que se trata de un momento para distenderse y relajarse luego de un día ajetreado. Sin embargo, hay veces en que las opciones para acompañar unos mates o un café se nos agotan, por lo que surge el dilema sobre qué merendar. 

 

En ese sentido, te mostramos en esta nota cómo resolver ese tipo de situaciones con una receta de torta de manzana bien esponjosa y sabrosa para acompañar la merienda. 

Con pocos ingredientes y un tiempo de preparación realmente corto, esta receta de torta de manzana se convertirá en un salvataje para esas ocasiones en las que no sabés qué degustar a la tarde. Además, es una receta fácil y que conquistará el paladar de todos. 

Receta de torta de manzana: súper esponjosa, con pocos ingredientes y perfecta para la merienda
Mirá cómo hacer esta riquísima torta de manzana esponjosa para la merienda.
Receta de torta esponjosa de manzana  Ingredientes:

- 3 huevos

- 16 cucharadas de azúcar

- 12 cucharadas de aceite

- 2 tazas de harina leudante o la que te guste y sumale el polvo de hornear

- 4 a 5 manzanas o peras

Receta de torta de manzana: súper esponjosa, con pocos ingredientes y perfecta para la merienda
Esta receta de torta de manzana puede ser tu salvataje para la merienda.
Los pasos a seguir:

1) Lo primero que vas a hacer es buscar un buen recipiente lo suficientemente grande para que te permita mezclar bien los ingredientes. Luego, vas a colocar los huevos, el azúcar (podés elegir la que vos quieras, tanto la común como mascabo o algún endulzante de mesa) y el aceite (sucede lo mismo en este caso, podés usar el que tengas en casa y te guste).

2) Una vez que coloques todos estos ingredientes y los tengas bien mezclados, vas a colocar la harina previamente tamizada así se logra una masa homogénea y sin grumos. Te podés ayudar con una cuchara de madera o con un batidor de mano. Es importante en este punto no batir demasiado para que el bizcocho no salga apelmazado.

3) Luego de que hayas obtenido una masa homogénea, vas a cortar la fruta que hayas elegido (podés elegir peras, duraznos, ciruelas, etc.). Si es que elegiste manzana, la cortás en rodajas y las separás. Sobre la base de alguna placa apta para horno, vas a colocar varias rodajas de esta fruta y por encima vas a volcar toda la mezcla homogénea que lograste hacer. 

4) Vas a mandar al horno a 180 grados por lo menos por media hora o hasta que veas que ya está dorada la masa y cocida, que es lo más importante. Una vez que la saques, vas a tener que darla vuelta, es decir, va a quedar como una torta invertida y le podés sumar por encima miel o azúcar impalpable para darle un toque de decoración. 

Esta nota habla de: